Las tradiciones se rebelan. Los pastores. 42

Foto Mintz. Alfonso Gautier, El Corucho, se dirige a encerrar el rebaño de ovejas. La imagen está tomada en la calle Clavel, en la intersección con calle Tarifa. En la actualidad, el bar que aparece en la fotografía lo regenta Zardua; ahí estuvieron la carnicería de Periquito El Bueno y más tarde el bar La sardina del Balilla.
Antes los pastores dormían con sus ovejas. Vivían en las majadas, lugar que servía de aprisco a los animales y de albergue a los pastores. En nuestra zona son abundantes las majadas, como por ejemplo majada verde o majada los lirios. La majada es el lugar donde se recoge el ganado por la noche y se refugian los pastores. Los pastores vivían en el campo en chozos. Los chozos suelen ser de corcho de alcornoque o bien de paja o de castañuela. Para los cercados se suele utilizar el material que proporciona la propia naturaleza: ramas, piedras…


Foto Mintz. El Zagalillo Chaquetas con el pastor el Curucho
Las majadas así constituidas no son permanentes, el pastor las abandona y las vuelve a ocupar según las estaciones del año…Los pastores vivían con el ganado. Solamente se acercan al pueblo cada quince o veinte días para ver a la familia.  
Foto Mintz. No tengo localizado a este pastor. Si alguien sabe....



De siempre ha sido normal que el pastor dejara que el ganado se meta donde no le corresponde por razón de lindes. Por ello, el conflicto entre pastores y guardas era habitual. Un conflicto que la mayoría de las veces terminaba en denuncias, previas peleas varias, muchas veces con carácter muy violento. Por eso son muy frecuentes los enfrentamientos con otras fincas o las denuncias de la Guardia Civil. Un ejemplo, un escrito firmado por cabo del puesto de Benalup de Sidonia Manuel Rubio Manzano dirigido al alcalde de Medina Sidonia, el 29 de mayo de 1941. “A las 16 horas de ayer fue sorprendido por el que suscribe y guarda de este puesto Antonio Ruiz Criado el vecino de esta aldea Antonio Delgado Sánchez (a) El Algareño pastando en la cañada comprendida entre los Badalejos y Palmas de Leniz del término municipal de Medina Sidonia, con 140 cabezas de ganado lanar, cuyo individuo carece de otros pastaderos para dicho ganado, con perjuicio de los colonos que limitan dicha vía pecuaria a los cuales forzosamente tiene que hacer daño pues como ante se dice esta aldea y demarcación, el cual se le ha hecho saber en varias ocasiones que las cañadas solo son para el paso y tránsito de los ganados y que no podía tener las cañadas como pastederos…. Lo que tengo elhonor de denunciar a su respetable autoridad por si se hubiese hecho acreedor a alguna sanción y resolución que se digne estimar oportuno".
El Curucho y Chaquetón pastoreando por el punto. Foto Mintz



Cuenta Mintz en los anarquistas de Casas Viejas: “Los pastores se distinguían de los otros campesinos sin terreno por su relativa independencia y su espíritu emprendedor. En vez de trabajar a sueldo fijo, arriesgaban su tiempo y su trabajo para sembrar una cosecha o cuidar de un pequeño rebaño propio.  En épocas anteriores, los animales de pastores sin terreno pastaban en terrenos públicos. Por la noche, los pastores se reunían en la colina que se hallaba encima del pueblo; y, con la llegada del día siguiente, recogían sus rebaños. Ya que ya no existían terrenos públicos, los pastores tenían que alquilar terrenos o apacentar sus vacas, ovejas o cabras en las viejas cañadas utilizadas para llevar los rebaños al mercado. Alguno de estos caminos se habían convertido en carreteras de intenso tráfico que conectaban los pueblos con las ciudades, pero muchos de los anchos caminos sin pavimentar todavía estaban en uso.
La buena fortuna de un pequeño ganadero como José Monroy dependía de su empatía con sus animales y de su habilidad para cubrir sus necesidades. Cuando el sol estival quemaba la hierba, él ponía al fuego las gruesas hojas de los cactus para poder quitar sus punzantes espinas y dárselas luego a sus animales. Cuando no le quedaba otro recurso, hacía visitas clandestinas en la noche a terrenos de pasto ajenos, corriendo el riesgo de ser capturado por los propietarios, los vigilantes o la guardia civil.
El padre de Pepe Pareja, Manuel Rodríguez, era u pegulajero más rico en hijos que en terreno. Tenía ocho hijos, pero no poseía ni una sola hectárea… Ya que los animales podían pastar por todo lo largo del camino, los campesinos del pueblo daban a veces una vaca a Manuel para que la cuidara durante el año. Bajo tal convenio, las crías de la vaca pertenecían al propietario; sin embargo, Manuel podía emplear la vaca como un animal de fuerza. Las ventajas para ambos bando eran obvias: el dueño no tenía que preocuparse del animal y alimentarlo y se aseguraba un beneficio en la venta de las crías. Manuel tenía un animal para arrastrar su arado sin tener que gastar para alimentarlo”. 
Pastorcillo en los Arenalejos


Comentarios

Entradas más vistas

Betty Kowalski ha muerto

Todo el mundo publica libros

Las tradiciones se rebelan. Cosiendo que es gerundio. 71

Las tradiciones se rebelan. Las parteras. 73

Volver a empezar

Ha muerto Manolo Lago