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El pregón de D. Eugenio Espinosa. Introducción. 1

Para el primer aniversario de la consecución de la Segregación el Ayuntamiento de Benalup decidió que fuera él el encargado de dar el primer pregón. Fue el 20 de marzo de 1992. La idea me parece magnífica, no sólo por lo que D. Eugenio representa en la historia de este pueblo. Por su lucha por la extensión de la cultura, de la consecución de la Segregación y por su participación en la cosa pública, sino también, por el pregón que dio.



Don Eugenio es el típico personaje que excede a la persona y que se convierte en testigo y referente de una época. Es el maestro del segundo franquismo en Benalup de Sidonia. Don Eugenio fue maestro, concejal, católico, filatélico y un montón de cosas más, pero sobre todo, fue y siempre ejerció de benalupense de pro. Eugenio Espinosa, escribía para una exposición del IES Casas Viejas en 1999 lo siguente:“Allá, por Septiembre de 1958, en unión de mi gran amigo y compañero inseparable ANGEL GUILLÉN BENITEZ, arribamos a este pueblo por el Concurso General de Traslados cuando aprobamos las Oposiciones a ingreso en el Magisterio Nacional. Benalup solo contaba entonces con cuatro escuelas, dos de niños y dos de niñas para una población de unos tres mil habitantes… Las matrículas eran numerosas por razones obvias, aunque en determinadas épocas del año coincidentes con las labores agrícolas disminuía la asistencia porque los niños y niñas mayores iban a trabajar al campo con sus padres para incrementar el salario que entraba en la casa, de por sí muy precario y no siempre fijo.... Entonces en el pueblo solo podían estudiar los más pudientes y en Colegios internos, los que teníamos familiares en la capital o los que ingresaban en el Seminario, aunque muchos no terminaban de ser sacerdotes; la mayoría no terminaba el periodo de enseñanza obligatoria porque se incorporaban muy pronto al mundo del trabajo…



El pregón es una joya antropológica, literaria e histórica. Ha llegado a mis manos y lo voy a publicar en siete entregas. La primera la introducción, después donde habla de su infancia, la tercera para el cambio del pueblo, la cuarta dedicada a los rincones del pueblo, la quinta a las fiestas, la sexta es un piropo a la mujer benalupense,  y termina con un piropo para Benalup. 
Empieza, Eugenio, como no podía ser de otra forma, explicando porque no podía negarse al ofrecimiento que le hizo el alcalde y el concejal de Cultura para ser el pregonero. Lo hace de una forma sincera, clara y sencilla.



"Benalupenses, amigos todos: El alcalde de Benalup y el Concejal de Cultura me han invitado a pronunciar el Pregón del PRIMER ANIVERSARIO DE LA INDEPENDENCIA DE NUESTRO PUEBLO y no he podido negarme a ello, a pesar de la premura de tiempo, por dos razones poderosas:
En primer lugar porque, si estuviera todavía entre nosotros nuestro querido amigo y mejor persona ÁNGEL GUILLÉN BENÍTEZ sería sin duda el encargado de ello y en su memoria y con la natural emoción me dirijo a vosotros; y también, como no, porque es un orgullo para cualquiera poder cantar las excelencias de esta preciosa población con motivo de su constitución como el municipio número 43 de la provincia de Cádiz y para mí en particular la ocasión propicia para decirle a este rincón lo mucho que lo quiero”.

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