La pervivencia de la literatura oral. La jardinera. 9


La inmensa mayoría de las canciones que estamos analizando en esta serie pertenecen al mundo femenino, han sido cantadas por mujeres informantes y generalmente pertenecen al mundo de su infancia. Han sido transmitida por ellas y bajo una aparente inocencia infantil esconde todo un mundo de aspiraciones y deseos. Un ejemplo es esta canción de jardinera, cantada en corro y que significaba una iniciación al mundo de los adultos. Al novio deseado,como el que tenían las mayores.

Jardinera (1)

-Jardinera, tú que entraste
y en el jardín del amor.
De las flores que regaste,
dime cuál es la mejor.
-La mejor es una rosa
que se viste de color,
del color que se le antoja,
y verde tiene las hojas.
Tres hojitas tiene verdes
y las demás encarnadas.
Y a ti vengo a coger,
amiguita de mi alma.
Primero, me da la mano
y ,después, me da la otra
y ,después, me das un beso
en los labios de tu boca.
-Muchas gracias, amiguita,
por la atención que has tenido,
que entre tantas como habemos,
a mí sola, me has cogido.
Primero, me da la mano
y ,después, me da la otra
y ,después, me das un beso
en los labios de tu boca.




(1) El romance original tiene el título de Jardinero, pero nuestra informante lo canta con el apelativo femenino de Jardinera.

(Cantado por Rafaela Rubio Quiñones)



Esta canción se cantaba en el  corro/rueda. Este  era más bien un juego de niñas, con el tiempo ya se fueron incluyendo niños al corro, pero siempre dominó el carácter femenino. Al corro se juega de la siguiente manera, todos los niños se agarran de las manos formando un círculo. Y van dando vueltas, cantando alguna canción, éstas son esenciales en este juego, de ahí el dicho: La rueda con sus canciones, a las niñas, alegra los corazones. Estas canciones iban acompañadas de un ritual característico. La niña que cantaba esto hacía gestos de cogerse las manos y de lanzar un beso con la mano. Luego cogía a la niña escogida y la llevaba al centro del corro. Luego se deshacía el corro, las niñas formaban dos filas, por en medio de las cuales pasaban las dos niñas cogidas de la mano y las de los lados hacían palmas y cantaban la canción. 



El origen de los juegos de corro no se conoce aunque se supone que son muy antiguos debido a que sociedades menos desarrolladas como los indios, utilizan los corros en sus ritos y ceremonias. 



Esta canción de Jardinera o Jardinero en el original es emblemático de los juegos iniciáticos o que preparan el amor A los niños siempre les ha gustado entrar en el mundo de los adultos y el de los novios es un tema que les atrae mucho la atención. Este tema, como otros muchos, se adscribe a la escenificación primaria del ritual de elección de novio. La aparición de la mujer-niña en estas condiciones la comparten la canción lírica y el romancero (Pelegrín, 1989), preñado también de figuras femeninas que viven el momento decisivo –a veces trágico– de incorporarse al mundo adulto. La letra sobrepasa el inocente mucho infantil y se adentra en un campo con una alta carga erótica. Regar en el jardín del amor o cortar la rosa o abrir el capullo connota comportamientos sexuales.  





La canción es un elogio a que la hayan elegido entre tanta flores como la novia del jardinero y por eso se le da el premio del beso en la boca, que se repite varias veces. Ya lo dijimos al principio, es una versión más de las canciones del mundo femenino que giran en torno al amor, que tienen un marcado carácter erótico, disimulado de la forma necesaria y que se se centra en un tema tan importante como va a ser para ellas la elección de novio. El problema es que en aquella sociedad tradicional quien elegía era el varón. 

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