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Vacaciones chicharones

Como es tradicional este blog se va de vacaciones por Navidad. Y por ello voy a aprovechar que el Celemín pasa por Benalup para hacer unas cuantas reflexiones sobre la Navidad y este blog.




Estamos ante otra fiesta estacional, de origen romano, que el cristianismo utilizo el sincretismo religioso para adaptarlo a su cultura. Su arraigo y su asentamiento en nuestra cultura es tremendo.


Me encantan las tradiciones y lo tradicional aunque no me gusten los tradicionalistas.  Me entusiasma la vuelta a casa, como el Almendro, por Navidad, el reencuentro con los amigos y la familia, toda la socialización que suponen estas fiestas, ya sean en forma de villancicos, comidas u otro tipo de celebraciones. No me gustan algunos tic de hipocresía y fariseísmo que esconden algunos tópicos rancios asociados al típico espíritu navideño. 



En esta era de  whatsapp y mensajes que nos inundan por todas partes, me ha llamado la atención uno que dice"Los sentimos su número no ha sido premiado. Les haría más falta a los pobres que les ha tocado". Sobre todo me ha encantado que le hayan tocado 400.000 euros al inmigrante senegalés que llegó a España hace 8 años, me ha vuelto a recordar la anécdota de la camisa del Pini, que cuando se la robaron dijo que el que se la había llevado le haría más falta que a él y eso que era la única que tenía. No me gusta que como dice Melendi muchas veces parece que la Navidad la ha inventado el Corte Inglés, aunque eso es ya más viejo que los romanos. 



Ahora que ya pinto canas no me da ningún reparo y se ha esfumado el complejo de inferioridad porque este año, como los 52 anteriores, en mi casa no hay ni belén, ni árbol de Navidad, ni otro tipo de adornos navideños. Respeto mucho al que los pone y le gusta, solo pido que también se nos respete a los que no nos gustan. Y sigo pensando que estas tradiciones son muy bonitas, pero para los hogares individuales, no para los edificios públicos. 



Vayamos ahora con este blog. A un periodista de éxito le preguntaron sobre la causa de que no tuviera blog personal  como lo tenían la mayoría de sus colegas y contestó que él no escribía gratis. La verdad es que yo no solo no cobro por publicar en el blog, sino que a veces pagaría por escribir. Ahora que los blogs están de capa caída, que ya no están de moda, que la rapidez y la superficialidad del facebook y el twitter se están imponiendo, a mí me sigue apeteciendo publicar un artículo diario, para eludir la sentencia que al malo de la película El secreto de sus ojos se le condenó: "Y ahora todos estos años van a estar llenos de nada". Quiero que mi blog cumpla la función de siempre, ayudarme a llenar mi vida de cosas. Es decir, que amenazo con seguir publicando otro artículo diario durante el año que viene, mientras el cuerpo aguante y haya algún lector que dé señales de vida, aunque cada día sean menos los que llegan al final del post (y del mes). 



En fin, me despido por este año deseándole a todos los lectores de este blog una feliz navidad y un próspero año 2016. Nos vemos en los bares y nos leemos en el facebook, twitter, whatsapp... y los blogs.

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