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Los movimientos migratorios en Benalup-Casas Viejas. Válvula de escape y soplo de aire fresco.El contrabando y el maquis. 14


En la postguerra dominó la emigración, pero hubo dos fenómenos migratorios muy singulares, me refiero al maquis y al contrabando. Un fenómeno migratorio muy curioso fue el de los maquis u hombres de la sierra o “rojos”. Los que no aceptaron la derrota republicana y los que son enviados por el gobierno para eliminar a estos invaden la sierra trastocando el tradicional equilibrio de ella.




Algunos como la familia Pérez Torres de la Herrumbrosa no soportaron la presión y se fueron a vivir al pueblo. Fue el precedente del éxodo masivo que tendría lugar en los sesenta. Mucha población diseminada en el campo, ante la inseguridad creciente abandonó sus ranchos y chozas para trasladarse a sitios cercanos a los  destacamentos de la Guardia Civil creados  en Las Gargantillas, en las Algamitas, o el Carrizuelo (Es el caso de la familia Peña Fernández que aparece en la fotografía 5 en su casa de la cañada de la cebada). 



En  estos tres destacamentos llegaron a trabajar entre Guardias Civiles, prácticos y asistentes cuarenta personas (fotografías 2, 3 y 4). Y es que el fenómeno maquis alcanzó en esta zona mayor relevancia cuantitativa y cualitativa que en el resto de España. Las causas de ello hay que buscarlas la posición estratégica que ocupamos, en la orografía de la sierra y en la tradicional preponderancia de la ideología anarquista en la zona. Esa ideología anarquista marcó el maquis en Casas Viejas, singularizándose del resto de España. 



También habría que diferenciar entre los maquis locales (Moyita –su familia en la foto 1-, Tuerto Manguita –foto 2- o Pavón…) o jandeños y aquellos que provenían de las sierras gaditanas y malagueñas. Otra singularidad fue que el pasillo tradicional entre la sierra malagueña y la Janda a través de Cortes, Sauceda y Alcalá volvió a ser muy utilizado por este mundo de los maquis. 



Otro movimiento migratorio característico de la postguerra es el que da a lugar el contrabando. Se trata de una migración pendular, de ida y vuelta, de Benalup al campo de Gibraltar y pueblos de la costa de Cádiz a través de la sierra. Los riesgos de estos desplazamientos eran muchos y cada viaje estaba plagado de persecuciones, tiroteos y solidaridades. 



Las prácticas comerciales que han indo en contra de la ley, del bando, que se saltaban los controles y los impuestos en frontera han sido habituales en la zona desde la conquista de Gibraltar por los ingleses en 1713. Siempre ha sido esta una zona de frontera, de nadie, de paso. Pero en la postguerra, las malas condiciones de vida, las pésimas relaciones entre el gobierno inglés y español y el boicot de Franco a Gibraltar hicieron aumentar el contrabando. 



En los años cuarenta muchos hombres de Benalup intentaron escapar de la miseria imperante a través de esta práctica. Cuenta Mintz en Coplas de carnaval:  " Después de la Guerra Civil, cuando las condiciones en el pueblo y en el campo estaban en su peor momento, campesinos desesperados se arriesgaban a emprender una larga y difícil caminata a través de las montañas hacia Gibraltar y a un regreso aún más peligroso con productos que vender: tabaco, café, harina, pan, medicina, telas e incluso hilo. Si les detenían, podían esperar un severo castigo mientras los guardias les exigían una confesión y la localización de su almacén de bienes. El rápido fin a las infracciones en las montañas podía ser la aplicación de la ley de fugas, seguida del transporte del cuerpo sobre el lomo de una mula. Los relatos de los brutales tratamientos afligidos por los guardias dejaron una memoria de dolor y sufrimiento en muchas familias de campesinos”

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