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Los últimos carboneros


Se puede leer en el blog de la asociación micólogica Parque de los Alcornocales: "La asociación Micológica y Botánica Los Alcornocales presentará el próximo viernes día 2 de octubre el audiovisual "Los últimos carboneros" de Manuel Cepero Casas. En el se nos presenta de principio a fin la elaboración de un típico horno de carbón realizado por manos expertas de una conocida familia de carboneros de Benalup Casas Viejas. También habrá una charla sobre el carboneo a cargo de Salustiano Gutierrez Baena, y una exposición fotográfica sobre el mismo tema completará los actos que se realizarán en el Centro Cultural Jerome Mintz a partir de las 20.30 de la tarde. Después la asociación pondrá un aperitivo en Hotel La Posada Casas Viejas".



De todas las actividades económicas propias de la economía tradicional; los molineros, los zapateros, los hortelanos, los segadores... son sin duda los carboneros los que más trabajo y riqueza aportaban. Aunque su origen hay que buscarlo en el mundo romano, los hornos de carbón se generalizan en el parque de los alcornocales en el siglo XIX con la llegada del Nuevo Régimen y la humanización del bosque. El carbón es tan importante en la historia del pueblo que es uno de los factores (su complementariedad con el latinfundio extensivo) que explica la aparición de este pueblo a principios del siglo XIX. El carboneo, por tanto, no se puede separar del problema agrario que marca la historia de este pueblo. El mundo del carbón conoce su boom después de la Guerra Civil cuando las especiales circunstancias de la postguerra aumentan exponencialmente la demanda del carbón vegetal y los propietarios y los remitentes se apropian de este recurso natural, es cuando el carboneo se convierte en un monocultivo productivo de invierno en el Benalup de Sidonia de los cuarenta y cincuenta. A partir de 1953 empieza a decaer hasta que en la década de los sesenta desaparece sustituido por el gas y el petróleo, dentro de la crisis de la sociedad tradicional y llegada de la modernidad.



La explotación de carbón depende del tipo de materia prima que se utilice, así se puede explotar en forma de jornales, a cuenta, a aparcería o arrendamiento si es de caña o por los grupos familiares si es de breña. Aparecen también una serie de términos específicos de este mundo relacionados con las herramientas del carboneo y las partes del horno. Por último no hay que olvidar que aunque esta actividad económica presentaba importantes aspectos positivos, también los tenía negativos.



De estos temas va a versar mi intervención sobre la historia del carbón en Benalup-Casas Viejas. El acto tendrá lugar este viernes 2 de octubre en el Centro Cultural Jerome Mintz a partir de las 8,30 horas. Además de las distintas actividades programadas en ese lugar con un nombre tan emblemático, lo más trascendente es, bajo mi punto de vista,  que tenemos que agradecerle a la familia Cruz, a Manolo Cepero y a la asociación micológica que realicen este tipo de actividades que sirven para que valoremos, respetemos y por tanto podamos proteger este mundo del carbón vegetal, que forma parte de nuestro patrimonio natural y cultural. A la familia Cruz por prestarse a que sea filmado y fotografiado su trabajo, a la par que contribuyen a  realizar una actividad sostenible que han realizado toda la vida. A Manolo Cepero por  dedicarle una parte de su tiempo a la difusión y valoración de esta actividad tradicional y a la asociación micológica por seguir trabajando y difundiendo nuestro patrimonio natural y cultural. Los tres llevan mucho tiempo haciéndolo, por eso, como decía Brecht, son imprescindibles.

1 comentarios:

MANOLO MONTIANO dijo...

Los carboneros iban a la sierra a hacer carbón cuando ya no había trabajo en el campo. Mi abuelo Manuel Montiano Cozar, "Polvarea" compraba el carbón y según he podido averiguar, lo pagaba más caro que otros (Engomao, Peneque, etc) pero eso sí, tenía que ser de buena calidad ya que cuidaba muy bien su clientela repartida por toda la Bahía de Cadiz (Puerto Real, S Fernando, Cadiz, etc). Aparte de eso, mi abuelo le iba dando a cuenta a los carboneros lo que iban necesitando para pasar el duro invierno.
Mi padre, que estuvo haciendo cuentas con los carboneros desde niño con mi abuelo, sumaba con el bolígrafo más ligero que yo con la calculadora.
Cuando llegó el butano vino la ruina y la reconversión hacia actividades de movimiento de tierras con las grandes obras que se hicieron entonces (la presa del Celemín, la carretera nacional, etc)
Por cierto, corrige el día, mañana viernes es 2 de octubre.
Un abrazo y nos vemos mañana