La pervivencia de la tradición oral en B-CV. Lux Aeterna. 15

Todos estos romances que estamos comentando en esta sección sobre la pervivencia de la literatura oral recopilados primero por Manolo Viciana y Alejandro Pérez y luego en el 2005 por el grupo de trabajo coordinado por el primero en el IES Casas Viejas tienen la característica común que se transmiten de forma oral, que los informantes tienen un bajo nivel cultural oficialmente y que se detecta una clara femenización de la temática. No obstante, ya hemos visto como casi todos hunden sus raíces en una rica tradición del romancero y algunos como este que les cantó Ana María Montes de Oca Bancalero beben sus fuentes directamente de la poesía culta. 

LUX  AETERNA

Juan le hablaba a Adela
desde muy niño
y era por el cariño
que se tenían.
Una noche que riñeron
Se marchó Juan
porque no tenía ganas
con ella hablar.
Y ella le dice
-¿Qué le pasa esta noche?
Tú estás tan triste.
-Lo que a mí me pasa
no te lo digo
porque si no, enseguida
vendrá el olvido.
-¡Ay, dímelo!
Porque si no, de pena
me muero yo.
La noche que riñeron
me regaló un corte de vestido
de gran valor.
Le dijo: -Amada, amada,
este será el vestido
de desposada.
-Madre, ¡qué hermosa noche,
cuántas estrellas!
Ábreme la ventana
que quiero verlas.
-No, hija mía, no.
Tú estás enferma.
El aire de la noche
dañarte pueda.
-Si viene Juan a verme,
después de muerta
tú le dices que no pase
de aquella puerta
porque no quiero,
oír su falso llanto
en mi sueño eterno.

(Ana Montes de Oca Bancalero)



Lux Aeterna, que ha conservado el nombre culto, es una versión popularizada y tradicionalizada del poema original de Juan Menéndez Pidal "Lux Aeterna" publicado en el Almanaque de la Ilustración en 1889. 


La temática es propia del romancero, pues estamos ante el eterno tema del amor que tanto gusta a las mujeres, en este caso, ante la muerte por amor, por el acto traicionero del novio que la abandona. Aunque en la versión que hay en B-CV no aparece, en otras se especifica que Juan se va a casar con otra novia Dolores. 



El proceso de «tradicionalización» ha consistido en narrativizar la introducción (desaparece el diálogo entre madre e hija, con clara pérdida de importancia del personaje de la madre) son los cuatro primeros versos, donde se narra  que llevaban muchos años de novios. En el nudo o desarrollo, en los próximos veinte versos,  se narra la pelea entre los amantes, y aunque no aparece explícitamente, se puede explicar por la presencia de una tercera protagonista, Dolores en otras versiones. En el desenlance sí se retoma el personaje de la madre, pues a ella le pide Adela que cuando muera del mal de amores, no deje entrar al velatorio al hipócrita de su antiguo novio. La muchacha morirá posteriormente de amor y su madre acompaña la melancólica agonía de la moribunda Como podemos leer en internet: “ El resultado es «una composición tratada con estilo melodramático propio del romanticismo más lacrimógeno» os referimos al conocido como ‘La Pobre Adela’, también registrado como ‘Lux Aeterna’ en algunos romanceros..." 



Estamos ante una poesía narrada propia del romancero donde el sentimentalismo está más marcado que en otros. El tema es la muerte por amor como en otros romances tan conocidos como el conde Olinos o Lolita y el novio. Es la eterna lucha entre el hombre y la mujer, que en este caso al varón se le presenta como despiadado, hipócrita, infiel e insensible y a ella como sufridora, tanto sufre que muere por amor. Evidentemente la autoría y la transmisión en este caso, como en la mayoría de los romances, tiene carácter femenino. 

Comentarios

Entradas más vistas

Betty Kowalski ha muerto

Todo el mundo publica libros

Las tradiciones se rebelan. Cosiendo que es gerundio. 71

Las tradiciones se rebelan. Las parteras. 73

Volver a empezar

Ha muerto Manolo Lago