headerphoto

La memoria muda y Catalina Silva. Por Miguel Sen

Leo en  la web: www.historiacasasviejas.blogspot.com.  un ajustado comentario sobre mi libro. La Memoria Muda y la presencia en él de un personaje de ficción que la magia literaria hizo real. Los novelistas tenemos la ventaja, o el inconveniente, de poder escribir sin el constreñimiento al que están obligados los historiadores.
Es decir, cuando Herman Melville redacta su novela Moby Dick, inventa una historia sobre el mal, a partir de unos sucesos ciertos, el hundimiento de un ballenero por el ataque feroz de un cachalote. No es el cuento de una ballena blanca, si no una reflexión sobre el mal y su contrapunto también maligno a cargo del capitán Ahab. Si nos acordamos de Pirandello y sus Seis Personajes en busca de un autor, es imposible olvidar el último acto, en que unos y otros gritan: Ficción, ficción, Realidad, realidad.



Respetando la historia básica de los sucesos de Casas Viejas, creé un personaje  que me permitiera explicar este  drama. Imaginé una figura femenina, una niña muda por el terror de lo vivido, que, una vez mujer, sigue sin palabras,  porque las mujeres son las últimas en recuperar la voz, cuando la presión social nos ahoga a todos. La situé exiliada en Las Landas. Lógicamente hubiera podido hacerlo en las tierras del Rosellón, dónde como barcelonés sabia  de las vivencias de muchos republicanos exiliados. No obstante,  como mi mujer es de Burdeos, y conocía un refugiado español que había vivido trabajando en los pinares resineros de Las landas, situé en este contexto  a la protagonista, que creía fruto de mi imaginación.



Una tarde de sábado, cuando ya había presentado el libro en distintas instituciones, me sorprendió una llamada de la hija de Catalina Silva, preguntándome como había llegado a conocer la historia de la niña que se quedo muda en mi novela, olvidando la palabra voluntariamente en el caso de su madre. Le dije que era fruto de una casualidad que sigo sin comprender, una realidad que aun me inquieta, porque es difícil descubrir como una vida tan intensa como la de la señora Silva pudo afectarme,  siguiendo parámetros paranormales, en el caso de que estos sean posibles. 



Cuando releo La Memoria Muda, pienso que quizás mi mayor acierto haya sido crear un personaje femenino que cuente lo que pasó, haciendo que ficción y realidad se fusionen. Aun así me temo que pueda ser un  tema que seguirá conmoviéndome y que no se explicarme.  


0 comentarios: