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Salir en la fotografía

Según aparece en la ficha de la fotografía ésta se realizó el 14-1-1933 y se publicó en Crónica el 20-1-1933, su autor el onubense Cecilio Sánchez del Pando. Junto con Gelán y Serrano habían llegado a Casas Viejas el día anterior, el 13 de enero, por lo que se dedican a fotografiar los días posteriores a la tragedia. Hacen algunos montajes fotográficos simulando registros de chozas o posiciones de defensa o ataque, fotografían a las pocas familias del pueblo que se dejan y sobre todo dejan constancia de la situación en ese momento en el pueblo. Y esta no es otra que el triunfo de las fuerzas del orden sobre el intento de revolución, sobre el conato de proclamación del comunismo libertario. Eso representa la fotografía que estoy comentando hoy.




El 12 por la mañana después de que la razzia de las siete de la mañana dejará todo atado y bien atado con el escarmiento correspondiente, el grueso de las tropas de las fuerzas del orden, incluido el Capitán Rojas, abandonan la localidad. En Casas Viejas se queda un retén de guardias de asalto, al mando del teniente Sancho Álvarez Rubio, que le ha tocado por sorteo, y otro de guardias civiles, comandados por el teniente Cayetano García Castrillón. Estos guardias de asalto y civiles más los miembros de la Cruz Roja de Jerez son los que aparecen en la foto. El del brazalete es Adolfo Rodríguez Rivero, jefe de la ambulancia de la Cruz Roja de Jerez de la Frontera. 



Han pasado dos días de los hechos, la situación es distendida y controlada. Las fuerzas del orden charlan tranquilamente con los periodistas. A la izquierda Joaquín López San Miguel, del periódico madrileño El Liberal charla con los guardias de asalto. En el centro el mencionado Adolfo Rodríguez con el médico de la Guardia de Asalto Antonio Verdes de la Villa. A la izquierda el fotógrafo Gelán departe con guardias civiles y de asalto. Debajo de la puerta del cuartel hay un guardia de asalto, en el umbral otro mira el sencillo y humilde cartel que anuncia la casa cuartel de la Guardia Civil. Los dos como el resto de sus compañeros son corpulentos, recordemos que para entrar en la guardia de asalto se requería una altura mínima de 1,70 metros. 



La foto se enmarca en el ángulo suroccidental de la Alameda, en la puerta del cuartel de la Guardia Civil. El local era propiedad de Sebastiana Rodríguez Pérez-Blanco y  lo tenía alquilado  por sesenta pesetas al mes. Este edificio funcionó de cuartel desde 1898 hasta los acontecimientos del 33



En estos primeros días después de los Sucesos, la conmoción del pueblo es aplastante, los protagonistas mediáticos son los guardias y los propios periodistas que son los que salen en las fotografías. No hay ninguna foto en donde un periodista aparezca entrevistando a un casaviejeño, si hay muchas haciéndolo a las fuerzas del orden. En ésta que comento hoy lo están haciendo en uno de los lugares más importantes de los Sucesos, donde tuvieron lugar los hechos que desencadenarían toda la tragedia. A la izquierda, tímidamente, apareciendo entrecortado se intuye la presencia de un paisano. Seguro que se había acercado al lugar atraído por la curiosidad que despiertan estos periodistas y agentes del orden venidos de fuera. Como ha dejado escrito Manuel Vicent:” Al final los vencedores siempre son los que saben salir bien en la fotografía”.

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