headerphoto

Los movimientos migratorios en Benalup-Casas Viejas. Válvula de escape y soplo de aire fresco. La emigración a Alemania. Las diferencias en el grado de consumo. 21


Los emigrantes benalupenses en el extranjero no sólo encontraron en los lugares de recepción diferencias culturales, idiomáticas, sobre todo, sino también de nivel de consumo. “Lo que más les impactaba eran los supermercados con aquella cantidad de productos desconocidos, los servicios de un país desarrollado, la posibilidad de encontrar fácilmente un buen trabajo y la completa libertad de que disfrutaba la gente”.





O el hecho de dejar en la bolsa del pan el dinero que costaba y que nunca se lo robaban son anécdotas que expresan ese distinto grado de urbanismo y consumismo. 



Por navidad, aprovechando que en el centro de Europa las condiciones climáticas impedían trabajar en la construcción volvían de vacaciones al pueblo. Mintz cuenta la incidencia en el pueblo de ese distinto grado de adquisición de bienes de consumo: “Llegaron en autobús con maletas de cartón y cajas de juguetes. Los niños, emocionados, corrían por las calles con sus regalos: uno tenía una gigantesca muñeca de tamaño natural que llamaba la atención de los transeúntes. Los tenderos del pueblo también estaban contentos de que los hombres hubieran vuelto con dinero en los bolsillos. El farmacéutico incluso vendió un artículo de lujo: una botella de loción para después del afeitado. Un trabajador que acababa de volver del extranjero compró un pollo entero al carnicero”. 
Foto Mintz



En el mural fotografías del grupo dos fotografías de Francisco Coronil Moreno en 1966 en Alemania delante de anuncios publicitarios y de Francisco Cabeza Díaz  en Hannover y  otra posando en Benalup junto a sus hijas ataviadas con los vestidos adquiridos en Alemania en 1970. En el tercer bloque  Juan Castillo regresando a Alemania de sus vacaciones de Navidad y  el reloj que todavía conserva Francisco Ruiz Mera y que compró cuando estaba en Luxemburgo. 



0 comentarios: