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Manuela Lago e Hildegart Rodríguez

Sobre la autora de este artículo dice la Wikipedia: “Hildegart Rodríguez Carballeira (Madrid, 9 de diciembre de 1914 - ibídem 9 de junio de 1933) fue una niña prodigio concebida por su madre, Aurora Rodríguez Carballeira, como modelo de mujer del futuro. A los tres años ya escribía y a los ocho hablaba seis idiomas. Terminó los estudios de Derecho a los 17 años y fue una miembro muy activa del PSOE y después del Partido Federal. A los 18 años, cuando comenzaba a ser conocida internacionalmente, y ante el intento de alejarse del proyecto vital que su madre le tenía reservado, ésta la asesinó de cuatro tiros mientras dormía".

En un artículo de la Vanguardia se puede leer: “Hildegart Rodríguez fue concebida para redimir al proletariado y al sexo femenino y se la programó debidamente para ello. Su madre, Aurora, había seleccionado cuidadosamente a un semental al que abandonó tras quedar embarazada. Aquella hija prefabricada, fruto de una mente enferma, superó con creces los objetivos maternos. Niña prodigio, se convirtió en un referente intelectual de la época. Cumplidos los 18, reclamó su independencia". 



En este blog podemos leer: “La historia de Hildegart Rodríguez solo tiene sentido desde la óptica de su madre, que la concibió, literalmente, como un experimento. De familia acaudalada, Aurora Rodríguez nunca recibió una educación formal, pero a base de lecturas marxistas, textos de Nietzsche y las entonces novedosas teorías eugenésicas que pretendían la creación de una raza superior (y que ya estaban gestando en Alemania lo que todos conocemos), se formó una línea de pensamiento propia, errática y alucinada, entre lo científico, lo socialista y lo mesiánico, según la cual se propuso dar vida al primer ejemplar humano de una nueva era. A los 35 años, cuando muere su padre y hereda toda su fortuna, selecciona según ciertos criterios a un hombre que la deje embarazada de forma "pura" (para ella, "sin placer y sin amor") y se traslada a Madrid, donde da a luz a su hija el 9 de diciembre de 1914”.



Hildergart empezó a militar en la UGT y PSOE con 15 años, muy joven empezó a publicar artículos en El Socialista, Heraldo de Madrid y La Libertad. Pronto empezó a mostrarse muy crítica con el propio Partido Socialista y se acercó al anarcosocialismo. En 1932 fue expulsada del PSOE y se afilió al Partido Federal Republicano. Los sucesos de Casas Viejas, como a otros muchos de la izquierda radical fueron el casus belli para declararle la guerra ideológica  a la coalición de socialistas e Izquierda Republicana de Azaña.  Sobre ella y Casas Viejas escribe María Losada Urigüen: “ Dedicó varios artículos a la tragedia de Casas Viejas, protestando por la actuación de los cuerpos de seguridad, el gobierno y sobre todo la actuación del Partido Socialista. Estos acontecimientos deberían hacer reflexionar a los cargos socialistas sobre la inutilidad de intentar una política de izquierda en un régimen burgués, sobre todo en uno que mantenía a políticos de la Dictadura… Hildegart se mantuvo en contra del gobierno durante la crisis del primer bienio, acusando a los principales gobernantes de preocuparse más de la imagen que daban en las Cortes que de los verdaderos problemas del país. La crisis abierta en Casas Viejas propiciaba el clima necesario para que el gobierno abandonase el poder y, precisamente, Hildegart encontraba en la continuidad del gobierno y en la connivencia de los socialistas una persistencia en el error” 



En el citado artículo de la Vanguardia podemos leer su trágico final: “Pero la situación empeoró y madre e hija discutían cada día con mayor crudeza. Hasta que la paranoia dominó la mente de Aurora y un buen día no pudo soportarlo más. Desesperada decidió acabar con su problema. Sobre las ocho de la mañana del 26 de mayo de 1933, envió a su criada a pasear a sus perros y una vez hubo ésta abandonado la vivienda, se dirigió al dormitorio de Hildegart donde yacía aún dormida y le disparó a cuatro tiros a bocajarro, tres en la cabeza y uno en el corazón, que acabaron instantáneamente con su vida…El cadáver de la desafortunada Hildegart fue expuesto en el Centro Federal, sede de su partido (El partido Federal al que pertenecía tras abandonar el PSOE). El crimen convulsionó a la opinión pública de la época. La derecha culpó a las ideas del feminismo radical defendido por ambas, mientras España se convertía en foco de atención de Europa. El experimento eugenésico había hallado un trágico fin. Aurora, como Saturno, había acabado con la vida de su hija, una superniña programada y bárbaramente concebida para su solaz. Condenada a 30 años de reclusión mayor, acabaría sus días en el manicomio de Ciempozuelos con un diagnóstico de esquizofrenia paranoide. En sus salas consumiría sus días confeccionando muñecas de trapo de infantil apariencia, una trágica analogía. Allí sobreviría a la Guerra Civil y allí fallecería en 1956. Tenía 76 años”. 



El caso lo siguió Eduardo de Guzmán , al que lo marcó durante toda su vida. Conocedores de la obra de De Guzmán afirman que este, junto con los sucesos de Casas Viejas fueron los dos acontecimientos que más marcaron a Eduardo de la época de la Segunda República. En la transición escribió sobre esos dos casos. Sobre el primero La tragedia de Casas Viejas y 15 crónicas de guerra, sobre el segundo Aurora de Sangre, que sirvió como libro para el guión de la película de Fernando Fernán Gómez Mi Hija Hildegart
http://www.filmaffinity.com/es/film393557.html

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