Las empresas de Benalup-Casas Viejas. El sector secundario 5.

De las 406 empresas del listado referido 132 corresponden al sector secundario. De ellas ochenta pertenecen a la construcción. Si decíamos que el listado de empresas a veces resultaba obsoleto, es en este campo donde esta expresión cobra su verdadero sentido. La crisis del 2007 y la explosión de la burbuja inmobiliaria ha hecho necesaria la reconversión del sector. Muchas han desaparecido, otras se han reconvertido en empresas del sector servicio relacionado con el turismo o el alquiler de inmuebles como Cortijo Rio Sur o Proaltea, otras se dedican a pequeñas reparaciones y chapuces o superviven como puede. De hecho de las ochenta solo he encontrado operativas en este momento cinco y 13 auxiliares dedicadas al metal, a la madera, a la electricidad o a la fontanería










Parece, que recientemente, asistimos a cierta recuperación, pero todo el mundo está de acuerdo que no se podrá llegar a los niveles anteriores a 2007. El sector de la construcción necesita poca especialización y se adapta muy bien a las épocas de desarrollo económico, como punto débil tiene el pequeño tamaño de las empresas y sus deseconomías de escala, la eventualidad de la mano de obra, sus malas condiciones laborales y su sensibilidad a las crisis, siendo el sector más afectado en la última crisis que hemos vivido. Existen otras empresas del sector secundario además de la construcción, pero ya son minoritarias, solo 52, lo que demuestra que el tejido industrial benalupense es muy escaso, pero susceptible de crecimiento y desarrollo. En este sentido destacan la originalidad de una imprenta y una empresa de fabricar fregolas.


De las ochenta del listado de 406 sólo he encontrado operativas en internet, cuarenta. Seguro que me faltan algunas, pero esta disminunión drástica demuestra que la crisis del 2007 ha afectado gravemente al ya de por sí débil tejido industrial benalupense. Esta escasez del sector secundario tradicional se explica por el menor  grado de desarrollo de esta zona, por la presencia del latifundismo clásico, por la situación periférica y por la especialización en el sector primario. Ni los factores tradicionales industriales como el capital o la mentalidad burguesa, ni los modernos como las TIC y la tecnología, ni el mercado, ni el transporte... han favorecido ni favorecen la proliferación industrail. Como consecuencia principal genera a su vez un menor grado de desarrollo. 



La crisis del 2007 ha generado una disminución aún menor del sector secundario, con la caída del sector de la construcción y un aumento del terciario. No obstante, debido al grado del que se parte, a la riqueza de los recursos naturales y a los beneficios que se pueden extraer de la posición geoestratégica que tenemos las potencialidades del sector secundario son halagüeñas. Para ello, se debería utilizar los mercados y canales abiertos por empresas tan competitivas de la zona como Las Lomas o el cortijo Bio. Realizar estudios sobre la viabilidad de otras empresas agroalimentarias relacionadas con las setas, la miel, los espárragos, la caza, el arroz, la vaca retinta....Fomentar las industrias puntas y la utilización de nuevas tecnologías tendiendo a transforma el polígono industrial en un parque tecnológico.







Talleres mecánicos hay registrados dieciséis, pero yo he localizado en internet 12,  siendo un sector que ha soportado muy bien la crisis. Igual podemos decir de las panaderías, esa industria agroalimentaria tradicional que debido a que tiene una demanda tradicional y local ha superado la competencia de otras nuevas formas que han aparecido en el mercado. Aparecen este listado cuatro y todas tienen un carácter familiar, una tradición detrás muy importante, con una tendencia decidida por conservar la empresa familiar de toda la vida  y una apuesta por una combinación entre el producto natural tradicional, compatibilizándolo con la utilización de la tecnología más moderna, que le permita una productividad que les siga siendo competitivos. El ejemplo de estas empresas locales basadas en el mercado endógeno, sin despreciar el comarcal, podría servir para el desarrollo de otras empresas dirigidas a un tipo de mercado similar, sabiendo que la progresión cualitativa de este y el aumento del nivel adquisitivo será progresivo a corto y  medio plazo.







Pero si interesante es estudiar el escaso tejido industrial benalupense y su estructura por sectores, también lo es sino detenemos en su ubicación. Algunas las más tradicionales se ubican en el caso antiguo, pero son mayoritarias las que aparecen en la barriada de la Diputación y el matadero, la zona de expansión de los años ochenta y noventa. Pero la hegemonía sin duda la tiene el polígono industrial. Allí encontramos las industrias auxiliares de la construcción y varios talleres mecánicos. El polígono industrial, aunque con algunos problemas en su concepción, ha resultado una incorporación vital e importantísima a la vida económica del pueblo. Su conversión en parque tecnológico debería ser una apuesta para el futuro.







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