La finca de Las Lomas. Pasado y presente. 2

Jerome Mintz, establecido en Benalup de Sidonia desde 1965, como antropólogo pronto se sintió atraído por un proyecto tan original y del que todo el mundo hablaba como Las Lomas. Consiguió entrevistarse con el gerente Ramón Mora Figueroa y en su libro Las coplas de carnaval y la sociedad gaditana le dedica una especial atención (diez páginas).
De ellas vamos a sacar algunos fragmentos que nos permitan compararlas con el documental que emitió Canal Sur el 1 de julio. También lo voy a dividir en partes; la historia de la finca, innovación, el carácter social (el más importante) y la explotación cinegética. Nótese que son muy parecidas a las que dividí el documental del Canal Sur



Mintz narra el inicio de la empresa, sus transformaciones y la importancia de la desecación de La Laguna de la Janda: “Con nuevo capital asegurado por su matrimonio, empezando en 1941 y en las dos décadas siguientes, Don José pudo comprar tierras de parientes que poseían partes de la propiedad. Sus compras de tierras contiguas aumentaron la finca a 3.000 hectáreas. Don José también se apoderó de gran parte  de la Laguna de la Janda que quedaba junto a su propiedad. Esto aumentó aún más sus propiedades, cuya extensión ascendió a 9.000 hectáreas
A diferencia de los otros propietarios de la región, Don José y Doña Carmen y sus dos hijos vivían en la finca para supervisar todos los aspectos de la reorganización de Las Lomas como una explotación agraria moderna (Al igual que el director gerente en la actualidad). Don José se hizo cargo personal de sus propiedades con gran imaginación y diligencia. En 1962, Don José se comprometió a drenar el terreno pantanoso que bordeaba Las Lomas, la Laguna de la Janda. Trajo técnicos y equipo de Holanda para recuperar la tierra y aprovechar el agua para el regadío”.



Desde el inicio de esta empresa la innovación fue la seña de la identidad de ello (lo sigue siendo). La mecanización, la mano de obra cualificada y el mercado son la base del modelo de explotación. Dice Mintz: “En Las Lomas, la actividad de la agricultura requería el mismo conocimiento que la ingeniería. Don José contrató agrónomos para organizar la propiedad y utilizar cada uno de los campos del modo más provechoso. La  finca se convirtió en un modelo de eficiencia: se construyeron carreteras; la tierra fue dividida en 100 secciones, y cada una de ellas fue numerada; también se numeraron los tractores de la explotación; y los resultados de la maquinaria y de la producción fueron registrados en un ordenador. Aunque la producción estaba diversificada, con cosecha y ganado, su producto central era la semilla híbrida. La semilla híbrida fue importada de los Estados Unidos, más tarde esta semilla híbrida fue producida y vendida por toda España…. Los modernos métodos agrícolas habían producido una revolución por sí mismos en el campo, como Don Ramón Mora Figueroa, el administrador principal y el hijo mayor de Don José, explicaba:
“Ha habido aquí un cambio tremendo en efectividad y productividad. El desarrollo ha tenido lugar en cuatro fases: primero, el drenaje de la laguna; segundo, el regadío de la tierra; tercero, la construcción de carreteras; cuarto, el drenaje de la tierra.
¡Qué distantes eran ambos de las ahora olvidadas visiones de los anarquistas y socialistas que habían luchado allí una generación antes para trabajar la tierra comunitariamente y compartir su cosecha! Un nuevo propósito había cobrado importancia”. Mintz se percató que la modernización de la zona, la crisis de la agricultura tradicional había pivotado sobre Las Lomas y la desecación de la laguna de la Janda. Y comparó el fracasado intento de reforma agraria social de los años treinta con el de reforma agraria de carácter técnico de los años sesenta.



Al igual que el documental de Canal Sur, de toda la realidad poliédrica que es la finca de Las Lomas el carácter social es el más importante. Es el que explica y en el que se basan el resto de transformaciones y actuaciones. Se fija primero Mintz en el número de puestos de trabajo que genera en una zona donde este escasea: “Visto el dolor y el desbarajuste causados por el desempleo, es comprensible que, en ocasiones, una copla de carnaval alabara a un propietario que sembrara cosechas en sus tierras y proporcionara así empleo a los campesinos. El más admirado de los terratenientes de la región era Don José Ramón Mora Figueroa, el Marqués de Tamarón, el dueño de Las Lomas, una gran finca a unos pocos kilómetros del vecino municipio de Vejer de la Frontera…. Rodeadas de muchas fincas improductivas, Las Lomas se convirtió en la mayor fuente de empleo de la zona. Gracias al sistema de regadío, el número de días laborables productivos aumentó significativamente. En 1966, la hacienda empleó 420 fijos; además, unos 2.000 trabajadores temporales fueron contratados en las épocas de la escarda y de la cosecha.
 Él siembra sus tierras todas.
Tiene algunas temporadas
a veces miles de obreros
que mucha vida nos da.
Nosotros le deseamos
de que lo pueda lograr
ese plan de los pantanos
para que siembre 
muchas más. (Angelín Guillén)


Pero el carácter social de Las Lomas no se limita al empleo, abarca mucho más. Se construyen dos poblados dotados de equipamientos e infraestructuras. Así lo cuenta Mintz: “Las Lomas pronto contuvo dentro de sus límites (f) dos pequeños pueblos (con 120 familias en uno y 80 en otro) y una colonia menor con nueve familias. Había un control estricto de la finca (Persite, la seguridad sigue siendo una cuestión importante en la explotación). Como estaba vallada, los visitantes de la explotación o las familias residentes tenían que inscribirse en la verja de la entrada situada al final de una doble hilera de eucaliptos…Don José y Doña Carmen gobernaban sus tierras de modo paternal. La moral y la conducta eran supervisadas con tanto cuidado como el trabajo. Se celebraba misa todos los domingos por la mañana, y se esperaba que los trabajadores asistieran. Las aldeas, organizadas como modelos de decoro y orden, eran cuidadosamente supervisadas por la misma Doña Carmen. … Había un cine en la finca que proporcionaba entretenimiento a los trabajadores, pero para evitar la basura usualmente hallada en los cines de los pueblos, se prohibía a los trabajadores comer pipas. Y peor aún, uno tenía que mantener silencio durante la función”.



Al igual que en el documental de Canal Sur el papel de la mujer es destacado por Mintz: Muchas de ellas eran mujeres de edad casi al final de su época de procreación. Se arropaban abundantemente para protegerse del sol. Establecían conversaciones y ofrecían comentarios sobre los acontecimientos presentes, como si estuvieran en el patio de sus casas hablando a los vecinos mientras barrían o preparaban la comida del mediodía. El único hombre presente era el capataz del grupo”.



Uno de los objetivos actuales de la política agraria de la UE (la PAC) es fijar a la población rural en su entorno planificando medidas que eviten la emigración. Ya en 196 Mintz recoge esta preocupación de Ramón Mora de Figueroa, el capítulo se titula: UNA PREDICCIÓN DE FUTURO
“Don Ramón, elegantemente vestido en ropa de montar, sus piernas cruzadas, se reclinaba en un sofá de cuero. El éxodo de los trabajadores rurales estaba en su mente mientras comentaba la necesidad de vincular los campesinos a la tierra por medio de sofisticados y luego desconocidos planes para atraerlos y ofrecerles un contrato inicial.
“No hay razón alguna por la que el trabajador no pueda ganar lo suficiente aquí. Él debe estar en una posición crítica para quererse ir. Debemos mantenerlo ocupado para que no busque trabajo en otra parte. Debemos aumentar su efectividad. Construimos un cine, aumentamos su paga y les damos tiempo para que vayan a la playa. Ellos no ahorran dinero y, en cambio, buscan maneras de gastarlo. Debemos proporcionarle esas maneras. Ahora muchos tienen coche. Compran un coche y lo pagan. Ese es el tipo de ahorro que me gusta ver. Debemos cuidar que puedan gastar dinero. No les gusta ahorrar. Les gusta ir a la ciudad a gastar dinero. Tenemos que ofrecerles modos de gastar dinero. Comprar una casa por adelantado. Comprar un coche a crédito. Más de cien trabajadores de aquí tienen ahora coches particulares. Hay más de 250 televisores y frigoríficos. Uno se ve forzado a crear salidas para sus gastos. Si no, quieren ir a la ciudad, donde es fácil gastar dinero. Si estuvieran contentos, nunca irían a Alemania. Van a Alemania porque son trabajadores eventuales y pobres. Es triste”.



La última parte se la dedica a la explotación cinegética. La caza siempre ha sido muy importante en esta zona y en Las Lomas, más si cabe (se sigue manteniendo su relevancia): “Las Lomas estaba repleta de pequeños ciervos importados de Rumanía. Los ciervos podían saltar a veinte pies de altura, por lo que el bajo muro de piedra que rodeaba la finca fue reforzado por una alta valla de alambre. Se organizaron cacerías  para disparar a los venados y otros tipos de animales de caza. Cada año, el mismo Franco viajaba a la finca para cazar cientos de pichones en un solo día”


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