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Los albañiles de Benalup-Casas Viejas. La construcción de un pueblo nuevo. 4

Foto Mintz
Lo que el régimen de Franco no pudo hacer, erradicar las chozas y crear un pueblo nuevo a base de casas, que pretendía llamarlo Casas Nuevas de José Antonio según aparecía en un periódico gaditano de 1949, lo van a conseguir esto albañiles, en la década de los setenta y los ochenta. La desaparición de las chozas hay que unirla a la crisis de la agricultura tradicional. El latifundismo clásico basado en mano de obra barata con nula tecnología fue desapareciendo, la mecanización apareció, la mano de obra se encareció y la emigración se disparó.
Estas variables se autoalimentaban produciéndose en los años sesenta al mayor flujo emigratorio en la historia de la localidad. El éxodo agrario posibilitó la modernización de la agricultura, con la aparición de las Lomas y la irrupción de otros sectores económicos como el de la construcción que iba a estar llamado a monopolizar en el futuro la economía benalupense, acompañado de otras actividades económicas de menor relevancia. En ese contexto se produce la desaparición definitiva de las chozas. 
Dicen los Repupas en 1979:
Del Tajo a San Agustín 
de Paternilla hasta el Punto
trabajando todos juntos
han llegado a construir sus casas
 todo eran chozas ahora son de ladrillo
 trabajando contra todo 
y pese a todo luchando codo con codo 
¡Sus casas han construido


Establecido el contexto económico en el que desaparecen las chozas, hay que resaltar la importancia en este proceso de la autoconstrucción y la solidaridad entre vecinos. La desaparición de las chozas de Casas Viejas no iba a ser fruto de un plan estatal o regional o provincial, sino que el motor fundamental fue el papel de los propios vecinos. Muchos se habían hechos albañiles en las Lomas o/y la costa y luego utilizan lo aprendido para construir su casa o la del vecino. Tampoco se puede negar el papel de la iniciativa estatal (promociones de la Diputación, donde jugó un papel clave la Junta Parroquial de la vivienda dirigida por el cura Jesús Barberá). Pero en el proceso de sustitución de chozas por casas domina la autoconstrucción. Y en este fenómeno aparece un personaje especial: Gregorio Moscoso Merchán "El Contrito". 

El Contrito


Mintz recoge el proceso: “La labor de construcción tenía una ventaja singular: los hombres adquirían habilidades que eran rápidamente aplicadas para mejorar su propio alojamiento en Benalup. Los hombres que aprendían a edificar casas con bloques de piedra y ladrillo tenían justo motivo para reemplazar chozas hechas de paja, barro y piedra. Había un frenesí de actividad en casi todas las calles y avenidas a medida que los trabajadores ahorraban para ladrillos y cemento y, con el tiempo, construían, reconstruían o ampliaban sus hogares”
Tres Cuartillas. "Jerome Mintz"



La transformación de un poblado en un pueblo, de jornaleros en trabajadores del ladrillo, del subdesarrollo a la economía moderna pasa por estos albañiles que también están retratados en la comparsa Carretera y manta. Podemos leer en la presentación
"Una aldea de castañuela con hambre y miseria, 
maldita además...
Pero los que aquí quedaron gastaron sus manos 
para levantar 
un barrio que antiguas chozas transforma, orgullosas, 
en pueblo ejemplar. 
Hijos, carreta y manta, vuelven siempre a casa 
no dejan su hogar".
Foto Jerome Mintz



Es decir, son los que en los setenta van a poner las raíces del actual B/CV, aquellos que no emigran a Valencia, esos albañiles buscavidas, que primero en bicicleta y después en coche van a ayudar a construir el desarrollismo reciente del sur español y en base a su autoexplotación a través del destajo comprar casa y coche. 
Foto Jerome Mintz



La desaparición de las chozas y la construcción de un pueblo nuevo a mano de los desertores del arado y nuevo especialistas en ladrillos tiene su ejemplo paradigmático en la construcción del barrio Santo Domingo. Llamado así porque con la solidaridad de amigos y familiares se construyen las casas ese día de la semana. En el popurrit de la comparsa Carretera y Manta se resume espléndidamente esta fase:
Permiso de cerca, cimientos de amigos, que el Sábado están.
Serones de arena, camión del Contrito, ladrillo a compás. 
...
Nos sobran gobiernos que trabas nos pongan
peón y arquitecto, cada uno es aquí. Libres como el viento, 
fueron nuestros viejos ejemplo a seguir
Foto Jerome Mintz


Santo, con esta letra consiguió reunir la esencia de la historia de este pueblo. Los albañiles, el espíritu emprendedor, la libertad. Es el sino de esta tierra de venidas y llegadas, de caciques y jornaleros, de albañiles que utilizaban la carretera y manta para huir de ellos y que ahora pasan por una situación crítica. Ese espíritu buscavidas y aventurero propio de los pueblos nuevos y de aluvión fue el que formó el pueblo en el siglo XIX, lo desarrolló a finales del XX y lo tendrá que sacar de esta crisis en la segunda década del XXI. 
¿?

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