Benalup su término municipal. Por Alfonso Pérez-Blanco Jordán. 1985. 1



Carta enviada al Diario de Cádiz el 7 de octubre de 1985 por Alfonso Pérez-Blanco Jordán
Mucho se ha escrito ya sobre la segregación de Benalup en estos últimos tiempos y yo como también he sido antiguo protagonista me ha parecido bien el dar mi opinión, contando con la reconocida amabilidad del Director de nuestro Diario de Cádiz.




Entre las múltiples proposiciones de la división del término hay una que consiste en separar su núcleo urbano y una zona de expansión de un radio de 2,5 kms, esto me parece radicalizar el asunto, y es ridícula, humillante y denigrante para ambos bandos, sobre todo para el misacantano. 


Contemplando esta proposición se me antoja figurarme a Benalup como un pollo pion que estando saliendo del cascarón, ve con ojos desorbitados que su progenitora no le deja salir al entorno que le rodea y al que naturalmente tiene pleno derecho, levantando vallas e inconvenientes a su expansión, y que de esta forma le impedirá su desarrollo y crecimiento en el futuro. 


La verdad es que el poblado de Benalup, ha nacido y se ha desarrollado en la parte más rica y fértil del término espontaneamente, nunca hubiera podido surgir en El Berrueco o en Las Algámitas (por poner dos ejemplos), pues allí la naturaleza del terreno no la hubiera favorecido.


Se desarrolló a la sombra de sus antigua Ermita, alrededor de sus numerosas fuentes y al amparo de las fértiles vegas que riega el río Barbate. Hoy creo que cuenta con más de 6 mil vecinos que superan la tercera parte de la totalidad del Municipio, por lo tanto le correspondería un término en proporción a sus habitantes.


También es razonable que se le incluyan los próximos poblados de San José de Malcocinado y San Fermín de los Baladejos, distantes 5 y 6 kims respectivamente y que están geográficamente casi unidos. 


Anteriormente fuí nombrado concejal del Ayuntamiento por este Distrito donde residía (cargo que era entonces: obligatorio, honorífico y gratuito), y en el año de 1952 juntamente con mi compañero de Gestora Francº Martínez Ruiz, solicitamos (creo que por primera vez oficialmente) la independencia Municipal de Benalup.


Entonces el estado de esta Barriada era deplorable, existía una tajea que conducía las aguas de sus numerosos manantiales y que atravesaba el pueblo en toda su longitud y que servía al mismo tiempo para recoger los excretas a su paso, no había nada más que tres Escuelas Nacionales (Hoy creo que se aproximan a las 40), todas las calles estaban terrizas, sin pavimento y con ausencia total de alcantarillado.


Por eso en vista de este deplorable estado de cosas y al decirnos el Alcalde que no había fondos para arreglar nada de eso, se solicitó la segregación, que en principio fue aceptada.


Por aquel entonces Barbate había conseguido su independencia municipal con un término al parecer bastante generoso, y esto nos dio ánimo y pedimos como término el que comprendía la Demarción del Puesto de Guardia Civil en está, unas 22 mil Htas incluyendo Malcocinado y los Baladejos.


Al principio todo fue bien y tuvimos grandes esperanzas de salirnos con la nuestra, pero cuando se celebró el pleno definitivo, nos lo fueron reduciendo tanto que al final viendo el asunto totalmente perdido, dimos por terminada nuestra intentona independentista.


Sin embargo esta primera intentona surtió efectos inmediatos, pues al poco tiempo se iniciaba el alcantarillado en sus principales calles y se pavimentaron algunas, mas tarde la tajea que cruzaba el pueblo fue tapada y sus aguas conducidas por tuberías, evitando así la contaminación de sus aguas.


Ante todo quiero hacer constar que con este escrito no me mueve afán alguno de protagonismo por mi parte, ni de resaltar mérito alguno personal que no tengo, tan solo me guía el de intentar sosegar los ánimo exaltados de ambas partes, para que no se repitan más las escenas de violencias, que tuvieron lugar en el último pleno municipal de este año en el que se iba a decidir la delimitación del término.


En el año 1960 fui nombrado Médico Titular de 1º Distrito de Medina y después Jefe Local de Sanidad, cargo que he desempeñado casi 20 años, hasta que fui dado de Baja por invalidez. Al principio pensé que con mis antecedentes segregacionistas iba a tener problemas, pero fue todo lo contrario, todos se portaron estupendamente conmigo y sobre todo en el Ayuntamiento, donde siempre tuve las puertas abiertas, y cuyos funcionarios se desvivieron siempre por atenderme para resolver tanto los asuntos Oficiales como los particulares.


Naturalmente conozco mucho a los vecinos de Medina, con los que he convivido todo este largo periodo de tiempo y entre, los cuales tengo muchos y buenos amigos (de todas las clases sociales) y de todos guardo un grato recuerdo, y lo digo de verdad me considero un asidonense más, pues he nacido dentro de su término municipal, aunque parodiando a nuestro impertinente Fidel Castro, soy indio-aborigen de Benalup.


Por todo esto me creo en la obligación dada las circunstancias de convivencia que me unen a ambos pueblos, pues siempre he estado entre los dos, de suplicar a todos tengan tranquilidad, serenidad, siempre he sido enemigo de la violencia, pues con ésta no se consigue nada más que realizar actos desagradables y perjudiciales, de los que en la mayoría de los casos tiene uno que arrepentirse, pues además hay que tener muy en cuenta, que actuar bajo la fuerza y la exaltación, nunca puede ser norma de cultura ni de inteligencia.
Se me ocurre ahora lamentar la ausencia de nuestro buen amigo (recientemente fallecido) Manolo Rosso, El Tocayo de Manolete, como firmaba sus artículos periodísticos, pues él, con su clarividencia, don de gente y fina ironía, ya hubiéramos llegado a un acuerdo definitivo y justo, al gusto de todos. Pero lamentando una vez más la irreparable pérdida del amigo, sólo nos queda ya, dedicarle un cariñoso recuerdo y una oración.


A mis paisanos los Benalupenses les aconsejo tengan paciencia, tranquilidad, que no desesperen, que Benalup es ya hoy una espléndida realidad como pueblo, y que tienen que saber muy bien aguanatar y callar sin despeñar el carro, y a sus gestores les doy un consejo (aunque nadie me lo ha pedido), y es que siempre será preferible renunciar por ahora a la autonomía municipal, que aceptar con precipitación, con término mutilado y que no esté en consonancia con el número de vecinos, y desde luego no aceptando la exclusión de Malcocinado ni de Los Baladejos.


Esto es todo lo que se me ocurre que me parece ha sido demasiado extenso, ya no me queda más que desear que ese pollo pion se desarrolle fuerte y robusto y que tenga campo suficiente donde picotear.


Benalup de Sidonia (Cádiz) 7 de octubre de 1985
Alfonso Pérez-Blanco Jordán
Médico jubilado de A.P.D.
Ex-concejal del Ayuntamiento de Medina


Comentarios

Entradas más vistas

Tal como eramos en 1992

Los outtakes de Mintz. Buenas noticias de Washington

Cuando el teatro se convirtió en una corsertería