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“El Meina”

En esta primera fotografía Manolo Gómez, más conocido como “El Meina” por su procedencia asidonense sonríe a la cámara de Mintz. Este venía de la fuente de Baltasar de llenar agua en los cántaros para uso doméstico. Manolo vivía en una choza en el Tajo y en ella  carecía de los mínimos servicios y equipamientos, entre ellos el agua. Esta la traían las mujeres y los niños de la casa, salvo cuando se tratara de grandes cantidades que lo hacía el hombre de la casa con la ayuda del burro. Manolo siempre ha vivido en el Tajo, en un chocita pequeña, con su mujer Aurora y un hijo.

En la segunda imagen El Meina lleva un carrillo de mano con mezcla hacia una obra cercana. En los setenta y ochenta asistimos en el pueblo a una verdadera transformación de las viviendas. Las chozas se sustituyen por casas y en este proceso los jornaleros que se habían reconvertido a albañiles, primero en las Lomas y luego en la Costa del Sol van a tener un papel importante en la autoconstrucción de sus viviendas. La desaparición de las chozas de Casas Viejas no iba a ser fruto de un plan estatal o regional o provincial, sino que el motor fundamental fue el papel de los propios vecinos. Tampoco se puede negar el papel de la iniciativa estatal (promociones de la Diputación, donde jugó un papel clave la Junta Parroquial de la vivienda dirigida por el cura Jesús Barberá). Pero en el proceso de sustitución de chozas por casas domina la autoconstrucción. Y en este fenómeno aparece un personaje especial, Gregorio Moscoso Merchán "El Contrito".



El barrio que más fotografíó Mintz fue el Tajo y su gente. Allí pasaba muchas horas con su cámara, hablando y haciendo fotografías a sus habitantes. Posiblemente allí encontraba la esencia de los habitantes de Casas Viejas, gente que procedía en su mayor parte o de la Serranía de Málaga o de Medina Sidonia, como el caso de este Juan Gómez, El Meina. Gente normal y corriente, como "El Meina" y tantos otros que inmortalizó con su cámara Jerome Mintz.

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