La consecución de la Casa de la Cultura

En los años sesenta las transformaciones fueron tan amplias que pasamos de la sociedad tradicional a la modernidad. Tres motores hubo en ese cambio, la desecación de la Janda y la crisis de la agricultura tradicional, la aparición de la construcción y la emigración que sirvió como detonante de todo el proceso. Entre los que no emigraron y se quedaron en el pueblo, había un sector alejado de la política que centraba sus objetivos en la supervivencia diaria. Son los jornaleros, los que trabajan en el algodón, en las Lomas y los que siguen recurriendo a los recursos naturales tan abundantes en esta tierra. Otro sector más pequeño, compuesto por propietarios, comerciantes y funcionarios empieza a participar en la cosa pública, conscientes de que las pésimas condiciones en equipamientos e infraestructuras urbanas existentes solo se solucionarían con la reivindicación y la segregación de Medina Sidonia.
Los choques entre benalupenses y asidonenses fueron frecuentes. Uno de los más sonados fue motivado por la construcción de la casa de la cultura. En Medina tampoco la situación era boyante y Benalup estaba muy lejos, por lo que siempre intentaban arrimar el ascua a su sardina. En ese pulso las autoridades provinciales  o nacionales intentaban decantarse por los más débiles, como ocurre en todos los enfrentamientos. Eso fue lo que ocurrió en el caso de la casa de la cultura y Pedro Valdecantos. Romero Bohollo en el discurso que dio en el homenaje de este lo cuenta claramente: “Seguro que Benalup causó en ti un impacto más fuerte que otros pueblos quizás por el entusiasmo que vistes en tus colaboradores y alumnos, quizás por que te impresionó su gran problema educativo (solo costaba con cuatro escuelas), el hecho es que con ese optimismo que te caracteriza nos sorprendiste a todos con una gran promesa: Benalup tendrá una Casa de la Cultura”.



Siempre había escuchado que se le había concedido una casa de la cultura a Benalup y que Medina se la había quitado. Aunque sabía que el hecho era cierto, me faltaban detalles, no terminaba de ser del todo creíble. En el discurso antes citado aparecen los matices que me faltaban: “Sólo había siete concedidas para la Provincia y esperabas conseguir una más para Benalup. Pero la Administración cortó los presupuestos para este menester. Puede que creyeran aún, que la Enseñanza no era rentable. Entonces, por contar Medina con centro de Bachillerato, quisiste jugar la baza de que, siendo Benalup parte integrante de Medina, bien podría construirse aquí la que estaba adjudicada para aquella población, y comenzaron las obras con gran entusiasmo por nuestra parte. Pero estaba visto que Benalup forma parte de Medina para las verdes, no para las maduras, y recurrieron al Gobernador Civil. Se detuvieron las obras, se rellenaron de nuevo los cimientos y ¡nuestro gozo en un pozo! ¡Adios Casa de la Cultura! "



El Gobernador Civil Santiago Guillén, hombre más de partido que Pedro Valdecantos aplica la legislación vigente y le da la razón a Medina. Seguimos con el discurso de Romero Bohollo ”Todo se había perdido. Todo menos tu confianza. Nos seguías diciendo. “Benalup tendrá su Casa de la Cultura, y mejor que la proyectada”, y empezaron nuestras visitas al Gobernador Civil, que era Don Santiago Guillén. Justo es aquí dejar constancia de su nombre, porque también él en esta ocasión estuvo al lado de Benalup. Le hicimos muchas visitas y nuestras esperanzas eran cada vez menos. Hasta que un día, no sabemos como, comenzaron de nuevo las obras. Esta vez iba en serio, y Benalup por fin tendría aquello por lo que tanto había luchado. Tu fe había triunfado”. 



Hay una carta de 24-10-1967 del Ministro de Educación y Ciencia al gobernador Civil Santiago Guillén que constata la decisión: “Con relación al Centro Cultural de Medina Sidonia, debo comunicarte después de prolijas gestiones en el Ministerio de Hacienda, que no hay posibilidad de dar marcha atrás, puesto que el proyecto de obras ha pasado ya todos los trámites y ha sido objeto de subasta y adjudicación. La única solución posible es que a la Pedanía de Benalup le hagamos además otro centro cultural, cuyo estudio y proyecto voy a encargar al Comisario Provincial de Extensión Cultural de Cádiz, Pedro Valdecantos, de acuerdo con el Ayuntamiento, pero no debe comenzarse el edificio de Benalup, hasta que no se haya realizado la tramitación precisa y estén habilitados todos los réditos necesarios, ya que de lo contrario, sería muy difícil que nosotros pudiéramos intervenir económicamente en la construcción dadas las estrictas instrucciones que sobre estas construcciones nos han dado el Ministerio de Hacienda”. La lucha fue dura y difícil. Pero por los logros conseguidos mereció la pena.

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