La percepción de las crisis

Foto Mintz
En la historia ha habido dos grandes revoluciones económicas; la neolítica por la que la economía pasó de depredadora a productiva, el hombre de nómada a sedentario y la industrial por que la economía tradicional se convirtió en moderna, con un mayor consumo, con utilización de máquinas. En esta tierra la revolución industrial, la llegada de la modernidad se da en los años sesenta. Los cambios se producen, como siempre a través de una profunda crisis de lo que hay, que precede a lo que viene. Las personas que viven la crisis la perciben de una forma traumática y trágica, la nostalgia se apodera de ellos y cualquier tiempo pasado fue mejor. En el audio que os traigo hoy Juan Moreno, Pepe Pareja y Manuel Sánchez Caro, los tres en los años 1965 y 1966 se quejan de la situación de ese momento y añoran la de los tiempos pasados.



Juan Moreno le achaca la culpa de que no haya trabajo a la mecanización. Recordemos que en estas tierras el latifundio clásico nunca se había modernizado pues la existencia de una amplia mano de obra barata le posibilitaba no tener que recurrir a ella. Pero en los años sesenta muchos jornaleros emigran buscando mejores condiciones de vida y expectativas para su familia con lo que los salarios suben y las máquinas empiezan a introducirse en las explotaciones. Dice Juan Moreno:
Juan Moreno.- Casi siempre vivían mejor, porque había menos personal y más trabajo. No había maquinaria ninguna todo había que hacerlo a brazo con bestias y arado de palo
I.M.- ¿Vivían mejor en el pasado?
J.M.- Vivían mejor que nosotros en el año 33. Porque había mucha tierra y poco personal y siempre estaban trabajando.



La gran característica de la agricultura tradicional era que necesitaba una gran cantidad de mano de obra. Así una gran parte de la población activa se dedicaba al campo. En este audio Pepe Pareja compara la situación actual donde la mecanización ha hecho que la gente tenga que emigrar o dedicarse a la construcción con la anterior donde existía mucho trabajo en el campo. Se refiere a los sopacas, aquellos malagueños que venían en verano a segar y que son la base de la mitad de la población benalupense. Cuenta como estos forasteros abarataban la mano de obra y ellos tenían que irse a los pueblos próximos a trabajar, pues estas cuadrillas de sopacas eran contratados por los latifundistas de la zona como el marques de Negrón.
J.M.- En el pasado se dice que en el 31 había muchos hombres que venían de fuera 
P.P.- En el 31 y en el 20 y en el 15 todo eso, mientras más para atrás más venían del exterior. A trabajar aquí, centenares de personas, para trabajar aquí y hoy los pocos que hay aquí nos tenemos que ir a Alemania, a Francia, a Bélgica, a Suiza y a todas esas naciones por ahí. Los que estamos aquí estamos en la mayor necesidad. Hay cuatro niñatos que están acoplados en el ramo de la construcción que son los que trabajan. Como aquí no hay agricultura ninguna los hombres del campo no tienen donde echar un día de trabajo. Esto es aburrido
J.M.- Reuniones aquí en el 15, 20 y 31
P.-P.- Venían mucha gente de la provincia de Málaga, para trabajar. 
J.M.- ¿Reuniones del sindicato?
P.P.- Anterior de todo eso. Resulta que los obreros nos teníamos que ir a trabajar a Tarifa a segar en verano, por aquí no había nada que hacer
J.M.- Pero los otros días me dijo que los obreros de Málaga venían a trabajar aquí
P.P.- Esa gente venía más destinados a las casas que poseían territorios de cantidad sembradas, como un tal Marques de Negrón



En el tercer testimonio Manuel Sánchez Caro habla con nostalgia de la época donde la mayoría de la gente vivía en los campos y estos no estaban despoblados. En concreto se centra en las gañanías, el sistema por el que los propietarios contrataban a los trabajadores para trabajar en sus tierras y estos se quedaban a comer y a dormir en el tajo del trabajo, viniendo al pueblo cada diez días para asearse y ver a la familia. 
Manuel Sánchez Caro.- Antiguamente había unas gañanías en el campo, que le decíamos, cualquier patrón iba por 20 obreros y se los traía. Esos obreros a los diez días iban a vestirse y aquellos días los echaban laborales allí. Cuando llegaban la vestía se iban a medio día y a la mañana siguiente ya estaban dispuestos a echar otros diez días. Esas gañanías se han perdido. La tranquilidad ya no reina, porque al pie de trabajo tenía el trabajo y la comida. Hoy el que no tiene una bicicleta tiene una moto y antes de que se ponga el sol le dan de mano y ya están repatriados por los pueblos y los campos solos.  Por eso le digo que antes era más tranquila, hoy más artificial, más la bulla, más enajenada del trabajo. En su situación económica tenemos el inconveniente en estos pueblos  de que cuando llueve mucho los trabajos se paran porque como son de agricultura no se pueden hacer.



En la actualidad nos encontramos en otro periodo de crisis y de cambio. Como es obvio, con respecto a la etapa anterior, la que va de los ochenta al 2007 sólo se ven los aspectos positiva de esta, no los inconvenientes y como muchas de sus características estaban provocando la situación actual. Pero aquella crisis de los sesenta se resolvió positivamente y le sucedió otra etapa de desarrollo y bienestar, al igual, estoy convencido de ello, va a pasar con este periodo actual que tanta angustia nos aporta. Parece que los síntomas de que hemos iniciado la recuperación son evidentes. En enero de 2013, el punto más álgido de la crisis, había 1647 parados, en febrero de 2016 la cifra ha bajado a 1181, 466 personas menos en paro. Y de esos 1181 757 son del sector servicios y solo 149 de la construcción. Lo dicho otras veces, cualquier tiempo pasado ni fue peor, ni mejor, simplemente distinto.


antesyahoraagriculturatradicional.mp3

Comentarios

Entradas más vistas

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Benalup 17

Íllora y Benalup-Casas Viejas. A propósito de la presentación de "Los sucesos de Casas Viejas. Crónica de una derrota".

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. Vencedores. 5

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. El favor. 1

Crónica de una derrota anunciada

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Casas Viejas 18

VII jornadas gastrónomicas. Ruta gastronómica de la seta. BCV