En la puerta de los bares


Traigo diez fotos antiguas sobre gente casaviejeña en la puerta de los bares. Podría publicar cien o más. Y es que si hay un lugar emblemático en el pueblo esos son los bares y sus puertas, debido al buen tiempo atmosférico reinante en la zona, se convierte en el sitio por antonomasia para pasar el tiempo, socializarse y respirar para no ahogarse. La primera foto es de 1898 es la más antigua que hay sobre el pueblo. Aparece un grupo de hombre en el Ventorrillo del Tuerto Vela, al fondo de la calle San Elías, que pasa por ser hoy el edificio más antiguo del pueblo. Entre ellos sabemos que el de la guitarra es José Espina Calatriu. De este Ventorrillo y de la Ermita tenemos fuentes escritas del siglo XVI. Sobre la importancia de este Ventorrillo tenemos un documento de 1818 del archivo municipal de Medina que dice::“Siendo repetidas las quejas de los Ventorrillos de Casas Viejas atendiendo a los grandes inconvenientes que de ellos se siguen, se acordó que el de arriba se derribe solamente y el de abajo respecto a ser de una propiedad particular se le insiste al que lo tiene arrendado no venda vino ni aguardiente pues de lo contrario se le inutilizara al que se le encuentre y será conducido a la cárcel pública exigiéndole la multa de cincuenta ducados. Para cuyo efecto pasaran a derribar el primer ventorrillo y derramar el vino y aguardiente que se encuentre en el segundo”. Los bares como lugares de socialización siempre han sido un problema para el descanso de los vecinos. Lo sigue siendo en la actualidad. 



La segunda foto está realizada a principio de los treinta del siglo XX en el Casino del pueblo. El casino de Casas Viejas que aparece en esta foto estaba situado en la esquina SW de la Alameda, en  frente de  la actual Pizzería el Vaquerillo y la casa de Catalina Sánchez (antiguo cuartel de la guardia civil) en lo que hoy se conoce como la casa del Veterinario. Detrás estaba"la guardilla", que hacía de cárcel provisional de la aldea. El casino se ubica en una construcción no terminada sobre la cual se puso un sombrajo. Sobre estas paredes a medio construir se ubicarían algunos jornaleros en su asalto al cuartel la madrugada del 11 de enero de 1933. En el último plano se ve una tienda y su propietaria Francisca Barberán Jiménez. Este casino fue el centro de la vida social de Casas Viejas durante mucho tiempo, desde el que surgieron muchas iniciativas como la petición del teléfono para Casas Viejas en 1920






La tercera fotografía es de los años cincuenta. Guillermo Pavón y Daniel Moya posan en la Alameda tomándose una Coca Cola. Detrás un camarero. La Alameda se encuentra llena de mesas y al fondo, la Cruz de los Caídos. Todo indica que la  foto está realizada un día de fiesta.Se trata de una ocasión especial, para que se lucen las mejores ropas, se toma un refresco en el lugar más importante del pueblo y hasta se dan el lujo de hacerse una fotografía.


Foto Mintz

La cuarta fotografía refleja la cotidianidad de un día cualquier en el Benalup de Sidonia de los años sesenta o setenta. Estamos en la calle San Juan la arteria principal del pueblo. El ámbito público se estructura en torno a tres bares, el de Ricardo, el de su cuñado Alfonsito, el de Pérez y más arriba el de Manolo Flor. Los hombres departen tranquilamente sentados en las puertas de estos tres bares.


Foto Mintz

La quinta fotografía también es de una cotidianidad absoluta. Un grupo de hombres juegan y mirar jugar al ajedrez, otros charlan sentados tranquilamente y otros lo hacen de pie. Es una escena que se ha podido repetir miles de veces, pero no por ello pierde su encanto. 

Foto Mintz


En la fotografía aparecen Luis Macías, Miguel Pavón, Francisco Vera, Agustín Cortabarra, Benítez, entre otros. Estamos en la puerta de otros de los bares emblemáticos del pueblo. El de Alfonsito, el de Pérez. Todos los hombres departen sin consumir. Unos lo hacen de pie y otros sentados. Al fondo, el bar de Ricardo.
Foto Mintz

La fotografía está realizada desde la calle San Juan, en la puerta del bar de Manolo Flor. Aparecen, en primer plano y de izquierda a derecha, Fernando Cózar Cabañas, Rafael Mera y Manolo Benítez. En un segundo plano están Manolo Flor, Juan Pinto y Manolo Gutiérrez Bancalero. En la primera mesa hay tres vasos de café vacíos que da toda la impresión que llevaban mucho tiempo consumidos, pues la estancias en los bares eran largas y el dinero para gastar escaso.

Foto Mintz

En la fotografía aparece la puerta del bar de LuisCepero, actualmente El Pajarito y antes lo había llevado Pepe Melón. Los parroquianos son Arsenio Gutiérrez, Zoquete, Manolo Mañez y Antonio Calvente. 
Foto Mintz

En la novena fotografía aparece el bar Palomino. Regentado por Curro Cózar, con tan poco espacio, que como se aprecia en la foto la mayor parte de la clientela está en la calle. Junto al dueño, Cristóbal Delgado, Manuel  “Gallinito”, Juan Moreno y Juan Mena. Sigue siendo un hombre solo de hombres y de poco consumo. 

Foto Mintz

Por último traigo una fotografía del Coscorrón. El bar que su dueño le puso ese nombre en honor a la antigua panadería que regentaba en la calle Medina. Aparece, el dueño, Paco Sánchez Sanmartín y Juan Pinto. El tercer hombre, el del bastón es el Cojo chico ganga, cochero que fe de José Espina. Los hombres en esta ocasión tampoco consumen nada. A la izquierda las cajas de madera donde se transportaban las bebidas.

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