Blas Infante y Casas Viejas. 4

En la anterior entrada veíamos como en unas especiales circunstancias de dependencia y marginación entre los jornaleros se extendió como un reguero de pólvora la ideología anarquista. Las causas de ello son múltiples.
Brey y Maurice lo relacionan con el hecho de que como los políticos liberales del siglo XIX no supieron resolver el problema de la tierra esto provoco “el fortalecimiento de la hostilidad de una gran parte de las masas hacia cualquier político”. Marcos Ramos lo entronca con las reivindicaciones de los campesinos de tierras a través de los repartos y marca su origen en el republicanismo del sexenio, concretamente en el la proclamación del cantonalismo anarquista de Medina liderado por Luis del Valle Marimón: “Que la idea de Gobierno autónomo, como hiciera Marimón en Medina en 1873, no había desaparecido lo prueban entre nosotros los sucesos de Casas Viejas…”. Por su parte García Rúa lo contextualiza dentro del descontento general de estos jornaleros ante las situaciones vitales a las que se enfrentaban: “… con una mano de obra jornalera sometida a paro endémico, a salario insufribles y a jornadas de trabajo interminables…” Citemos por último a Agustín Coca que pone el énfasis para explicar la extensión de la ideología anarquista en las consecuencias del proceso desamortizador del siglo XIX: “El siglo XIX será testigo de un encarnizado enfrentamiento entre las poblaciones expropiadas y los beneficiarios del nuevo régimen latifundista. El «socialismo indígena» y la rebelión contra las privatizaciones se alentó con la difusión de las ideas anarquistas y, en muy en menor medida, socialistas, dando lugar a uno de los movimientos agrarios más combativos de la historia contemporánea europea. La aspiración a la tierra, la idea de autogestión de los recursos forestales y ganaderos, la pretensión de «no servir a nadie» no era un planteamiento futurista, no era una idea a la que aspirar, era una realidad coetánea que les había sido negada. Era el contexto en el que se enculturaron con sus paisanos y en el que situaron sus maneras de estar en el mundo. La expropiación de sus recursos se vivió como un robo”.



El sindicato se inauguró el 8 de junio de 1914. José Olmo fue el gran líder y fundador del sindicato en Casas Viejas, pero nunca ostentó el puesto de presidente, para defenderse de los arrestos de la fuerza del orden. El cual ya residía en Casas Viejas ante las presiones y represalias del Marqués de Negrón , al que los jornaleros le habían puesto el mote de el Tigre, el mismo que en la colación de la primera piedra de la iglesia en 1915 diría que para la modernidad del pueblo hacía falta construir una iglesia, demoler las chozas y solucionar el problema de la incomunicación y el aislamiento.



Para la campaña de la siega del verano de 1915 el sindicato se unió a la huelga en la que solicitaban mejores condiciones laborales y la supresión del destajo. En ese contexto ocurre el affaire de Gaspar Zumaquero. El incidente fue aprovechado para detener a los principales líderes y cerrar el centro. El detonante de las detenciones y el cierre del centro obrero fue una entrevista anónima por el propio director del Diario de Cádiz, R. del Río,  el 14 de junio de 1915. Después de esta supuesta entrevista fueron cerrados los centros obreros de Medina y Casas Viejas, así como encarcelados los líderes de ambos pueblos, entre ellos José Olmo, Juan Estudillo y Bernardo Cortabarra. Los periódicos nacionales  se hicieron eco del conflicto y lo denominaron como una segunda Mano Negra. Al final del proceso salieron de la cárcel sin ser juzgados siquiera, pero el sindicato ya estaba cerrado y la huelga desactivada. Los anarquistas pasaron de nuevo a la clandestinidad y personajes como Pepe Pareja, José Estudillo, José Monroy… no podrían expresar libremente sus ideas hasta enero de 1932. 



Dos meses después del cierre del sindicato, en septiembre de 1915 también Casas Viejas sería objeto de la atención de la prensa nacional, pero en este caso por la colocación de la primera piedra de la iglesia. Curiosamente, o no,  en 1933 iglesia y anarquistas también iban a coincidir en la prensa. El 11 de enero ocurrieron los sucesos y se clausuró de nuevo el sindicato, el 22 de junio de  1933 se inauguró oficialmente la iglesia que comenzó su construcción en 1915. Durante la Segunda República, en el periodo inestable del Frente Popular, en 1936, unos comunistas llegados de Cádiz pretendían quemar la iglesia, como se había hecho en Paterna o Vejer, el sensato de José Suárez Orellana, lo impidió, según cuenta Mintz. Con la victoria franquista de 1936 la iglesia se hizo con todo el poder en el pueblo y lideró la transición a un nuevo tipo de sociedad. El anarquismo desapareció en Casas Viejas definitivamente, situación en la que se encuentra en la actualidad. 

Comentarios

Entradas más vistas

Todo el mundo publica libros

El patrimonio inmueble de Benalup-Casas Viejas. La casa de los Espina. 4

Las tradiciones se rebelan. Las huertas. 58

Los benalupenses de a pie durante el segundo franquismo. Cambios sociales. Paseos y fiestas. 16

Los benalupenses de a pie durante el segundo franquismo. El cambio social. Los bares 17

La escalera el culo. 1