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El comité pro presos de los Invencibles

En junio de 1915 fue declarado ilegal el sindicato de oficios varios de Casas Viejas. El anarquismo estaría en clandestinidad hasta  la llegada de la Segunda República. Curiosamente el 12 de enero de 1932 podemos considerarlo como la fecha del inicio del sindicato anarquista en Casas Viejas. Así aparece en el listado de asociaciones profesionales. Ahí mismo viene recogido que su creador fue Juan Rodríguez Guillén, Juan Sopas y el presidente José Monroy, el Bailaor.




Se trataba de  un grupo  formado por antiguos militantes del sindicato del 14, como Juan Estudillo o Pepe Pareja y otros de nueva reincorporación como “Sopas”, “Curroestaca”, Villarrubia o Antonio Durán. El carácter colegiado de la dirección del sindicato llegó hasta tal punto  que las grandes decisiones se tomaron al margen de la opinión de este grupo de dirigentes. 



La estructura del sindicato copiaba la de Medina y Jerez. Además del presidente, José Monroy, nombraron a Juan Estudillo Mateos, como tesorero. El tercer miembro de la Junta Directiva era nuevo en estas lides, así se combinaba experiencia con juventud. José Villarrubia Gutiérrez fue nombrado secretario. Al igual que en el sindicato de Medina aquí también había un comité de defensa. Éste estaba ocupado por miembros de gran prestigio entre sus compañeros. Ese era el caso de Juan Sopas, Pedro Cruz Jiménez y Antonio Durán. Junto con los tres miembros de la Junta Directiva eran quien llevaba las cuestiones diarias del sindicato, aunque las decisiones se tomaban en asamblea. 



Lo mismo que en el resto de los otros sindicatos adscritos a la CNT en Casas Viejas existía un Comité Pro-presos. Era el organismo que atendía a las necesidades de los militantes encarcelados y a las de sus familias. El de Cádiz fue el que mantuvo durante meses a los Silva en Cádiz después de los sucesos. Solían pertenecer a ellos los militantes más concienciados ya que terminaban encarcelados con mucha frecuencia. También se ocupaban de las visitas a las cárceles y de los abogados. Hay 3 tipos de actividades solidarias que llevan estos comités: La defensa jurídica, la solidaridad financiera y la solidaridad moral y sociopolítica. A veces surgen dificultades bien debido a la competencia entre cómites pro-presos, problemas con el uso de los fondos y su reparto o el seguimiento de la ayuda moral. 



En la Voz del Campesino de Jerez están publicadas las cuentas del comité pro-presos de Casas Viejas. De su análisis podemos sacar algunas conclusiones. En primer lugar, la transparencia y el detallismo con el que se publican todos los ingresos y los gastos. El comité es una institución política que lleva acabo uno de sus principios básicos; la solidaridad entre sus miembros. No se trata de la caridad que se practicaba en el bando de los propietarios y que respondía a relaciones jerárquicas y de poder. Aquí se trata de ayudarse entre iguales y entre desfavorecidos, por eso la transparencia en las cuentas es fundamental. En segundo lugar, del análisis de los cargos concluimos que tanto el cargo de secretario como de tesorero del comité eran ocupados por miembros destacados del sindicato local. Así en un principio fue nombrado Gallinito, pero luego fue sustituido por Jerónimo Silva Cruz, yerno de Seisdedos que moriría en el asalto al casarón en enero del 33. En cuanto al tesorero aparece José Rodríguez. Parece ser que se trata de una confusión, pues no hay ningún con José Rodríguez que aparezca en los documentos de la época. Seguramente se trata de Juan Rodríguez, Juan Sopas, que también pertenecía al Comité de Defensa. Esta implicación de Juan Sopas vuelve a echar por tierra la teoría conspiratoria de que era un topo de los propietarios creada después de los sucesos por los socialistas y franquistas. 

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