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El Benalup-Casas Viejas medieval. La conquista cristiana. Y 6


La dominación musulmana terminó en el siglo XIII con la conquista de la zona por Alfonso X El Sabio. Thebussem lo cuenta así:“Dicen antiguos pergaminos con letras miniadas de oro y colores , que este castillo hubo de ganarlo trabajosamente Don Alfonso el Sabio, después de conquistar a Medina Sidonia, en cuyo término se halla y agregan que en 1271 lo donó, con sus tierras, montes, fuentes y ríos a Fray Juan Martín, primer obispo de Cádiz. De este dueño pasó en 1422, por precio de cuatrocientas doblas de oro moriscas a Don Pedro González, tesorero y canónigo de la Santa Iglesia de Sevilla quien, dudando de la validez de los títulos de propiedad, hizo que se confirmasen por privilegio de don Juan II, hecho en Valladolid en 1434. Poco tiempo después, o sea en 1439, vendió el D. Pedro González en mil doblas de la banda castellana, la Alcaría e Castillo de Benalu al concejo alcaide, alcades, alguaciles, caballeros, escuderos, regidores, jurados y hombres buenos de la villa de Medina Sidonia”.




Lo que traducido a las circunstancias actuales significa que aunque en un principio intentaron que esta zona no perteneciera a Medina por temor a su poderío, al final fue comprada a la Iglesia de Sevilla. Un curioso precedente para los forcejeos entre cabecera de municipio y pedanía durante el siglo XX. El relato de Thebuseem se encuentra en unos  preciosos y maravillosos documentos que se conservan en el archivo municipal de Medina. Allí está el inmenso pergamino en el que Alfonso X concede al obispo de Cádiz el castillo de Benalup. Hay otros dos pergaminos más relativos al affaire entre Pedro González y los campesinos medinenses en relación con el castillo de Benalup y sus derechos.



Esta zona, igual que la de Medina Sidonia fue conquistada para Castilla en 1264 por Alfonso X el Sabio, después que viera como la conquista que hizo antes su padre, Fernando III el Santo no había servido de momento para nada pues los musulmanes recuperaron en un principio su dominio. En el siglo XIII Alfonso X conquista la comarca, pero quedará englobada dentro de una zona de frontera o de nadie, “Frontera” que tanto abunda en los topónimos de los principales pueblos de la comarca. Hasta que a mediados del siglo XIV los cristianos conquistaran la zona del estrecho hubo aquí muchas batallas y escaramuzas entre los cristianos y los árabes, así la batalla de Lérida, en la mesa de Benalup o la del Alcornocal Hermoso en la sierra. 



La conquista cristiana supuso un despoblamiento de la zona. La gente habitaba en cortijos y caseríos dispersos hasta el siglo XIX. Antonio Luis Rodríguez Cabañas dice en su libro Benalup (Casas Viejas) que en la segunda mitad del siglo XIV no había más de 150 vecinos en la zona, habitándola de forma dispersa. Así pues, durante el reinado del Rey Sabio (1252-1284) esta zona es simultáneamente de conquista, de repoblación y de frontera, lo que impone un acentuado carácter militar y una organización para la guerra. En esas circunstancias se entiende que asistamos a la primera fase de la consolidación del latifundio ya que las tres características relatadas hicieron que los monarcas repartieran las tierras entre los nobles que los acompañaban en sus campañas militares. Durante la Baja Edad Media continúa el carácter periférico y fronterizo y es en ese contexto cuando aparece uno protagonistas del periodo; el duque de Medina Sidonia. Es decir, que la aparición del latifundio, uno de los elementos claves de la historia de este pueblo, hay que localizarla en la conquista cristiana.



Termino con este post la miniserie dedicada al medievo benalupense. No he querido, ni he podido hacer un estudio en profundidad del periodo en la zona. Simplemente mostrar algunos trazos que nos confirman la riqueza de ese periodo y las posibilidades que tendría la puesta en valor y conocimiento de batallas como la de la Janda o la conquista cristiana, del legado en cultura (lenguaje, tradiciones, folklore...), en economía (huertos, molinos, artesanía, palma...) o en monumentos como la Torre de Benalup. Tengo cada vez más claro que solo se valora lo que se conoce, y solo se protege lo que se valora.
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