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Los Guillén Benítez. Y 3

Andrés (1928) “Lanzarote”  y Luis (1925) “La Leona” Guillén Benítez se quedaron trabajando en las Lomas. En los años sesenta formaron parte de ese grupo de albañiles benalupenses que construyeron el poblado. Hasta que se jubilaron y murieron se dedicaron al mundo de la construcción. Formaron parte de la gran masa de benalupenses que a través de la construcción pasaron de la sociedad antigua a la actual, a la modernidad. Esta foto fue tomada hacia el año 1950, en ella aparecen Juan Mena Estudillo y sus compañeros de trabajo Paco Lago, Manolo Montes de Oca y Andrés Guillén. Están en la hora del almuerzo, comiendo pan con manteca montados encima de una cigala en el Cortijo de las Lomas, al que iban en bicicleta. La parte del proyecto de construcción más importante, al menos cuantitativamente, fue la realización de 150 viviendas para los trabajadores de la explotación agraria, evitando así que tuvieran que desplazarse desde pueblos cercanos. 
Luis Guillén Benítez  con Ramona Esparragosa González y sus hijos Antonia, Joaquín, Maria Jesús, Soledad y Alicia ( falta José)
Luis y Ramona con sus tres hijos mayores Guillén Esparragosa
Luis Guillén Benítez con sus hijos Guillén Esparragosa





El más pequeño de la foto era Ángel Guillén Benítez. De él dice Mintz en Coplas de Carnaval: “El padre de Ángel había tenido un bar en la calle Medina y, por un tiempo, también un taxi, pero murió cuando Ángel era joven. Para obtener una educación, Ángel se matriculó en el seminario y estudió para cura. El seminario no era un camino extraño para un muchacho pobre ávido de ir a la escuela. Sin embargo, antes de hacer sus votos, Ángel abandonó sus estudios religiosos y se convirtió en un maestro. Como probaron los acontecimientos, Ángel tenía más interés en los pocos días del carnaval que en los cuarenta días de Cuaresma”. Ángel estuvo de maestro en Benalup de Sidonia de 1958 a 1968, que marchó a Cádiz, donde se jubiló y murió. En Benalup, además del magisterio se centró en el carnaval y la lucha por la independencia del pueblo. Dice Mintz en coplas de carnaval: “Ángel Guillén, el maestro de escuela del pueblo que fue el compositor para Los Turistas, también hizo un gran  cambio en su vida. Como era un experimentado maestro con muchos años de experiencia en la escuela pública,  pudo solicitar un empleo en la capital, Cádiz. Ángel estaba preocupado por las crecientes oportunidades educativas y laborales para sus tres hijos. Benalup todavía carecía de un instituto de bachillerato y no había suficientes maestros para enseñar a todos los niños. Como Cádiz estaba a menos de setenta kilómetros, Ángel todavía podía volver frecuentemente a Benalup a ver a su familia y amigos. Cada año continuaba escribiendo coplas para los comparsistas de Benalup”. Ángel murió en 1988, con 58 años de edad, antes de ver conseguido una de los sueños por el que tanto luchó; la segregación de Benalup de Medina Sidonia. 
Ángel Guillén en su escuela con sus alumnos, entre ellos sus hijos y sobrino.
Ángel Guillén Benítez con el director de los turistas del Tajo de las Figuras


En la última foto, hecha en la calle Medina (ahora Independencia) en 1970, en el mismo lugar donde aparecen los hijos de José Guillén Delgado, aparecen los ocho hermanos Guillén Fernández. Los hijos de Andrés Guillén Benítez y Sebastiana Fernández Rodríguez. De izquierda a derecha están Isabel, Manolo (que fue portavoz de la coordinadora por la independencia), José, Andrea, Ramona, Esperanza, Inmaculada y Luís. Como dato curioso destacaríamos que entre la hermana mayor y la menor sólo hay una diferencia de doce años y que Manolo llevaba pantalones largos, mientras que José los llevaba cortos, era el símbolo de la frontera entre la niñez y la preadolescencia. Constituyen la quinta generación de Guillén desde que Juan Guillén Caravante y Ana García Lucena se establecieran en Casas Viejas, provenientes de Guaro a mitad del siglo XIX. Aquellos sopacas que huyendo de las penalidades de la vida se quedaron a vivir definitivamente en Casas Viejas. 





La familia Guillén Fernández en 1970
Todos los apellidos Guillén que hay ahora en Benalup-Casas Viejas provienen de esta misma rama. En total han sido siete generaciones que se han ido extendiendo, adaptándose y superando las dificultades que la vida diaria presenta. Una fuente familiar me dice sobre ellos: "Son gente que se deja la piel en el trabajo...que llevan todo para delante y que están muy unidos ...y que son gente de aceptar la vida como es...lúcidos y poco dramáticos. Y están forma de ser viene de generaciones atrás" .


Maribel, Francisco Jose, Alonso Javier y Manolo Benítez Guillén. Los nietos de Alonso Guillén Benítez. Jerez.


La séptima generación de Guillén son todavía muy jóvenes y seguro que no saben todas las penalidades y dificultades que su estirpe ha tenido que soportar y superar. Seguro que no saben que provienen de Guaro y que estos sopacas se establecieron en Casas Viejas tras un incidente violento, buscando un futuro mejor y menos opresivo. También ignorarán que los distintos Guillén se fueron extendiendo por el pueblo a lo largo del tiempo sobrellevando los difíciles tiempos de la Restauración, la República, la Guerra Civil, la postguerra y el franquismo. Hemos visto como estos Guillén Benítez se crían huérfanos insertados en las dificultades de la postguerra. Les ha tocado muchas penalidades que sufrir y sobrellevar. Con la democracia el pueblo ha conocido una época de expansión política y económica que el sufrimiento de toda esta estirpe ha contribuido a crear. Seguro que no saben que los Guillén, como el mismo pueblo, del que son un genuino representante, llevan incorporados en su ADN un gen de sufrimiento y aguante adicional que los ha hecho superar las dificultades que presenta la cotidianidad y el día a día. Seguro que no saben que ellos y este pueblo están hechos de una pasta especial, dura y resistente. Todas esas cosas casi seguro que las ignoran, pero es bueno que las conozcan, porque tienen que saber que desde donde vienen es todo lo que tienen. 
´Sexta generación de Guillén

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