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Restitución del monolito de los sucesos a la Alameda. Por Frank Mintz 3

La moción presentada por el grupo municipal de Izquierda Unida Los Verdes Convocatoria por Andalucía, para recolocar el monolito dedicado por la CNT, en 1983, a los sucesos de Casas Viejas, un intento de jornaleros del sindicato CNT del pueblo de instaurar, en 1933, un régimen de comunismo libertario, me parece justa, sensata  y digna.

Durante el acto del 24 de agosto de 2016 dedicado por “Iniciativas de Benalup Casas Viejas” a la memoria de María Silva Cruz, matada y desaparecida por el fascismo católico, el amigo historiador José Luis Gutiérrez Molina recordó el absurdo del episodio del monolito desplazado, desaparecido, redescubierto y colocado lejos del lugar en que estaba y donde sucedieron los hechos conmemorados.



Es, por lo tanto, encomiable que la evocación del monolito sea recogida ahora, sobre todo cuando existe un documento del 20 de enero de 2006 [sí 2006, y no 2016] que pide lo mismo y que lleva las firmas (y el número de DNI) de José Luis Gutiérrez Molina, Laureano Rodríguez Liañez y  Fernando Sígler Silvera. 



Es de suponer que tras 10 años y casi 8 meses, no de retraso sino de sesuda meditación (por lo menos así lo espero), y con el estímulo de la moción que se acaba de presentar, vamos a leer una respuesta del equipo responsable de la situación actual del monolito.



Esta respuesta deseada, acaso hipotética, o el silencio (que es también una respuesta) son importantes porque la moción de IULV-CA destaca dos elementos inseparables de la historia de Casas Viejas y de la Memoria Histórica en España.




“[…] la represión que sufrió nuestro pueblo por fuerzas del orden que aunque en aquel momento estaban bajo el mando de un poder democrático, demostraron la brutalidad que tres años después ejercerán en el levantamiento contra la República.” Es el problema (aún actual en 2016) de la defensa del “orden público” y el cómo controlarla y controlar a quienes se exceden en el ejercicio de dicha defensa.



“[…el monolito] fue el primer acto de recuperación de la memoria histórica y constituyó el pistoletazo de salida de toda una serie de actos y actividades a nivel nacional.” Es toda una paradoja que una conmemoración ejemplar se haya convertido en una farsa, primero, y en un remoto símbolo de lo que debe ser. 



El monolito y la Memoria Histórica representan, en Casas Viejas y en el país, una parte del pasado de opresión y de represión que se refleja en aspectos del día a día. Pero conozco situaciones muy similares en Argentina, en Bulgaria y en Francia.
Frank Mintz 14 de septiembre de 2016.

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