Los benalupenses de a pie durante el primer franquismo. La concepción de la historia

Fotografía de Campua. En el Caballero Audaz
Seguramente que es por defecto profesional, pero considero que la asignatura que es más manipulada por todos los gobiernos, todos, es la historia, ya que ella sirve para explicar el presente. Un ejemplo de manipulación claro fue lo que se hizo con la de España durante el primer franquismo (y el segundo también).


Fotografía Campua. En el Caballero audaz
Antonio Cazorla lo deja clarísimo en Los españoles de a pie durante el franquismo: “Quizás no haya un ejemplo más claro para entender el proyecto educativo franquista que el de los contenidos de los currículos de Historia. Mezclando Historia Sagrada con lo que se suponía era la Historia de España, esta era -literalmente- una pirámide con Dios en la cúspide, vigilando las diferentes etapas de la civilización y de la patria. El primer momento clave en este esquema era la llegada de Santiago el Mayor, que evangelizó España en tiempo romanos, y a cuyas tierras su cuerpo volvió luego de forma milagrosa. Desde entonces, el país se debatió entre la España auténtica, la católica, y las fuerzas foráneas que pretendían destruirla –las más recientes ellas serían la Ilustración, el liberalismo y la supuesta inminente revolución comunista de 1936- hasta su redención providencial gracias a Franco, el hombre que solo respondía ante esa misma historia y ante el Dios que la movía. Era una verdad presidida en cada aula por un crucifijo, al que flanqueaban los retratos de Franco y de José Antonio Primo de Rivera. Durante las clases, los alumnos aprendían (o más a menudo, apenas deducían) si sus familias habían luchado durante la guerra del lado de Dios o del diablo, siendo forzados así a reinterpretar las vidas y experiencias de sus padres y abuelos de acuerdo con los interés de la dictadura y con lo poco o nada que les habían dicho en casa”

El Caballero Audaz. José María Carretero


En el caso de Benalup a los presupuestos anteriores hay que unirle la rémora de los sucesos de 1933. Durante el franquismo continuó la tendencia inaugurada en la Guerra Civil: perseguir y borrar todo lo relacionado con los sucesos. Ya hemos visto otras veces como se le quita el nombre de Casas Viejas e incluso se pretende sustituirlo por el Casas Nuevas de José Antonio Primo de Rivera.  Nicolás Vela Barca, concejal, en un pleno en el Ayuntamiento de Medina dijo: “Demasiado nobleza la de ese pueblo, después de haber estado reprimido durante tanto años, excepcionalmente por aquellos, tristemente sucesos de Casas Viejas, de lo que hasta el último momento bien se estuvo aprovechando Medina” . 



Natalia Moya y Génova Ortiz hicieron una serie de encuestas sobre el tema. Estas fueron realizadas a personas mayores de cincuenta años, participando miembros de familias que vivieron los sucesos muy de cerca como los Pavón, Moya, Lago, Paredes, los de Pepe Pilar…. Sus conclusiones más relevantes: "Hay dos personas que no quieren contestar la encuesta. Una dice que no quiere hablar “porque no quiere tener problemas, bastantes han tenido ya durante su vida”. Otra dice que en su casa estaba prohibido hablar de esas cosas y que él no habla tampoco.
Todas las personas que contestan la encuesta dicen que en esa época ellos llamaban al pueblo Casas Viejas, que haber tenido relación con los sucesos era un aspecto que influía negativamente en sus vidas, así como que el grupo de personas que seguían siendo anarquistas estaban muy mal visto y eran pésimamente considerados.
También coinciden todos en que la información sobre los sucesos se transmitía de una forma oscura, era un tema tabú. En algunas casas (5 casos, se hablaba del tema, pero con mucho miedo), y otras (3) ni se llegaba a mencionar siquiera. Fuera del círculo familiar nunca se hablaba de este tema. Ninguno estudió este asunto en el colegio. Todos, salvo los dos que no contestaron, conocieron a personas que participaron en los sucesos
Hay unanimidad en que la diferencia es total entre el tratamiento del tema durante el franquismo y la democracia. “Antes se veía como algo malo, ahora como que la gente defendía los suyo”  .



Pero el tema de Casas Viejas y la sociedad tradicional no sólo fue tabú entre los perdedores, sino que el tabú y el silencio le afectó a toda la población. Así, el grupo de educados benalupenses que recibió su formación en los años sesenta, setenta y ochenta no va a ser hasta esta década cuando empiecen a recibir cierta información estos hechos. De pronto descubrieron con cierta incredulidad que habían sido manipulados y engañados y que no se les había permitido conocer la historia de su pueblo. Habrá que esperar a bien entrado el  siglo XXI para que empiece a fluir información sobre Casas Viejas durante la Guerra Civil y/o la época del maquis. Evidentemente esta sombra, el desconocimiento sobre la historia real del pueblo no es nada fortuito y azaroso sino que está dentro de la misma estrategia de represión y  propaganda, del silencio y del miedo. Las consecuencias de esta estrategia perduran en el tiempo.

Comentarios

Entradas más vistas

Betty Kowalski ha muerto

Todo el mundo publica libros

Las tradiciones se rebelan. Cosiendo que es gerundio. 71

Las tradiciones se rebelan. Las parteras. 73

Volver a empezar

Juan Moreno Vidal. El vencedor moral por puntos. 8.- The Shoemaker