headerphoto

Mujeres las grandes olvidadas. Recolentando lo que se podía. 14

Paz Serrano Cabeza cogiendo higos chumbos en la vereda del Obispo, donde actualmente se sitúa la Avenida de Andalucía, también llamado el camino del Punto. Los que se quedaron aquí, no habiendo sucumbido a la emigración, siguieron aprovechando la economía depredadora de toda la vida. Una forma de supervivencia
era aprovechar los productos de temporada que daba la naturaleza.




Esta recolección de frutos ha estado ligada a los primeros pobladores de esta zona, como fueron los hombres que pintaron el Tajo de las Figuras y ha continuado hasta la actualidad, donde en épocas de crisis económica como la actual, se ha convertido en un verdadero salvavidas. 



Los higos chumbos se cogían no solo para el consumo humano, también como pienso para los cochinos. Se cogen los higos chumbos con una caña que adaptaban para no pincharse con las púas. Una vez en la caña se soltaban en un cubo de lata y después se cribaban o se barrían con escobas de palmas para quitarles las púas y luego se pelan. Seguramente que es por la mañana ya que es el momento más adecuado para coger higos chumbos, debido a que al estar mojados del rocío de la noche las púas no vuelan. Era una tarea dura e incómoda por el trabajo de cogerlos, barrerlos... por las puyas, por la carga, pues también la mayoría de las veces lo hacían las mujeres. 



Dentro de la concepción de la nueva sociedad franquista a la mujer se le apartó del mercado laboral y se le asignó el hogar. Pero, una cosa era lo que se proponía el nuevo estado y otra es lo que se conseguía. En el campo, ante las duras condiciones de vida, las mujeres siguieron recolectando frutos como lo habían hecho siempre y en casos como el de los higos chumbos, casi monopolizaban la recolección.


En la actualidad, la vereda del obispo donde se sitúa esta foto está urbanizada, constituyendo el eje viario de la Avenida de Andalucía, que vertebra una parte del ensache reciente del pueblo. Esas tunas han desaparecido por el crecimiento urbano. Pero recientemente "La Tuna Pullosa", como se le conoce por aquí a estas chumberas ha sido afectada por el ataque de la cochinilla gruesa o silvestre. Las tunas se han llenado de unas masas blancas algodonosas que chupan la savia de la planta y terminan secándola. La plaga se propaga a tal velocidad que está poniendo en peligro esos ricos y maravillosos ecosistemas que constituyen los vallados de esta zona, donde el conejo y el acebuche completan este hábitat.

0 comentarios: