Los benalupenses de a pie durante el primer franquismo. Los contenidos de la educación franquista en la autarquía. 28

Don Manuel Sánchez flanqueado de varios alumnos. Arriba crucifijo y retrato de Franco
La catástrofe educativa durante la autarquía no solo se materializó en la insuficiencia de recursos y equipamientos, sino sobre todo en la jerarquización por clase y género y la impartición de unos contenidos y una metodología muy influenciados por el paradigma ideológico dominante del nacional sindicalismo, patriotismo y catolicismo.
Desafortunadamente sus efectos han llegado hasta la actualidad, todavía hay quien prioriza más el obedecer sobre el pensar, la memoria repetitiva que el racionalismo o el castigo sobre el refuerzo positivo. Antonio Cazorla lo describe perfectamente en Los españoles de a pie durante el franquismo: “La ideología reaccionaria de la dictadura no determinó únicamente los medios y los recursos educativos sino también sus contenidos. El franquismo concibió a la escuela como un instrumento para imbuir sus valores católicos ultraconservadores, chauvinismo, sexismo y prejuicios de clase. El eje pedagógico de la educación fue la sumisión de los estudiantes: obedecer era mucho más importante que pensar. La base ideológica era una cruzada contra el racionalismo, considerado por la Iglesia y el Nuevo Estado como uno de los grandes males de la modernidad. Entre las primeras medidas adoptabas por la dictadura, por ejemplo, estuvieron la prohibición de la educación mixta y la reintroducción del castigo corporal (el famoso dicho de “la letra con sangre entra”). En los centros públicos y privados se enseñaba no solo que hombres y mujeres eran diferentes, sino que las segundas debían obedecer a sus padres y maridos y conformarse con ser menos que sus hermanos. La Iglesia fundamentalista de entonces apoyó vehemente esta política y la canalizó a través del Ministerio de Educación, que era un reducto católico, y del auge de las escuelas privadas confesionales que, como hemos visto, vivieron una época dorada”.
José Luis Pérez Ruiz, en el seminario



Esta situación se agrava en sitios rurales aislados y marginales como Benalup de Sidonia donde a las circunstancias referidas había que añadirle el hecho de que no existía centro de Secundaria para cursarlas. Los que no tenían la suerte de tener un familiar en alguna gran ciudad o sus padres pudieran permitirse el lujo de prepararlos en la propia casa o enviarla a una gran ciudad estaban abocados a estudiar, si en la familia había esa necesidad y expectativa, en un centro religioso. Me manda Sebastián Sánchez Estudillo un listado de compañeros de su generación que tuvieron que salir a cursar estudios secundarios fuera. 
A Campano, colegio salesiano:
Juan Fernández Pérez-Blanco
José Fernández Pérez-Blanco
Rafael Fernández Pérez-Blanco
Manuel Fernández Pérez-Blanco
Juan Alfonso Pérez-Blanco Muñoz
Alfonso Pérez-Blanco Muñoz
José González Pérez-Blanco
Andrés (cuñado de Félix el de la confitería)
¿Miguel Guillén Rodríguez?
Sebastián Sánchez Estudillo
Colegio Salesiano de Utrera. Aparecen los hermanos Javier y José Manuel Cózar de la Flor

Utrera colegio salesiano:
Manuel Pérez-Blanco Muñoz
Eduardo Pérez Ruíz
Cristóbal Reyes Rojas
José Manuel Cózar de la Flor
Javier Cózar de la Flor
Juan Vela Espina.

Al seminario diocesano Cádiz-Ceuta
Manuel Mañez Fernández
Antonio Barberán
Francisco Rios Morillo
Andrés Vela Lara
José Pérez Ruiz
Dionisio Bancalero Ordóñez

José Luis Montes de Oca Bancalero
Ángel Guillén Benítez

La ley Moyano de 1857 sobre la instrucción pública estableció que cada capital de provincia debía tener al menos un instituto de secundaria. En Sevilla había uno desde 1846, en Córdoba y Jerez (1851), Osuna y Cabra (1855), Huelva (1856). En Cádiz no será hasta 1863 que se funde el Columella. En el primer año se matricularon 398 alumnos (varones todos). En la Janda en los años cincuenta y sesenta tras intensas reivindicaciones se consiguen centros de secundaria. El de Alcalá comenzó en 1978 veiente años antes que el de B-CV. Jaime Guerra Director del IES Sainz de Andino de Alcalá, ( en donde estudiaron muchos benalupenses en los setenta y principio de los ochenta, al igual que en Medina) siempre ha sostenido que la diferencia entre Benalup y Alcala en lo que se refiere al alumnado de medias es que las madres de sus alumnos han pasado todas por el instituto, mientras que aquí no ocurre eso, aunque últimamente esa tendencia se está acabando pues están entrando generaciones que sus padres y madres cursaron ya estudios en el IES Casas Viejas. Es el viejo tema de las expectativas que tengan los padres, madres y el alumnado que según estudios que se han realizado son el factor más influyente en los resultados académicos del alumnado, superando al nivel cultural o económico de la familia. Recordemos que en Benalup-Casas Viejas no hubo centro de Enseñanza Secundaria hasta la muy tardía fecha de 1987, ciento veintiséis años después que Jérez.
Inauguración del IES Casas Viejas. 28-4-1994

Comentarios

JOSE MARY ha dicho que…
JOSE M GONZALEZ ESPINA TAMBIEN ESTUVO EN UTRERA EN EL CURSO 66-67 EN SEXTO DE BACHILLER Y REVALIDA DE SEXTO EN EL INSTITUTO SAN ISIDORO DE SEVILLA

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