Las tradiciones se rebelan. El herrero. 56

Foto Mintz. Rafael Sánchez, el herrero
Los herreros son los artesanos que trabajaban manualmente el hierro. Es uno de los oficios más antiguos que se conocen. Resultan fundamentales en el mundo rural pues posibilitan la creación y la reparación de útiles y herramientas necesarios para la agricultura, la ganadería o las actividades forestales. El herrero tiene que unir maña con fuerza.
Por un lado debe tener un sexto sentido para templar el acero, de hecho se dice que entre los gitanos tuvo tanto éxito este oficio porque ellos nacían con “este ángel” en el cuerpo.  Pero por otro lado, la fuerza es necesaria. Las condiciones de trabajo en la herrería eran muy malas. El uso del carbón y el fuego, un ambiente muy ruidoso, la emisión de humos y oscilaciones térmicas son condiciones del taller de fragua, a veces cercano o adosado a la vivienda, que generalmente no era muy grande. Dentro del taller podemos diferenciar zonas como la de fragua, la de forja, la de distribución de herramientas y la pila. Estamos  ante  un  oficio complejo,  que  requiere  un  procedimiento  preciso,  una ejecución ágil,  y  un  aprendizaje  dilatado,  basado  en  la  experiencia  y  la observación  para  minimizar  esfuerzos,  economizar  materias primas  y  obtener  rentabilidad.
Foto Mintz



La herrería era un lugar típico en todos los pueblos, en Benalup-Casas Viejas también. Junto con el bar o la barbería eran lugares de socialización de los hombres. A ella no solamente acudían la gente del campo que necesitaba su servicio, también el resto de la gente del pueblo. Había un refrán popular  que  decìa  “Día de agua, taberna o fragua”. 



Foto Mintz
En Benalup-Casas Viejas siempre ha habido herreros. El primero que tenemos constancia es de 1908. Pedro Romero Parrado de Conil, casado con María Vidal Benítez y que tenían su herrería en la calle Cuartel. Luego en 1917 nos encontramos a tres herreros. José Gutiérrez en las Algamitas, primo de José Suárez Orellana, Juan Cabezas Ramírez en el Cañuelo y que sería uno de los heridos en los sucesos de 1933 y Antonio Alcantara Serrano. Este tenía su herrería en la calle Nueva, actualmente Rafael Bernal. Era uno de los personajes más influyentes del pueblo, pues junto a su hermano el guardia de arbitrios Baltasar fueron los hombres de los propietarios y del Ayuntamiento de Medina en Casas Viejas, siendo los dos muchas veces alcaldes pedáneos. Durante la Restauración, la segunda república y el franquismo. Aparece en los libros de la construcción de la iglesia como el herrero de estas obras.




Quizás sea la familia Sánchez la que más ha quedado en el imaginario colectivo como herreros en Benalup-Casas Viejas. El padre Rafael el herrero tenía su herrería en la Fuente los Vaqueros, después en la calle Medina frente a la tienda de la Berenjena  y luego la trasladaría a donde hoy la tiene su hijo Miguel Jesús Sánchez Cantero en la calle Fragua, enfrente de las fábricas de las Palmas. Rafael trabajaba sobre todo arreglando utensilios del campo y haciendo hachas y calabozos para el mundo de las corchas. En este aspecto tenía mucho prestigio, siendo el herrero más utilizado por los corcheros de todo el parque de los alcornocales. A él acudían gente de la Sauceda, Jimena, Cortes o Alcalá. Todavía mantiene esa tradición su hijo Miguel Jesús. 


"Podemos observar en esta imagen a Rafael “el herrero” y Andrés Cózar, Rafael sólo aplicaba su trabajo en la herrería para la agricultura, pero gracias a Andrés comenzó a hacer trabajos de carpintería metálica para la construcción, formándose el primer taller de carpintería metálica del pueblo". (Tybisay Cózar)


Con la llegada de la modernidad el oficio artesanal del herrero entra en crisis. El ventilador eléctrico sustituyó al fuelle suponiendo la desaparición de la clásica fragua (en época de corcha se vuelve a encender la fragua). Lo mismo pasó cuando se incorporó el motor al taladro o a la piedra de afilar.  A  la  par  que  todo  esto  sucedìa, la  labor  de  los  herreros,  fue  paulatinamente absorbida  por  la industria,  como  otros  muchos oficios artesanos. Los actuales herreros se han adaptado a los nuevos tiempos, ahora se llaman cerrajerías y han incorporado modernas  formas  de  corte,  sierra de  disco,  sierra  de  cinta,  soldadura oxiacetilènica, soldadura  con electrodos  de  recubrimiento,  soldadura  de  hilo  continuo  con gas  noble  de  argòn,  màquinas  modernas  de  tronzar,  prensas, tornos,  etc.












En Benalup-Casas Viejas Miguel Jesús Sánchez Cantero mantiene la tradición de su familia que iniciara su padre, que a su vez aprendió en la herrería de Antonio Alcántara. La herrería se llama cerrajería como las modernas, pero le hace un guiño a la tradición con el nombre de la fragua. Creo que es necesario conocer la significación de estos oficios, la importancia que tuvo y ha tenido en el mundo del corcho, de la agricultura y de la ganadería de la familia Sánchez, difundirlo, conocerlo y valorarlo. Todo ello para proteger un patrimonio que nos pertenece, que es nuestro y que una mezcla de astucia aldeana y audacia del ignorante nos puede hacer perder para siempre.



Comentarios

Entradas más vistas

Todo el mundo publica libros

Esta lucha titánica.

Un secreto

La finca de Las Lomas. Pasado y presente. 1

Las Lomas pasado y presente. 3

Juan Pérez Blanco Estudillo. 1

Ramón J. Sender y los exilios de Casas Viejas. 7. Por José Luis Gutiérrez Molina Grupo de Estudios Historia Actual