Los benalupenses de a pie bajo el primer franquismo. Las familias de base ancha. 16

Los gallinitos haciendo un pozo toda la familia en el rancho de la calle Torreta
La familia fue la base de la sociedad, lo sigue siendo, durante el primer franquismo y permitió que muchas personas sobrevivieran en las pésimas condiciones que estamos relatando. Si moría el padre o la madre o los dos de una familia, había otra que se hacía cargo de sus sobrinos o nietos, también de los abuelos o de los hermanos solteros e incluso de los vecinos o todos aquellos que no tuvieran un núcleo familiar estable. No era cuestión de caridad, casi todo lo contrario. La solidaridad interfamiliar era amplísima, pues las malas condiciones de vida así la condicionaban.


Catalina Caro, Juana Quiñones,  Fracisca, Francisco y Jjuan Sánchez Caro
Las madres tenían que salir a la calle a intentar aportar recursos a sus maltrechas economías. Las abuelas cuidan a los nietos, llevan la casa y aseguran las condiciones mínimas de supervivencia. Antes de la instauración de la sociedad postindustrial en Benalup predominaban las grandes familias de base ancha. 
Un ejemplo de este tipo de familia lo constituyen los denominados "gallinitos", pequeña parte de los cuales salen en esta foto. En ella podemos ver a un niño pequeño llamado Cayetano Cruz Rodríguez, la niña colocada a su derecha es su hermana Inmaculada. Las dos ancianas sentadas son Nicola Cabañas Salvador y sucesivamente Adela Cabañas Salvador. Los hombres que aparecen en la fotografía son Antonio  y Cayetano Cruz Cabañas y Antonio Cruz García. Esta fotografía está tomada en la actual calle Torreta en el Rancho de los gallinitos, propiedad de Antonio Cruz y Matilde Cabañas. 

Antonio Cazorla lo cuenta de la siguiente forma en Los españoles de a pie bajo el franquismo.“En todo caso, la familia fue la herramienta fundamental para sobrevivir en los años del hambre. Mientras que otras naciones europeas, estaban construyendo sociedades del bienestar más acordes con el mundo moderno, en nuestro empobrecido país- donde la política y lo colectivo habían sido secuestrados y enmudecidos por el régimen-, era en el ámbito privado donde los españoles, especialmente los más desfavorecidos, tenían que buscar su sostén social y económico. Desde luego, proteger a la familia y centrase en ella era más importante y menos peligroso para el español medio que pedir el cambio social. Por eso, durante el largo invierno de la autarquía y bastante después, la familia continuó siendo el único sitio que les quedaba a los abuelos cuando alcanzaban la vejez y no podían valerse por sí mismo. Prestaba además un servicio en el cuidado de los más pequeños cuando los padres y los jóvenes en edad de trabajar debían ausentarse durante el día o incluso meses o años. La familia proveía alimentación gratuita a aquellos familiares que no podían permitírsela. Daba también cobijo a matrimonios jóvenes sin fondos para procurarse su propio hogar. Ayudaba a comprar, si se podía, la máquina de coser o la bicicleta, o, cuando era posible, dar la entrada para una casa. En la familia se podía ahorrar, a veces. Por esta razón, era común encontrar a diferentes generaciones conviviendo bajo el mismo techo, mirando por el otro y discutiendo entre ellos mientras trataban de mantener un mínimo de independencia, de privacidad y de dignidad. No hay que idealizar esta situación. No era un arreglo fácil para nadie, pero para los pobres resultó ser la solución más barata o la única posible frente a tanta miseria”.
No sé quienes son. Solicito colaboración



Otro de los rasgos característicos de la sociedad tradicional es la alta natalidad y la existencia de muchas y amplias familias numerosas. Como la familia era una unidad de producción (los hijos venían con un pan debajo del brazo, se decía) y no de consumo como en la actualidad, como no se conocían los métodos anticonceptivos, como la religión seguía teniendo mucha influencia en la vida cotidiana de las personas, como la mujer no estaba liberalizada…las altas tasas de natalidad se siguieron dando en Benalup hasta la década de los setenta
Estamos ante una fotografía de la familia Barberán Quijada. Eran 10 hermanos. En la fotografía aparecen tres hermanos y tres hermanas (Belén, Luís, Mari Carmen, Paqui, Antonio y Elías), la madre de ellos Manuela Quijada Pino, su hermana (Francisca) y la hija de esta Francisca Jiménez Quijada. La foto está hecha en 1968 en el Tesorillo, donde residía esta familia.

Hacía anteriormente hincapié que no estamos ante casos de caridad, sino de solidaridad, que es muy distinta, porque se hace entre iguales y no se pretende perpetuar las desigualdades. Ademas esta solidaridad no sólo era intrafamiliar, sino también interfamiliar. En el campo donde vivían mucha gente aparece la figura del tornapeón. En economía era imprescindible la ayuda mutua ente familiares y vecinos. Un ejemplo es la figura del tornapeón que sobre todo se utilizaba para arar, para la recolección y para los trabajos de era. Este tornapeón era imprescindible para hacer mínimamente rentable estas pequeñas explotaciones.  Los ejemplos de ayuda entre familiares los tenemos de diversos tipos y no solo relacionados con actividades estrictamente económicas.   Como dice Agustín Coca en los Camperos: “Los años del hambre se pasaron muchas veces en estos grupos domésticos sin las carestías, ni las penalidades que otros tuvieron gracias a esta colaboración Durante el año, las prácticas que reforzaban los lazos entre vecinos y familiares, se concretaban en distintos acciones –prestamos de caballerías, donación de presentes tras las matanzas, etc.- y rituales festivos que se organizaban tras las recolecciones”. 
Familia en la romería de la Yeguada. Desconozco quienes son



Pero además de la solidaridad, de enfrentarse a las malas condiciones y obstáculos de la vida, las familias son la sede de transmisión de conocimientos y valores. Ahí las madres y las abuelas jugarán un papel muy especial, al que volveremos en otras entradas de la serie. coincido con Antonio Cazorla que hay no que sobrevalorar estas familias de base ancha y los lazos de solidaridad que desarrollaron, ya que generaron muchos problemas y respondían a unas condiciones de vida muy difíciles.
Juan Estudillo Rodríguez, Isabel Pérez y Luisa Pérez Gómez

Comentarios

Entradas más vistas

Todo el mundo publica libros

Barberanes en el mundo. 1 Por Carmen Barberán

El habla de Benalup-Casas Viejas. Tareas de la casa y mobilario. 36

El habla de Benalup-Casas Viejas. La vivienda. 37