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La Sección Femenina en Benalup de Sidonia. El servicio social femenino. 3

Durante el franquismo, la Sección Femenina de la falange decidió que si los hombres servían a la patria (la popular mili), las mujeres también lo tenían que hacer; así se creó el servicio social femenino o Formación del Espíritu nacional. El Servicio Social debían realizarlo todas aquellas mujeres que pretendían entrar en el mundo laboral, dedicarse al estudio o, simplemente, obtener el pasaporte o el carnet de conducir.
Duraba seis meses  y se dividía en dos periodos, uno de formación religiosa, política y moral, y otro de prestación. La formación estaba imbuida en la ideología nacional sindicalista, en el papel que la Iglesia, la falange y el ejército habían asignado a la mujer. Los cursos proporcionaban a la mujer formación sobre las labores del hogar, cuidado de los niños, atención de los enfermos, atención del marido, etc. En cuanto a las prestaciones eran de carácter social; bien en hospitales, comedores sociales, oficinas u otras instituciones sociosanitarias.  Esta dedicación de 3 meses de trabajo gratuito y obligatorio, equivalía a seis horas diarias de trabajo suplementario realizado además de  la jornada laboral durante tres meses.



En principio era obligatorio su realización, pero las excepciones contempladas eran tan altas que en los lugares menos desarrollados eran más las que no la hicieron que las que lo cursaron. Las madres de familia, mujeres casadas, mujeres con pérdida de padre/madre/hijo/hermana/marido en la guerra civil, y religiosas quedaban exentas de cumplir este servicio.  Entre 1937 y 1977, tres millones de mujeres de entre 17 y 35 años hicieron el servicio social, una suerte de mili femenina que suministraba mano de obra gratuita en hospitales, comedores, oficinas y otras instituciones sociosanitarias. En Benalup de Sidonia la proporción de mujeres que hizo el Servicio Social o la mili de las mujeres como se le llamaba en esa época, es menor porcentualmente que en el resto de España. Lo explica las altas tasas de natalidad, la temprana edad del matrimonio y el escaso acceso al mundo laboral y educativo reglado. Ahora bien, las hijas de la escasa clase media, de los propietarios, funcionarios, industriales y comerciantes la hicieron mayoritariamente, las hijas de los jornaleros en un porcentaje muy bajo.



En Benalup de Sidonia, como para tantas otras cosas, la sede de esta formación se encontraba situada en Medina. La clausura de estos cursos se hacía con el boato típico de los actos franquistas. Como se ve en la primera foto, donde el gobernador y la jefa provincial de la Sección Femenina de Cádiz le entregan a Hortensia Flor el diploma correspondiente. Previamente las mujeres participantes en el servicio representaban para el gobernador y público asistente un espectáculo donde mostraban sus conocimientos adquiridos en bailes regionales y gimnasia. Eso es lo que se ve en la  segunda foto, en el fondo de la imagen se ve la Calera, donde hoy está situada la joyería, Radio Hogar y la fuente de la Calera. En dicha foto se observan los uniformes de los municipales en aquella época; en concreto el que aparece en la fotografía es Andrés Barberán. Entre las muchachas que desfilan podemos nombrar por orden a Ramona Rodríguez, Paqui Rodríguez Rocha, Antonia Guillén Esparragosa, Maribel Gómez Máñez, Ana Sánchez, Carmela Vargas y Amelia Ruiz. Vemos en la fotografía como Hortensia Flor recoge un certificado

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