headerphoto

Patrimonio municipal. Agua, vías pecuarias y dehesas. Las fuentes públicas. 6

Foto Jerome Mintz
El acuífero Miopliocénico Vejer-Barbate se diferencia claramente en la mesa de Benalup-Casas Viejas, formando una unidad independiente. En los bordes de la mesa aparecen surgencias o manantiales naturales desde tiempos inmemoriales. Pero habría que diferenciar estos de las fuentes o chorros como se les suele denominar en el pueblo. La diferencia de las segundas con respecto al primero es la intervención del hombre para un mejor aprovechamiento del agua.
La razón de su construcción se debió a diferentes factores, el más antiguo fue el de preferir el agua «viva» de las surgencias a la de los pozos, ríos o acequias, más fácilmente contaminables. 



En el catastro de bienes municipales de Medina Sidonia de las numerosísimas fuentes que aparecen en el campo de Casas Viejas solo dos sirven para el consumo de la población de la aldea. La fuente del Chorro Grande y la del Alamillo son las dos primeras y más importantes manantiales artificiales en Casas Viejas, otras como el Chorro de la Calcetilla, el Chorro de Cristobillas, la de la plaza del Pijo, la de la Calera, el Chorrillo de la calle Rafael Bernal, el chorro de Pirri o Cayetana o Fuente de los Vaqueros o las fuentes de Baltasar o el Tio Pujao aparecerán posteriormente, en el siglo XX.
Foto Jerome Mintz



Las fuentes han sido la base del aprovisionamiento humano en pueblos, aldeas y caminos, y un lugar de encuentro social,  poder sanador, valor simbólico y ornamento. De todos ellos es el último el único que persiste claramente en la actualidad. 



Me interesa resaltar el valor de sociabilización que tenía la fuente pública. Si las primeras y últimas horas del día era dominio de los hombres que venían o volvían del campo, en las horas centrales el dominio femenino era aplastante. La fuente era símbolo de reunión, de constante acarreo de cántaros y recipientes, de lavado de ropa y paso de ganado, de contacto de mozos y mozas, de juegos, de bromas, en definitiva, un marco de sociabilidad, como la parroquia o el mercado. 
Foto Paco Labrador



Por eso las dos grandes fuentes públicas de la incipiente aldea de Casas Viejas en 1865 se sitúan en las afueras  de la población, coincidiendo con las salidas de las principales vías y caminos. Una en la calle Fuentes y otra en el padrón del Alamillo. Es curioso que se le ha comparado con las gasolineras actuales, también situadas en las afueras, pero en este caso en la carretera hacia Medina, la principal arteria de salida. Como afirma Lemeunier, «el abrevadero prefigura la gasolinera», porque para el ganado constituía el lugar donde «repostar» antes de seguir camino. Contaban con caños para el suministro humano y abrevaderos para el ganado. Además tenían dos usos fundamentales en Casas Viejas, el riego de las huertas cercanas y el abastecimiento de los molinos maquileros, que veremos en otro post en el caso del Chorro Grande.



Dice el catastro de 1865 sobre el Chorro Grande: “ Una fuente de agua potable enclavada en la Aldea de Casas Viejas y conocida por este nombre, es de aprovechamiento de los vecinos desde tiempos inmemoriales. No tiene carga, ni paga contribución alguna, por su uso público. Su valoración podría consistir en trescientos escudos”. La tasación ya nos indica el valor de este manantial, pues representa la cantidad más alta de todos los bienes municipales del campo de Casas Viejas. En la página web Conoce tus fuentes apare la siguiente descripción de ella: “Al final de la calle Fuentes, al fondo a la derecha encontramos el manantial más importante, reconocido y querido del pueblo. Desde siempre además de abastecer de agua a la localidad, ha sido punto de parada en la salida y la llegada al pueblo, tanto a trabajar en el campo, como de carboneros, arrieros o todos los que salían por el sur a realizar cualquier tarea en las numerosas huertas que se disponen al sur del pueblo. Esta parada en el Chorro Grande era obligatoria, porque tanto para entrar como para salir del pueblo, aprovechaban la fuente para dar de beber a los animales de carga, por eso, el bar que había junto a ello, el bar del "Cojo Gómez" era un lugar de encuentro importante. Al no haber agua potable en las casas, la fuente más importante del pueblo era un centro de socialización, tanto para hombre como mujeres, de primera magnitud”
Fuente el Alamillo



La segunda fuente pública que aparece en el catastro de 1865 es la Fuente del Alamillo. Se puede leer en el Catastro: “Una fuente de agua potable en el sitio del Padrón del Alamillo enclavada en el, se denomina fuente del Alamillo, es de aprovechamiento común, y no paga contribución, la disfrutan los vecinos de tiempo inmemorial, nada produce de renta y no paga contribución, su valoración podría consistir en ocho escudos”. Esta fuente está más alejada del pueblo que la del Chorro Grande y además de para los vecinos que salieran por la zona este a trabajar, servía de aprovisionamiento para el abundante poblamiento disperso que había en la zona. contrastan los ocho escudos de valoración con los trescientos del Chorro Grande. De ella se dice en Conoce tus fuentes: “Se encuentra situada en la vía pecuaria Padrón de la Fuente del Alamillo, cercana al Corredor Verde Dos Bahías. Rodeada de álamos, presenta un aspecto de abandono y dejadez. Este pozo fue importante en el pasado de Benalup pues las gentes tomaban sus aguas para beber, lavar y para abrevaje del ganado. Ademas era un punto de encuentro social”.

0 comentarios: