headerphoto

Patrimonio municipal. Agua, vías pecuarias y dehesas. El agua y el ganado. 5

El charco de Curra
Gracias a este catastro también podemos saber que se utilizaban como abrevaderos del ganado. Así aparecen las siguientes referencias. Pasa en el Charco de los Caballos “Otro aguadero con un rodeo de ochenta y tres metros de tierra en el Charco de los Caballos, pago de la Albaida de este término al que da entrada la colada que conduce al mismo aguadero. Linda por Norte Levante y Sur con la citada colada y por Poniente con tierras de Antonio Estudillo. Se denomina aguadero del Charco de los Caballos”.
El Charco de los Caballos está en el Cinchao, cerca del pilar de la Brama, en el arroyuelo de los Charcones que es afluente del Celemín. O el de la Madera, situado en la zona que actualmente ocupan las lagunetas: 
“Otro aguadero con dos fanegas de tierra de rodeo de cuatrocientos ochenta estadales equivalentes a una hectárea, siete áreas treinta y dos centiáreas en el sitio del Río Celemín Charco de la madera y pasada de los Chinos de este término al que da entrada la cañada de sesenta metros, linda por Levante, Poniente y Sur con la citada cañada y por Norte con el rodeo de los herederos de Francisco Estudillo Casas”. O el charco de la Gradera. “Otro aguadero con dos fanegas de tierra de rodeo de cuatrocientas ochenta estadales equivalentes a una hectárea siete áreas y treinta y dos centiáreas en el Rio de Celemín Charco de la Gradera y Torno de Tapino de este término. Linda por Levante y Sur con la Cañada Real del Camino de Gibraltar de sesenta metros, por Poniente con tierras de Nicolás Romero y por norte con la de los herederos de Fernando Martín”. 



Este último nos enlaza con una última modalidad de aguaderos, aquellos que si sitúan próximos  a un torno, en este caso el de Tapino. Los tornos son lugares donde los ríos forman un amplio recodo el cauce del río y a partir del cual adquiere mucha fuerza la corriente. El catastro de 1865 de los bienes municipales del Ayuntamiento de Medina dice: “Un aguadero en la colada de Espartina Torno de la Madera con catorce fanegas de tierra de rodeo de cuatrocientas ochenta estadales equivalentes a siete hectáreas cincuenta y ocho áreas y veinte centiáreas, linda por Norte y Levante con la Dehesa de Espartina por Sur con el término de Vejer y por Poniente con la colada de Espartina que baja por la mojonera de Vejer. Se denomina aguadero de la colada de Espartina”. 



Este fragmento aúna dos características de estos abrevaderos; su relación con las vías pecuarias y la existencia de un terreno comunal alrededor del abrevadero. En este caso de gran extensión, pues el rodeo público tenía una amplitud de siete hectárea y media. Tanto que en la Segunda República estos terrenos iban a ser utilizados por la UGT para plantear una especie de Reforma Agraria en ella. Cinco colonos, ayudados y asesorados por José Orellana, se apropiaron de estos terrenos públicos, colocaron una choza y empezaron a cultivar en regadío aquellas tierras. En los años sesenta estos cinco colonos fueron vendiendo sus tierras a la empresa de las Lomas, el último que lo hizo fue Manolín el del Torno. La expansión de las dos grandes fincas próxima impedía la explotación ganadera del entorno y  los cambios producidos por la crisis de la agricultura tradicional fomentaban el éxodo rural al mundo urbano. Así terminaba la historia de aquel abrevadero de ganado de Espartinas o Torno de Madera que fue ocupado durante la segunda y que después de muchos trámites legales  consiguieron su legalización en 1942, al mismo tiempo que los grandes propietarios vecinos también usurpaban una gran cantidad de tierras de la colada.

0 comentarios: