Folleto del Monasterio del Cuervo. Y 2


Descripción del Monasterio
El Convento se encuentra ubicado en un amplio relleno de la ladera de levante. Es de planta cuadrada, de 51 mts. en cada lado. Presenta dos pequeños salientes que rompen la simpleza de líneas; en el ángulo meridional, una estructura 
que presenta en la clave del intradós de su bóveda, el escudo del Carmelo reformado, mientras  que en la del arco frontal la frase “Memento finis” (acuérdate del fin) bajo dos tibias cruzadas y una calavera.


El cuadro que forma el Convento tiene una superficie total de 2.6000 mts., articulándose en torno a una iglesia dispuesta en el centro.La iglesia, de planta de cruz latina, se encuentra flanqueada y encabezada por tres patios y un deambulatorio perimetral que comunica cada una de las cámaras y patrio entre si y con el exterior. La planta baja tiene funcionalidad comunitaria y se cubre por bóveda. En la planta primera se sitúan las celdas y sobre ella existió otra de camaranchones, que posiblemente no se terminó. Ambas estuvieron cubiertas por viguerías de madera de Flandes. La subida a las plantas se realizaba por escaleras situadas en los extremos de las fachadas Noroeste.



La fachada principal de la iglesia es una obra inconclusa. El templo se encuentra en la segunda planta, estando la primera a ras de suelo, ocupada por una pseudocripta de bóveda escarzana, a cuyos pie se abre un acceso por medio de un arco ultrasemicircular. La techumbre de cañón rebajado, conserva los arcos perpiñanos en la nave principal y las pechinas de la cúpula del crucero y sus cuatro arcos torales. La cabecera estuvo cubierta por un modesto retablo de cuerpo y ático con tres calles del que sólo quedan los mechinales del arriostramiento. Hacía mediados del siglo XVIII trabaja en la imaginería el tallista italiano Jacome Disiderio Vaccaro.



A los pies de la iglesia en su cara exterior en el costado del Evangelio, se eleva una airosa escalera de caracol sin nave central, por el hueco que queda, permite el manejos de las maromas de tañer las campanas desde abajo.



Entre el monasterio y el molino en la ribera del Celemín, hay una larga calzada, empedrada de losas gruesa e irregulares que presenta a veces unos amplios bancos para alivio del repecho.
Este lugar, debido a la fama adquirida por sus aguas medicinales, es visitado desde época anterior al establecimiento de los Carmelitas aunque tras su fundación se extiende más la fama.
Durente un periodo de más de 200 años se enterraron allí más de 400 personas de desigual condición, nacionalidad y edad, según se recogen en los dos libros de Difuntos.



Bibliografía: Mora Figueroa, Luis de: “El Monasterio del Cuervo. Desierto Eremítico-carmelitano (Benalup de Sidonia)”
ENCICLOPEDA GRÁFICA GADITANA. Vol. 11 nº11



Es curioso lo de la tachadura en el apartado de "Visitas" es un ejemplo más de las discusiones sobre el término. Benalup las gestionó  hasta que la segregación se llevó a efecto y "El Cuervo" quedó fuera de nuestro término. El folleto es anterior a la segregación y la tachadura se deduce que corresponde a una mano asidonense, bien por rebeldía o bien para reutilizar lo ya publicado. Me ha parecido oportuno publicar este folleto por dos cuestiones. En primer lugar, porque siempre es interesante aprovechar cualquier ocasión para repasar, renovar y ampliar los conocimientos que tenemos sobre el Monasterio del Cuervo. En segundo, porque también es justo y necesario denunciar que en la actualidad no se puede visitar,  y que ello perjudica, no sólo a los posibles visitantes, sino también a los habitantes de la zona que ven cercenados uno de sus posibles recursos existentes. 

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