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El atentando contra José Vela Morales. 1

Traigo hoy a la sección de la historia de B-CV en sus documentos este recorte de prensa aparecido en el ABC de Madrid el 2 de octubre. El análisis de dicho recorte nos va a permitir profundizar sobre este hecho y de paso profundizar en la historia de esta tierra.
La mayor parte de la crónica la dedica el periodista a describir el atentado: “Esta noche, a las diez cuando entraba en su domicilio don José Vela Morales, rico propietario de Casas Viejas, domiciliado actualmente en esta capital, un individuo le hizo a bocajarro tres disparos consecutivos con una pistola automática del calibre siete. El Sr Vela salió en persecución del su agresor, arrojándole el bastón sin alcanzarle. El agredido fue llevado al hospital Mora, donde sólo se le aprecio una herida contusa, con pérdida de substancia, en el vacio derecho. El pistolero, al salir huyendo después de cometer el criminal atentado, fue perseguido por varias personas, a las que amenazó con el arma que aún empuñaba, logrando desaparecer”. 



José Petthengui dice sobre él incidente: “Un atentado con pistola al terrateniente de Casas Viejas, José Vela, en plena Plaza de Mina. Vela había sido amenazado por los sucesos de enero, así que había trasladado su domicilio a la calle San José 12. Sólo fue herido levemente y lo que pudo ser una tragedia quedó apenas en un susto”. 



José Vela Morales era el hijo Antonio Vela Pérez Blanco y nieto de Francisco Vela López la familia más rica, junto con los Espina de Casas Viejas. La noche y la mañana del 11 de enero se parapetaron en la pensión;  el cura Andrés Vera, en  sus casas las familias socialistas más destacadas (Suárez Orellana y Fernández Guerra en la calle cuartel, Grimaldi, en la huerta chica…) y los propietarios más importantes. El médico Federico Ortiz, cuñado de Espina, lo hizo en la suya de la calle Nueva (hoy fábrica de la luz), la mayor parte de los Vela (Nicolasa y Manuel Fernández, Juan y Ana Barca y Sebastiana Vela Morales con sus respectivos hijos) en la casa de la calle San Francisco propiedad de  Sebastiana García Vela y José Espina Calatriu. Allí, en las cuadras también se habían quedado a dormir los trabajadores fijos de los Vela y los Espina para protegerlos si fuera necesario. Por su parte, José Vela Morales, era el que más propiedades de la familia regentaba y el que más enfrentamientos había tenido con los jornaleros y las autoridades republicanas. Pasó toda la mañana del 11 de enero parapetado con armas en su casa de la Alameda, incluso algunos campesinos aseguraron que hizo varios disparos en la madrugada.  Luego, muchos (recogido por Suárez, Mintz, Casanova, Ballester…) lo acusaron de haber sido uno de los instigadores de la razia de Rojas. Vicente Ballester en su famoso panfleto de la "Han pasado los bárbaros" lo señala directamente. Después de los sucesos se marcha a Cádiz, fijando su residencia en la calle San José número 12. 



Los motivos de su marcha se los explica al periodista Julio Romano: "Hace años las gentes de las ciudades populosas buscaban el tranquilo refugio de estos pueblecitos andaluces para curarse los nervios y descansar del trajín abrumador de la capital. Aquí vivían unos meses de reposo en la paz y la belleza de estos campos. Ahora somos nosotros, los hombres de estos pueblos y aldeas, los que tenemos que ir a esas ciudades a restaurar nuestro equilibrio nervioso. La inquietud y el sobresalto de estos días me ha destrozado. Y como quiero vivir unos meses tranquilos, pienso irme con mi familia a Cádiz. Esto es la paz de la aldea"

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