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Mujeres las grandes olvidadas. Americana en Benalup. 10

Catalina Sánchez y Rafael Mera atienden a unos clientes: Belen Grimaldi (que trabajó con la familia de Mintz), la niña (Carla Mintz) compra leche «a granel», que era la única forma de distribución del producto; el niño que observa es Aaron Mintz.




El comercio minorista, que otro no había, se caracterizaba por la falta de especialización y de una organización atractiva en la exposición de los productos, tal vez por ello recibían el nombre de almacén. Catalina heredó la tienda de su madre Luisa Estudillo. En el mismo edificio de la tienda estuvo situado el cuartel de la Guardia Civil en los tiempos de los «Sucesos», alquilado por la familia de Catalina.



La llegada de El Americano aportó una novedad a las costumbres alimentarias del pueblo, ante su demanda se introdujo el consumo del yogurt, por ejemplo. Pero las aportaciones de la familia Mintz a la vida cotidiana del Benalup de Sidonia de los sesenta y setenta fueron muchos más amplias. La gente se sorprendía de que educasen a los dos hijos, niño y niña, por igual, además de que el varón no era propio, era coreano. También les llamaba la atención los paseos en bicicleta de Isabel Mintz o esos consejos que les daba a las mujeres buscando la igualdad con los hombres, cosa que ella practicaba con el ejemplo. Pero la revolución social, sin duda, fue cuando Isabel aconsejaba a las mujeres que tomaran píldoras anticonceptivas. De hecho ella fue la que las introdujo en aquel Benalup de Sidonia machista y cerrado de finales del franquismo. Eran dos mundos distintos y así lo entendían la familia de El Americano rechazando cualquier tipo de etnocentrismo, pero intentando aportar avances en temas como el de la mujer, tan subdesarrollado por esa época. 



Pero además de las aportaciones concretas, el americano y su familia aportaron a medio plazo algo fundamental para el pueblo. En los más de veinte años que estuvieron viniendo, en visitas alternas de distinta duración Mintz estudió y recuperó la historia del pueblo. Fruto de ese trabajo es el legado que nos ha dejado en forma de libros, fotografías, películas, audios... que no solo constituyen un tesoro sobre y del pueblo, sino también que ha contribuido a conocernos mejor y aportar la dignidad que al pueblo siempre se le negó. La gente especulaba con las razones de la presencia de la familia Mintz en el pueblo, lo más normal es que se le relacionase con la CIA y labores de presunto espionaje, y se extrañaba de las distintas costumbres que tenía y no se daba cuenta que estaba estudiando y creando parte de la historia de este pueblo.


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