headerphoto

La educación de antes y de ahora

Foto publicada en el facebook La historia de Benalup-Casas Viejas en imágenes
Por correo privado alguien me avisan de una instantanea que han subido al Facebook de la historia de Benalup-Casas Viejas y me invitan a que haga un post sobre ella. Alfonso Pérez Blanco Muñoz publica una hermosa fotografía, posiblemente de 1919 en el colegio de los jesuitas del Puerto de Santa María de su padre Alfonso Pérez Blanco Jordán. Dice Juan Vela en ese facebook que su padre también estuvo en ese colegio y que también tiene una foto parecdida a esa. Leo los interesantes comentarios que suscita y me apoyo para entenderla mejor en otra publicación del mismo Facebook, de la administradora de la página y nieta de Alfonso. Luisa  escribe sobre él lo siguiente:


Foto Mintz
“Alfonso Pérez-Blanco Jordán, que nació en Casas Viejas el 1 de julio de 1.909, hijo de Juan Pérez-Blanco Estudillo y de Nicolasa Jordán Vela; su padre tenía una tienda en la esquina de la casa que está frente al pub Tato, después adquirió la fábrica de la luz, que era molino de harina y abastecía de electricidad al pueblo.
Desde joven tuvo una gran predisposición para los estudios, por lo que su padre lo envía con ocho años al colegio de los jesuitas del Puerto de Santa María, Colegio San Luis Gonzaga, de donde había sido expulsado un año antes un alumno llamado Rafael Alberti, que dejó una huella imborrable entre el alumnado por su capacidad de liderazgo, allí mi abuelo coincidió con otro niño de Casas Viejas, José Vela Barca; al principio de empezar sus estudios no existían ni carreteras asfaltadas ni coches, por lo que se trasladaba al colegio en coche de caballos y sólo volvía a su casa cuando acababa el curso, así que es fácil imaginar lo duro que sería para un niño de tan corta edad esa experiencia.
En el colegio destacó siempre por sus buenas notas y de allí pasó a Cádiz donde estudió la carrera de medicina, terminando sus estudios con veintitrés años.
Cuando sucedieron los sucesos de Casas Viejas, él estaba en el pueblo y fue "reclutado" por las autoridades para ayudar en las tareas de las auptosias, él es el que sale a la izquierda en la foto del cementerio junto a otros facultativos, todos con las batas blancas.
Después, empezó a ejercer su profesión en Algar y de allí pasó a Medina donde tuvo su plaza hasta que se jubiló en 1.978. Murió en el año 1.993.”

En el censo de 1917 en la plaza la Constitución aparece que viven Juan Pérez Blanco Estudillo, su mujer Nicolasa Jordán Vela y su hijos Francisca, Mercedes, Leonor, Alfonso y Luisa Pérez Blanco con 21, 16, 14, 9 y 6 años respectivamente. La profesión del padre es la de industrial.


No creo que en aquella época pasaran de diez los jóvenes que tenían acceso a una educación secundaria y  superior.  Y por supuesto todos eran varones y pertenecían a las familias más acomodadas del pueblo. Suárez Orellana da cifras refiriéndose a 1932, que aunque parecen exageradas, si constituyen una evidencia de la magnitud del problema: 
“Una Aldea con poco más de tres mil habitantes completamente abandonada y compuesta la mayoría de obreros que el noventa por ciento no sabe leer, ni escribir y el diez por ciento restante no saben lo que leen ni lo que escriben…, con dos escuelas  con local para treinta niños y tienen setenta y más de cien sin poder asistir por falta de local” 



En 1917 están censadas en Casas Viejas 2674 personas. Sólo el 30% sabe leer y escribir. La tremenda dualidad económica y social existente en el pueblo tenía también su reflejo en la distribución por calles de las tasas de alfabetismo. En la calle Nueva solo el 29%, en la calle Medina el 24 % o en la calle Benalup  el 15 %, mientras que las tasas más altas están en los lugares más próximos a la Alameda, como en la plaza que llega al 69% de alfabetos, la calle Cuartel el 52% o la calle San Juan el 47%. El análisis detallado de la calle Nueva nos permite profundizar más en la relación entre el nivel educativo y el nivel económico y social. Los porcentajes se acercan al 100% en el sector meridional de esta calle, donde viven propietarios y comerciantes en casas de mampostería, lo que hoy es la calle Doctor  Rafael Bernal. En el sector septentrional, la actual calle Nueva, donde dominaban las chozas y los casarones, los analfabetos son dominantes, excepto en las familias con vocación anarcosindicalista como son los casos de Cortabarra Romero, Pavón Pérez, Cruz Jiménez o Moya Paredes



En la segunda mitad del siglo XIX había existido alguna escuela en Casas Viejas, pero de carácter particular. El maestro cobraba de los presentes que podían llevarle los alumnos y el Ayuntamiento sólo colaboraba con aportaciones simbólicas en material. En el primer cuarto del siglo XX ejerce como maestros particulares la pareja formada por Mariano Fajardo Peña y Manuela Benítez Espinosa que en 1917 tienen 63 y 58 años respectivamente y que viven en la Plaza de la Constitución. 



Durante buena parte del primer cuarto del siglo XX en Casas Viejas no hay escuela oficial y el asunto no trasciende hasta que un Inspector de Enseñanza Primaria da la voz de alerta. La prensa se hace eco de problema: José Recio Díaz publica en el Noticiero de Cádiz el 28 de mayo de 1921, el siguiente titular: "Un pueblo sin escuela. CASO VERDADERAMENTE ESTUPENDO”. Y el cuerpo de la noticia dice: “Así puede calificarse el hecho que se registra en un pueblo de la provincia de Cádiz. Es un caso verdaderamente insólito, de los que abochornan y de los que hacen pensar amargamente. En la provincia de Cádiz, existe un pueblecito que se llama Casas Viejas…Pues bien, en este pueblo, que ya cuenta con más de 3.000 habitantes, se da el caso verdaderamente estupendo de que no existe ni una escuela pública ni privada…” . 



Pero tuvieron que pasar dos cursos para que el problema se solucionara. Las dos escuelas de Casas Viejas son creadas por una Real Orden el 9-11-1922. Durante un breve tiempo ejercerá el cura como maestro, pero el 10-11-1923 presenta su dimisión como maestro Manuel Barberán Saborido (aunque continua como sacerdote), siendo sustituido por D. Manuel Sánchez Sánchez, cargo que mantendrá hasta la década de los cincuenta.



Ya apunté la importancia que le daban los anarquistas a la educación cuando analizaba las tasas de alfabetización de la calle Nueva. Los socialistas también le otorgaban mucha relevancia a esta, José Suárez Orellana, representante de ellos en Casas Viejas dejó en junio de 1936 en el pleno de Medina una frase para la posteridad: "Así como en la monarquía el edificio mejor era la iglesia, durante el segundo bienio el Cuartel de la Guardia Civil, ahora con el frente popular el mejor edificio de los pueblos debe ser la escuela". 
Foto Jerome Mintz



No obstante, la llegada de la Guerra Civil y el franquismo cortó las expectativas de que la educación se generalizará en Casas Viejas que se habían abierto en la Segunda República. El Benalup de Sidonia franquista no contó con locales propios adecuados y suficientes para las escuelas públicas hasta 1968 que con Pedro Valdecantos como delegado de Educación y Ciencia se construyeron las instalaciones del C.P. Padre Muriel. En 1987 se creó el C.P. el Tajo de las Figuras y en 1993 las dependencias actuales del IES Casas Viejas. Hasta esa fecha no se generalizó la posibilidad de acceder a estudios medios y universitarios. Hasta esas fechas continuó la tendencia de que sólo fueran los miembros masculinos de las familias más pudientes los que accedieran a la educación media y superior (con sus correspondientes excepciones, por supuesto). 
Foto Jerome Mintz



Con la democracia por tanto no sólo accedemos a las libertades públicas y pasamos de súbditos a ciudadanos, sino que ocurren dos de los cambios sociales más significativos de los últimos cincuenta años ; la liberalización de la mujer y la generalización de la educación. Mario Benedetti termina una de sus poesías con estos versos: “defender la alegría como un derecho/defenderla de dios y del invierno/de las mayúsculas y de la muerte/de los apellidos y las lástimas/del azar/  y también de la alegría”



Dice mi hija que cada vez que entra en el Facebook de la historia de Benalup-Casas Viejas en imágenes le da alegría, porque se acuerda de mí y piensa que estaré flipando con tanta foto antigua. Mi hija me conoce bien, pero  además, a veces, me da pie a reflexionar y a defender los principios en los que creo. Entre ellos, uno de los primeros es la necesidad y obligación de defender la igualdad al acceso a la cultura, la educación y el conocimiento. La foto de Alfonso Pérez-Blanco me ha recordado que no hace mucho tal principio no estaba vigente, que llevamos muy poco tiempo con esa posibilidad y que tenemos que saber de donde venimos, porque es todo lo que tenemos. Y termino felicitando de nuevo a Luisa por la magnífica idea y desarrollo de su facebook La historia de Benalup-Casas Viejas en imágenes.

0 comentarios: