headerphoto

La remolacha, Por María Ortega, Raquel Galindo, Ana Isabel González, Pedro Mario y Agustín Coca

Tenía algunos textos de los alumnos del IES Casas Viejas sobre la remolacha y las fotos de Mintz. Me ha parecido interesante traerlas al post de hoy. La remolacha fue uno de los cultivos sociales más importante en la zona en la década de los setenta. Sustituyó al algodón y después va a ser sustituido por el girasol. El trabajo en la remolacha es muy duro y las condiciones laborales que soportaban los trabajadores son pésimas.
"En esta fotografía posan una cuadrilla de veinte y cinco trabajadores en el año 1965 en las Lomas. Ellos trabajaban castrando remolacha. Castrar remolacha consiste en quitar las semillas sobrantes y dejar una distancia entre una y otra de un palmo o un zapato, para que la remolacha pudiera ponerse grande y alcanzar un peso adecuado para el mercado. Las cuadrillas solían ser de 20 ó 25 trabajadores. 



En este caso, el manijero que es Manuel González González, “el Parrao” aparece en la izquierda, otros trabajadores que se pueden reconocer son José Luis Casas Toro, Antonio Astorga, Juan y José Villarrubia, Sebastián Sánchez, Alfonso Salcedo, Alfonsito "el manotas", Juan el “palangana”, José Vargas, Manolo “gallino”, Antonio Montiano Cruz...



Tenían que trabajar ocho horas diarias. Los días que llovían no podían trabajar, así que se tenían que buscar ese día cualquier cosa, como hacer picón o algo parecido para ganarse el jornal. El sueldo no era mensual, sino diario. Al día se podían ganar entre 30 ó 35 pesetas, ganando el manijero 10 ó 15 pesetas más que los trabajadores. En la fotografía podemos observar que hay trabajadores que aparecen con un legón en las manos, esa era la herramienta que se utilizaba para este trabajo. El campo estaba dividido en líneas, el manijero mandaba a cada trabajador un líneo, así al día podían llegar a hacer 10 ó 12 líneos aproximadamente, según la longitud de él". 
María Ortega González. 1º Bachillerato. 
Fotografía Exposición 2005

Foto Mintz



"La fotografía se realizó en el cortijo Beanco. Refleja la recolección de la remolacha, cultivo que se introduce en Andalucía en los años 50. Las faenas que se hacían con la remolacha eran la siembra, la entresaca o castra y la recolección. En estos tiempos la remolacha se recolectaba a mano, se sacaban de la tierra con unos picos y acordonaban para a continuación cargar en el camión. La recolección de remolacha era un trabajo muy duro y además se hace en época de verano que es cuando hace más calor.



Las cuadrillas trabajaban durante todo el día, de sol a sol, comían en el campo y como se refleja en la foto les traían el agua. El “aguaor”, era la persona que con unos mulos se dedicaba a llevarles aguas a los trabajadores en cántaros. Trabajaban por jornal y día, pero había cuadrillas que lo hacían a destajo o por cuenta, sacando más dinero, terminaban antes, pero apenas paraban ni para comer. Hoy en día los cultivos de algodón y remolacha han cambiado mucho porque todo el trabajo lo hacen máquinas y hay muy pocas personas trabajando en el campo".
Raquel Galindo 1º ESO A
LA TARDÍA MODERNIZACIÓN



"Esta foto fue realizada en la finca del Aguijón, en el año 1974. Podemos observar a dos jóvenes llamados Manuel y Antoñín en un día de trabajo en la remolacha. La herramienta de trabajo es el legón. Con el paso del tiempo el trabajo del campo ha evolucionado y ya no precisa de tanta mano de obra, pues las máquinas han ido sustituyendo  a los trabajadores. Los jóvenes de aquella época dejaban los estudios porque sus familias necesitaban ayuda económica debido a que los jornales eran muy bajo, por ello los jóvenes a la edad de 12 ó 13 años ya estaban trabajando en el campo.  



Ahora las máquinas se encargan de extraerla de la tierra y ellas mismas la transportan a los camiones. Como antes los sueldos eran tan escasos los trabajadores iban al trabajo andando, si estaba cerca del pueblo y si estaba algo más lejos en bicicleta, hoy casi toda la juventud trabaja en la construcción y al ser el sueldo más alto la mayoría tienen como medio de transporte su propio vehículo".
Ana Isabel González García. 1º Bachillerato
Foto Exposición 2005

Foto Mintz



"La labranza de la remolacha se hace a destajo, y los jóvenes cobran 250 pesetas diarias como término medio…
Uno trabaja diez horas, 200 pesetas; otros, doce horas, 135; hay uno que le da al riego y para sacar 150 pesetas tiene que estar amarrado al tajo dieciséis horas…Echamos cuentas. Según ellos, como término medio, el patrón deja de pagarles trescientas sesenta horas extraordinarias al año, o sea, cuarenta y cinco días.”
—¿Y no protestan ustedes?
—El que protesta es despedido al sábado siguiente.
Ellos, los trabajadores, no se unen. ¿Y si alguien lo intenta?
— ¿Para qué arriesgarse? Nadie ayudaría. Además, uno de nosotros iría con el soplo a la finca y le despedirían.
— ¿Cómo? ¿Uno de ustedes?
—Sí, señor. Uno de nosotros.
Fatalismo. Intuyo por primera vez la psicología del andaluz, una mentalidad de segregación racial que aceptan de antemano y para siempre….
Resulta que los obreros eventuales, cuando llueve, no cobran; cuando caen enfermos, tampoco. Si van al trabajo y llueve tres horas, las tres horas son descontadas de su sueldo, así como la comida. El Seguro de Enfermedad, ya se sabe, lo pagan ellos".
Pedro Mario Herrero. El Campo andaluz. 1968



Foto Mintz

"El algodón triunfa en esta década “mientras que la industria catalana asumió sin dificultad la producción algodonera y los salarios agrícolas se mantuvieron a un bajo nivel hasta 1965… pero la emigración y las importaciones aumentaron los costos productivos y congelaron los precios. Bernal 1988. Entonces se buscó un cultivo sustitutorio. Este no será otro que la remolacha azucarera. De hecho, para 1968, el algodón había retrocedido coincidiendo con la expansión de la remolacha. Descartado el maíz debido a la competencia americana, la remolacha se extiende. De todas formas, en los años setenta se enfrentará a los altos costos en mano de obra, insumos químicos, etc., al que se había enfrentado el algodón, con el agravante de la conflictividad social que vivía el campo andaluz. Solo años más tarde (1979-1980) el girasol, se convierte en el cultivo mayoritario en el secano, haciendo prescindible a la mano de obra necesaria para su producción". 
Agustín Coca en los Camperos

0 comentarios: