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Los alcalainos asesinados en Benalup y enterrados en el cementerio. Y 3

Hay otras fuentes que también sitúan a Antonio Gallego Visglerio y José Franco Rodríguez (alcalde e interventor del ayuntamiento respectivamente) entre los muertos enterrados en la fosa común del viejo cementerio de Casas Viejas. Pero otras lo hacen en la carretera de Paterna o incluso en la Yeguada. Lo que si parece constatado es la crueldad que se utilizó en el asesinato de estos alcalaínos en cruce de las carreteras de Alcala a Benalup con la de casas del Castaño.
En Los anarquistas de Casas Viejas Pepe Pilar le cuenta a Mintz: "Entonces mi viejo amigo (Sergio, de Alcalá, el jefe de la falange de Casas Viejas) me dice:”¿Conoces a los seis que mataron en Piebajo? Los primeros fusilados fueron los de Alcalá: Había seis. Vinieron coches de Medina Sidonia. A uno lo dispararon en la pierna y todavía estaba vivo, pero lo remataron. Uno de los falangistas tenía galletas en su bolsillo que tenía consigo y dijo: “Toma, come una galleta”.  


Juan Pinto le cuenta el mismo hecho a Mintz aunque no coincide con Pepe Pilar en los detalles: “Hubo tres o cuatro muertos y un chorro sangre. Uno estaba medio herido. Entonces lo acabaron de matar. Y entonces uno le registró los bolsillos y le encontró galletas. Y le dijo  anda come ahora galletas. Eso le dijo el falangista a los muertos”. 



Una vez fusilados fueron trasladados en camiones a la fosa común: En los anarquistas de Casas Viejas (página 278) dice Manolo: “El alcalde bajó a llamar a mi padre. El alcalde era Baltasar (Alcantara). Pidió a mi padre que subiera. Mi padre creyó que lo iban a fusilar. El alcalde llevo a él y a otros a la encrucijada. Allí yacían los cuerpos de los que habían fusilado. Habían desfigurado sus rostros para que no pudieran reconocerlos. Los habían machacado con la culata de un rifle. Ordenó: “Cárguenlos en el camión. Tuvieron que meter los cadáveres en el camión. Mi padre no pudo comer durante ocho o diez. Solo podía sorber un poco de café”. Además en la página de las fosas de la provincia de Cádiz se puede leer: “La primera fosa estaba ubicada en el antiguo cementerio del pueblo, en la misma fosa que yacían los restos de los fusilados en 1933 durante los sucesos de Casas Viejas; actualmente ocupa un nicho en el nuevo cementerio con una lápida cuya inscripción sólo hace referencia a los muertos de Casas Viejas en 1933”. 



Pero  en la zona profana, en la zona no consagrada, en la fosa común que luego en el 78 sería trasladada al cementerio actual y en el 93 se le construyó bóveda y lápida no sólo se encuentran los restos de los casaviejeños asesinados en enero del 33 o de los alcalaínos en agosto del 36, también se encuentran los restos de los maquis José Fernández Cornejo, Chiquito asesinado por la Guardia Civil  el 13 de marzo de 1946 en Charco Dulce siendo enterrado en el cementerio de Benalup, los de Antonio Córdoba Herrera “El Cuervo” y Diego Vázquez Durán “El Porque” en el Monasterio del Cuervo y el de Andrés Lobato Dorado “Garnacha” (los Barrios) matado por la Guardia Civil de Benalup y miembro de la Agrupación Fermín Galán. Según consta en el libro de defunciones parroquial de Benalup fue enterrado en zona profana el 



Por tanto esta lápida que en teoría es un homenaje a las víctimas de los sucesos, contiene restos de otros vencidos, constiyéndose en un ejemplo de lo poco estudiado y lo mucho olvidado que han estado los sucesos, la Guerra Civil y los maquis. También como los tres forman parte de una misma secuencia. Es un monumento a una misma crónica; la de la derrota, que empezó en el 36 y continuo con la guerra civil y la postguerra.

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