Pepa Moreno Caro una mujer valiente por Pepa Barrios Barberán


"Me permito la licencia de hacer un homenaje a esta mujer , mi abuela , Pepa Moreno Caro . Ella nunca estuvo a la sombra de su marido , para mi siempre será un ejemplo , tenia un carácter fuerte , quizás por todo lo vivido en su vida. Parió 20 hijos, muchos de ellos fallecidos por el paludismo y distintas enfermedades ; llegó a enterrar dos hijos en el mismo día, con 16 años uno de ellos, que murió de accidente. Ella acababa de dar a luz a una niña y al enterarse de la muerte de su hijo, amamanto a la niña y también murió , tuvo que ser ingresada durante un año en un manicomio por que no quería vivir . No podéis imaginar cuantas historias me contaba de su estancia en dicho lugar , todo llevado al humor que ella tenia a raudales . Como tantas mujeres del lugar en posguerra cambiaba alimentos ... garbanzos por aceite,  etc . Tenia mas cojones que el Espartero y plantaba cara a los guardias que entraban en su casa para buscar a mi abuelo Manuel Barberan Romero . En la foto a la derecha veréis una foto de el . Este año en mi visita a la Yeguada me recordaban lo querida que fue por sus vecinos . Sola se enseñó a leer por que le encantaban las novelas . Mi madre me decía que yo por mi carácter se la recordaba . Cuando murió tenia un póster de la bandera republicana en la pared de su casa . En definitiva mi abuela era . ¡ VALIENTE ! orgullo de nieta . Pepa Barrios Barberán"
Me ha gustado tanto el comentario de Pepa Barios sobre su abuela que lo he pasado a la sección de comentarios que suben de categorías. No me resisto a hacerle algunos apuntes. En primer lugar, creo que el artículo rompe divinamente con el tópico de que la mujer antigua estaba en la casa y "con la pata quebrá", totalmente sumisa al hombre. Eran otras circunstancias, pero la mayoría de las mujeres mayores antiguas rurales que conozco son luchadoras, supervivientes y fuertes como el acero. Como dice Pepa Barrios esa fortaleza podría venir de todas las penurias que la sociedad le enviaba, siendo ellas el sector más marginado y por tanto el más afectado. 


Hace Pepa Barrios varias referencias que se pueden clarificar. En primer lugar en lo que se refiere al árbol genealógico. Su abuela era hermana de Estebán, el Estebita de la Yeguada que tantas veces ha salido en este blog y de Manuel, padre de Juan Moreno Vidal otro asiduo del blog. Un tercer hermano era José. Este molinero, los dos anteriores zapateros oficios tan característicos del Casas Viejas tradicional. Su marido era Manuel Barberán Romero, hijo de Antonio Barberán Castellet, el anciano asesinado por la guardia de asalto en los sucesos y hermano de un gran número mujeres y hombres, entre ellos Salvador, Pini, el de la anécdota de la camisa y de la flor de Blas Infante. 


Habla Pepa Barrios de las dificultades por las que tuvo que pasar su abuelo. La muerte de dos hijos en un mismo día por paludismo, enfermedad tan propicia en esta tierra tan sudesarrollada y donde la laguna de la Janda fomentaba la presencia de mosquitos, los mismos que ahora genera el arroz y que la Diputación pretende erradicar (aunque ahora no se trata de luchar contra el paludismo, sino contra los perjuicios para la salud y el turismo). Dentro de las dificultades enmarca Pepe el hecho de que su abuela se dedicara al "cambio de alimentos", se refiere sin duda al estraperlo y al contrabando. La diferencia entre uno y otro es que el segundo implica frontera con otros países, en este caso Gibraltar. El estraperlo y el contrabando en la postguerra se entiende en un contexto de penurias y con una intervención tan grande en economía del estado franquista que posibilitaba la existencia del mercado negro. 



Me ha hecho gracia la expresión: "Tenía mas cojones que el Espartero". Es una derivación de "más cojones que el caballo de Espartero". Baldomero Espartero fue un político progresista, militar y espadón de Isabel II. En 1886 en la calle Alcalá de Madrid como homenaje a su persona se colocó una estatua del escultor Pablo Gilbert. Allí se presentaba al militar montado a caballo. Este tenía unos grandes testículos, por lo que rápidamente el pueblo asimiló estos a la valentía del militar. Otras versiones cuenta que la expresión salió de unos tertulianos que se encontraban en una terraza cercana y por las tardes en la mesa donde estaba se proyectaba la sombra de los testículos del caballo. Una sombra, que aumentaba ya el amplio tamaño de dichos órganos. 



A parte de la anécdota me interesa esta parte de la historia que no es objetiva, ni lo pretende, ni debe serlo, pero que transmite unos valores, por tanto los difunde y los protege, valores que hay que preservar. La valentía, la constancia, la resistencia, el esfuerzo, la fidelidad a unas ideas... valores que han sido transmitido de familia en familia, de generación en generación, donde el papel transmisor de la mujer ha sido fundamental, porque ella era la encargada del ámbito privado y de transmitir esos principios a sus hijo. Este es caso de Pepe Moreno Caro y la familia Barberán Moreno. Muchas gracias Pepa Barrios Barberán por este comentario, me has alegrado la mañana, me has dado excusa para escribir un post y me has confirmado que la historia sirve para algo más que ganarse la vida con ella o manipularla.


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