Casas Viejas en el Smithsonian. Planteamiento 2



En el anterior post de esta serie os contaba que Carla Mintz ha mandado a principios de octubre decenas de cientos de documentos que su padre había depositado en el museo Smithsonian de Washington. Como documentos públicos que son cualquiera tiene acceso a ellos, pero me consta que ha requerido un gran esfuerzo en tiempo y trabajo escanearlos y mandarlos. 

Son muy variados y muchos de ellos están en inglés. Tras las obligadas comunicaciones y reuniones hemos llegado a varias conclusiones sobre ellos. Tienen un gran valor histórico y documental,pero hay que considerarlos como una parte del todo que es el legado de Mintz, cuyo fin debería ser la mencionada exposición permanente. Pero si algo tenemos claro es que todo lo que hagamos con el legado de Mintz debe ser con el visto bueno de Carla Mintz que es la que está posibilitando que vuelva a Casas Viejas. 



La segunda conclusión es que estos documentos hay que trabajarlos de forma colectiva e institucional, para ello hay que buscar y encontrar las ayudas necesarias. La traducción de los documentos debe ser lo más profesional posible. Y en tercer lugar, somos conscientes de que el trabajo necesario nos llevará varios años. Mientras tanto yo he decidido darme unos meses para echarle un vistazo general a la documentación e ir publicando en este blog algunas joyitas que me encuentre para ir despertando la curiosidad y el interés. Lo que más complicado me está resultando es la traducción de la documentación en inglés al castellano. Hemos creado un grupo de trabajo y he pedido colaboración a amigos que dominan el inglés, no obstante si alguien quiere ayudar todo apoyo será bienvenido, pues el trabajo pendiente es ingente.




De momento he hecho una primera clasificación de la documentación, por supuesto que no es la definitiva, pero me sirve para ir trabajando sobre ella. Así le he reservado una sección a las reflexiones personales que hace Mintz sobre lo que se va encontrando el pueblo, es una especie de trabajo de campo, de diario del antropólogo que tiene un valor incalculable y hay que cuidar, mimar y seleccionar. Otro apartado se lo dedico a lo que no cupo en los libros. La información generada por las entrevistas y las investigaciones es utilizada de forma parcial y sesgada por Mintz dependiendo el interés y el tema quedando una gran parte sin publicar, pero que constituye una importante fuente documental para el conocimiento de la historia de la zona. Ya he contado muchas veces que Juan José Téllez lo clavó con la frase que definió a Mintz como un cazador cazado. Vino a investigar sobre los sucesos de Casas Viejas, pero cuando terminó la tela de araña en la que había caído era tan grande que prosiguió con otros aspectos, siendo el carnaval uno de los temas preferidos. A ese mundo también le dedicaré una subsección en esta serie. En el 2005 escuché decir a Gerald Brey que habría que ir a EEUU y estudiar como pasó la información del castellano al inglés y de este al castellano para encontrar muchos fallos en la traducción. No son tantos, todo lo contrario pero hay algunos muy curiosos que he denominado traducciones fallidas. 



De las secciones que más me están interesando es el epistolario. Es abundantísimo. Hay mucha correspondencia sobre temas privados que no se publicarán, pero hay mucha sobre la labor investigadora de Mintz esa si nos interesa conocerla. A otra sección la he llamado documentos señeros, a otro recortes de periódico y otra sobre los pueblos de al lado (Alcalá, Vejer, Medina, Trebujena, Cádiz...). Y también he creado otra sección que he llamado cajón de sastre para incluir lo que no me quepa en las anteriores. Pero la sección que más me interesa y que más tiempo le voy a dedicar es la que se centra en los personajes del mundo de Mintz. Sus informantes, sus amigos, sus confindentes... los que le ayudan a resucitar la historia de este pueblo pese a todos los inconvenientes y obstáculos que le opusieron. 



Dos últimas consideraciones. Cuando Carla me mandó el inventario de lo que había en el Smithsonian me empeñé en que aquello tenía mucho valor, tras un primer tanteo estoy convencido de que me quedé corto. En segundo lugar, ya hace mucho tiempo que sé que Mintz le consagró un esfuerzo, horas, trabajo, dedicación, entusiamo... a Casas Viejas que resulta a veces increíble. Después de ver por encima los documentos de ahora esa percepción se multiplica por muchos dígitos. Y sigo sin tener una explicación clara y cerrada de la causa por la que este hombre le puso tanto cariño y trabajo a este pueblo. Por cierto que he escuchado de todo, pero yo sigo sin tenerlo claro. Si alguien me puede ayudar...

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