headerphoto

Un siglo de iglesia en Benalup-Casas Viejas. La Segunda República. 31

Gelán. Mundo Gráfico. 27-1-1933
Durante la Segunda República la religión siguió siendo fiel reflejo de la sociedad del momento. El carácter violento, radical, transformista y en cierto sentido revolucionario afectó a la religión. En este escrito del alcalde pedáneo Baltasar Alcántara de 5 de junio de 1933 se muestra como los socialistas liderados por Suárez Orellana pretendía que se impusiera el carácter laico sobre la vida diaria. Así protesta porque en un entierro católico se entonaron cánticos en la vía pública. El alcalde pregunta por la legislación vigente sobre el asunto. Además : “También se presenta el caso de que para el próximo jueves 22 creo que se va a inaugurar la Iglesia de la Aldea de Casas Viejas y desearía saber si para dicho acto deben proveerse de la correspondiente autorización". 




“En la Segunda República, gente de la izquierda radical, proveniente de Cádiz pretendió incendiarla, pero parece ser, que a sugerencia de José Suárez, concejal socialista, se dejó para otra ocasión ya que según el mismo Suárez Orellana “podía servir como almacén de trigo” (Trabajo de Marta Pacheco y Marta Lago).



El problema religioso (Agustín Foxa decía que los españoles vamos siempre detrás de los curas, unos veces con el cirio y otras con el garrote) sirvió de pretexto para escenificar un enfrentamiento que tenía raíces económicas (la Reforma Agraria), sociales, políticas (Monarquía contra República o Anarquía), culturales, ideológicas (progresismo  versus tradicionalismo)…




El periodo se cierra con un incidente entre Vargas Casas y sus amigos anarquistas contra Antonio Vela Barca y su familia que toma como excusa la religión y provoca la dimisión del alcalde pedáneo José Franco y es premonitorio de los nuevos tiempos que se avecinan. La Guerra civil inaugura un periodo totalmente distinto, donde la religión vuelve a tomar el papel central que tuvo en la Restauración e incluso lo supera.

0 comentarios: