Hay caracoles

La familia Rodríguez preparando caracoles
"Hay caracoles" anuncian muchos bares. No sólo significa que más gente va a salir la tarde noche, sino que el verano ya ha llegado.  La gente llena las terrazas y los caracoles salen de su cascarón y de la olla. Los bares están esperando los caracoles como agua de mayo, pues resultan un reclamo para superar el hecho de que en invierno la gente sale a la calle y a los bares menos. 


Mercedo Gutiérrez Bello, Rafael Benítez Delgado "El Casca" y Luisa Isabel Álvarez de Toledo (fallecida en 2008) y XXI Duquesa de Medina Sidonia en la Venta El Jilguero con los caracoles
Caracoles, cabrillas, miel, plantas aromáticas, tagarninas, palmitos, setas, espárragos, etc.; más diversas modalidades de caza y furtiveo siguen movilizando gran cantidad de mano de obra y beneficios en la categoría de economía sumergida. Y aquí en esta zona la economía depredadora, por miles de años, ha mantenido, sostenido y fijado a una gran parte de la población, pues la confluencia entre la Campiña, Laguna y Sierra ha hecho que ese tipo de recursos abunden. 
Foto Mintz


Ahora se ha puesto de moda en la alta gastronomía la comida de cercanía y de temporada. No hay un producto más cercano y de temporada que el caracol y aquí como demuestran las fotografías y vídeos de Mintz llevan comiéndose toda la vida. 
Foto Mintz
Para que los caracoles estén buenos es necesario que el caracol sea del terrero. El tamaño adecuado se consigue cribándolos y eliminando los más pequeños. Los que entienden dicen que el caracol marroquí tiene muchísima menos calidad que el autóctono, sobre todo, porque tienen que soportar largos kilómetros y días en espera hasta llegar al consumidor.
El pueblo informa 1987. Hay que entender la copla en el contexto de la lucha por el término dentro del proceso de segregación y el apodo que tenía el comandante de puesto de la Guardia Civil



En cuanto a la preparación del caracol en cada casa se prepara de una forma, es más, las recetas se transmiten de madres a hijas como el mejor secreto de familia bien guardado. En Benalup-Casas Viejas la gente te ofrece caracoles que ha hecho su madre, que es como los hacía su abuela, y los presenta con el orgullo de las cosas que tienen solera, como el pedigrí de los perros. Seguro que se me escapan muchos, para completar está el facebook y vuestras colaboraciones, pero tienen mucha fama los del bar Pepito de Cantarrana o los de Casas Pepe que lo hace María como toda la vida lleva haciéndolos, o los de Pajarito que también lo hace su madre de la misma forma, o los de Cabrales, o... La helicicultura actual persigue la comercialización de un caracol de calidad, pero la cocina de toda la vida sabe que el truco del caracol está en el caldo. Y en cuestión de caldos no hay nada escrito, se tratan como si fuera una religión y como tal tiene fieles adeptos. 
Foto Mintz



La entrada se me queda corta. Pido colaboración en el facebook. Rosario Espinosa Cruz: Antonia la madre de Gregorio y los vendía,los hacia buenísimos,yo tuve el placer de comerlos hechos por ella alguna que otra vez..
      Moises Vera Macias: Pues yo me acuerdo de mi comunión, como mi madre nos puso caracoles, no habría mucho más , jajajajaja pero nos encantó.
      Jesus Mañez Moya: Los mejores los ponía Diego el de la peña
    Pepi Jordan Duran: verdad Jesús que buenisimoss estaban, pero vamos que Antonia los hacía vamos que le faltaban teníamos que coger todos los días
     Mari Paz Cabeza Lago: Yo lo más bueno que he comido nunca eran lo que hacia mi madre... Que lo hacia ricos ricos.
    Paula Mate:  Ricardo Román su padre los hacía buenísimos y el ha heredado el mismo arte haciéndolos.
  Lola Barberán Rodriguez: Para caracoles los que hacía mi padre, Pepe Barberán González. Qué ricos Dios mío!! Todos los domingos nos preparaba una buena olla, picantitos. Ya hace años, cuánto le echamos de menos
   Paqui Barberán:  Os acordáis del bar Tragamundo?? De eso no hace tanto no?? Y Antonia ( la madre de Gregorio) los llevaba a domicilio o ibas a su casa con la olla ...
 Manuel Flor Pérez: Paqui vecino y ademas del mismo pueblo que mi madre Medina que tan bien le salen buenisimos.  Perdón mi mujer Inma
 Rafi González Martínez: Que los mejores que he comido son los del Pajarito, hechos por la madre y su ayuda. Y me acuerdo de una vecina mía, Paca la Rubia que los hacía y los vendía en la barriada Diputación, mi madre les compraba mucho porque en mi casa nos encantaba y nos encanta, somos muy caracoleros jajajaja. Los de Tragundo buenísimos también por cierto, íbamos allí todos con mis padres y las cabrillas mejores todavía, creo que los criaban ellos.
  Antonia Guillen Esparragosa: Verdad estaban riquísimos yo se los compraba
  Bernardo Romero Cozar: Antonia era la mejor
  Esperanza Casas Toro: Yo los de mi cuñada Ana Parrado
 Ángeles Zumaquero Cruz: Pues los que hace Loli la madre de Manolito el de la peña el Cádiz son buenísimos
      Maria Ruiz: La verdad cariño que con la melena que tenias era para ponerte caracoles me acuerdo que me asomaba detrás de donde mi abuela y te podía ver
   Susana Tirado Jordán: En mi calle estaba el Bar de Tragamundo y se hacía cada año una caracolada vecinal. Ponía un escenario y contrataba un grupo.
      Belén Villanueva: Mi madre los lavaba en dos bañeras de plásticos muchas veces y luego los ponía al sol para que sacaran los cuernos y ahogarlos y luego a fuego lento salían buenisimos ,por cierto mi madre era Belen la carrascala la mujer del pajarito, De la Yeguada. Un besito vecino
   Tere Román Navarro: Los qué hacía mí madre le salían buenísimos, una olla grandísima, pues éramos muchos, teníamos un árbol grandísimo y nos poníamos todos debajo del árbol a comerlos, qué ricos, qué recuerdos más bonitos, qué bien cocinaba mí Madre!!!
      Cristina Marín Ramírez: Cuando yo llegué a Benalup ya hace unos cuantos años. Recuerdo ver los caracoles en todos los postes de palos que había delimitando las fincas por las carreteras, estaban todos llenos. Ahora no se ven tantos. No se si habrán fotitos por ahí
    M Ángeles Legupín Vela: La madre de Gregorio los hacía riquísimos
      Pepi Jordán Durán: Verdad y lo pasábamoss super bien

Foto Mintz


También recurro a las fotos de Mintz y sobre todo al vídeo. Es un fragmento de La familia del pastor. El documento tiene un valor etnográfico enorme. Se ve como los hijos de la familia Mateos Montiano van por el campo de los Arenalejos buscando caracoles y luego los llevan a una tienda a venderlos. Consiguen 15 pesetas por ello. Nunca me he podido enterar en que tienda los venden, lo mismo alguien lo ve ahora y lo comparte con todos nosotros. 

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