Modo maratón

Ayer empezó el cuarenta maratón de Benalup-Casas Viejas, estuve casi todo el día por el centro del pueblo "combebiendo" y charlando con los amigos. Entre otras cosas, y sobre todo, del mismo maratón. Es una de las formas que se ha denominado modo maratón, que empieza el jueves y termina el domingo.
Todo el mundo con el que hablé coincidía en ensalzar las virtudes de esta fiesta que va camino de convertirse en la más importante del pueblo, si no lo es ya y sobre todo parece claro que es la que despierta más consenso. Hombres, mujeres, jóvenes y viejos, gente de arriba y de abajo participan en el maratón o jugando o viendo o charlando o viviendo "el maratón de los botellines", todos a modo maratón. 


Empezaba este artículo escribiendo que el consenso es casi unánime en torno a las virtudes de esta fiesta,  lo voy a continuar especificando distintos tipos de elogios que escuché ayer y que en su conjunto me parece que la definen. 



Voy a empezar por el de una persona muy cercana, en la edad de la rebeldía y la adolescencia que andaba nervioso y entusiasmado por la llegada de su fiesta preferida. A veces la vida te va enseñando lo que es y esta vez en las sesiones preparatorias se lesionó y no va a poder jugarlo. La decepción es mayúscula, el padre le ha comprado una "play" para que se consuele mientras está en casa, pero, aún  con muletas se ha tirado todo el día en la Alameda, ha llegado a casa a las cuatro de la mañana, porque ha jugado su equipo. El modo maratón incluye la libertad sexual, hacer lo que le sale de los cataplines. 


En lo del Chori escuché el miércoles otro argumento que me gustó mucho. Alguien dijo que lo que más le gustaba del maratón es que le permitía vestirse de una forma cómoda e informal. Si la feria la gente se viste de sevillana o de corto, si en Semana Santa de penitente o en carnaval se disfrazan, el modo maratón incluye ropa "ponible" y sencilla. Efectivamente, ayer comprobé como dominan las camisetas, los pantalones de deporte y las chanchas. Modo maratón puro. 


En lo de Ricardo, esperando la inauguración, alguien irónicamente dijo que la plaza estaba aborratada, que había gente por todos los sitios, que la participación era amplísima como siempre, pero que no veía a los boinas verdes. En efecto, se trata de una fiesta multitudinaria, participativa y sana. Es también modo maratón. 


Con los carboneros hablamos también de esta fiesta. Me comentan que lo que más les gusta es que el maratón es como el almendro por Navidad, es el momento ideal para reencontrarse con los amigos, con gente que no ves en todo el año y tienen marcada esta cita en su agenda personal, bien porque juegan ellos o algún familiar o amigo. Sale la conversación que es el más antiguo y original de España. Se habla de que en Extremadura hay otro que cumple este año 37 ediciones, pero no cuarenta, pero no cuatro días y no con tanta gente porcentualmente participante. Esto también forma parte del modo maratón. 



Y la pregunta es evidente  ¿por qué este modo maratón benalupense y casaviejeño es tan original, tan de aquí, con tanto éxito y con tanta aprobación y consenso? Empiezo a intuir una posible respuesta cuando el alcalde de Medina Manuel Fernando Macías que participa en la inauguración pues este año está dedicado a San José de Malcocinado y Los Badalejos habla del espíritu maratón, de la toma de la Alameda, del ágora griega y el foro romano donde se participaba, se socializaba y se convivía. Después le comento que hace cuarenta años también vino al primer maratón el alcalde de Medina Agustín de la Flor. Me lo ha contado muchas veces mi amigo Pepe, que se lo encontró en este mismo bar de Ricardo que estábamos y que le dijo que venía a suspender el maratón porque un vecino muy influyente se había quejado alarmantemente, pero en vista a lo que veía, se iba a tomar una cerveza y ya estaba él en Medina. Y han pasado cuarenta años y cuarenta maratones, y ha venido otra vez el alcalde de Medina, pero ahora no en un ambiente crispado y de enfrentamiento por unas relaciones de dependencia, ahora no con la intención de suspender nada, todo lo contrario, sino de alabar y participar en esta fiesta de la ilusión, la libertad, la participación, la sencillez, la amistad, la originalidad, la identidad...Todo esto y más es el modo maratón. 



Y es posible por muchas razones. Pero voy a destacar dos. Primero porque hay un comité organizativo que se rompe la pana trabajando y pensando para que todo funcione como es debido y segundo porque hay un pueblo detrás que tras muchos años de represión y silencio, destapó la olla express y recuperó el carnaval, abrió el Tato y el Dornillo, montó el Concurso de Cante Flamenco, reapareció el PSOE, se reactivó el proceso de Segregación, se pintó reivindicando Casas Viejas independencia ya, comienza la recuperación de la historia robada y ocultada... y se tomó la plaza que siempre había sido coto privado para celebrar una fiesta deportiva, parecido a lo de Tequila :"Vamos a tocar un rock and roll y nadie nos va a parar", pero con un balón en vez de con una guitarra. Por tanto hay que entenderlo en un contexto temporal y espacial determinado que genera un conjunto de actividades en forma de torbellino que estallan después de tener el espíritu de un pueblo mucho tiempo aprisionado y pisoteado. Sigue habiendo polémicas por la utilización de los espacios públicos, pero por la Alameda en maratón el rodillo de la unanimidad la ha aplastado.


Es verdad que también a veces he escuchado alguna crítica al maratón. Cosa lógica en una fiesta deportiva como esta y en un pueblo como este donde gusta tanto la competición y la polémica. Se le ha tildado alguna vez de superficial, trivial, liviano, frívolo... Pues mire usted por donde que este año la gente del Patronato y de la comisión organizativa que son "reondos" (este año más) y buscan la perfección le han hecho caso a Felix Santos cuando decía que "los aniversarios son como mojones que sirven de referente para la memoria y la reflexión". Han montado con motivo de estos cuarenta años una exposición repartida en los veinte bares del centro histórico donde se exponen sendas infografías de cada año, desde 1979 a 2017 aparece lo que ocurrió ese año en concreto en el maratón y en el pueblo. De la del maratón se ha encargado Antonio Cepero y os puedo asegurar porque la he visto y analizado detenidamente que es una maravilla. Son cuarenta años de modo maratón que refleja lo que  ha sido y es este pueblo y este maratón. De la del pueblo en general me he encargado yo, mañana os hablo de ella. Felicidades maratón por tus cuarenta años. Larga vida al maratón.  Viva el maratón.... Y su modo.

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