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Las fiestas patronales de 1972 y 1973

Estamos en época de fiestas y voy a aprovechar la ocasión para compararlas con las de principio de los setenta, en base a las cuentas de los años 1972 y 1973, que han llegado a mi poder.
En primer lugar está la cuantía, mínima casi ridícula si la comparamos con la actualidad. Ya que en 1972 hubo unos ingresos de 195.460 pesetas y unos gastos de 190.882, 65 pesetas, por tanto un superhabit de 4.577,35 y al año siguiente unos ingresos de 282,772,50 y unos gastos de 283,125 por tanto un déficit de 352,50 pesetas. Llama la atención además de que en el primer año sobra dinero y el segundo falta, una cantidad mínima, el aumento de los gastos de un año para otro, un 43%. 



Otra cuestión es que las fiestas se sufragan con los ingresos que generan sin que participe institución pública alguna en los costes. Así los ingresos van a provenir de la subasta de la caseta, de las aportaciones de los feriantes y las de los comerciantes. 



Si entramos a analizar las facturas de gastos podemos sacar algunas conclusiones. La primera es que como no hay Ayuntamiento Propio y Medina está muy lejos, en la organización de las fiestas no participan los funcionarios municipales, por lo que se tiene que contratar a personal para ello, a los cuales se les abona su trabajo, tal es el caso de Gregorio Ruiz, Balbino Galindo, Hermanos Montianos, Juan Buendía, Bernardo Ortiz o Antonio Bancalero. 



Analizando los gastos también me llama la atención como se intenta aprovisionarse en los negocios locales. Así recurren a comerciantes e industriales como Juan Sánchez Estudillo, Fermosan, Ramón Jiménez, Bar Pepe, Eugenio Cózar, Juan Luis Ortíz, Pedro Mateos, Confitería, Carmen Alcántara, Foto Rojas… El número de negocios es tan amplio, que da toda la impresión que era un objetivo buscado comprar en el mayor número posible de establecimientos. Por otra parte, como la liquidez estaba asegurada todos los establecimientos le suministraban mercancías sin ningún problema. 




Pese al poco presupuesto y a la escasa ayuda municipal asidonense se hace un importante esfuerzo para hacerlas atractivas. Así se contratan Majorettes, Gigantes y Cabezudos, Banda de Cornetas y Tambores… Lo que más costó significó fue los conjuntos de la caseta municipal que ascendió a 60.000 pst, seguido por alumbrado 59,250 pesetas y las Carrozas 30.000 pesetas. 



Todo esto no se entiende sin contextualizar la situación. El hecho de que no hubiera Ayuntamiento propio y la escases de funcionarios, dos solamente en el pueblo, hacían que fueran unas fiestas organizadas por las autoridades municipales, pero sin la participación del municipio matriz. Esa contradicción hacía necesaria la implicación y el voluntarismo. Ejemplo claro de esto es el trabajo denodado e ímprobo de Pedro Mateos, más conocido como Perico Fiestas. Como ya publiqué en su día una fuente me dijo: “Cuando la feria de Benalup se celebraba en el centro del pueblo él era el alma, se encargaba de todo, contratos, alumbrado, concursos, atracciones…. en fín lo que quiere decir todo”

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