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Acto sobre los últimos carboneros en el centro cultural Jerome Mintz.

Ayer 2 de octubre de 2015 tuvo lugar un precioso acto sobre el carboneo el Benalup-Casas Viejas. El evento comenzó con la presentación del presidente de la asociación micológica Los Alcornocales Guillermo Guerrero, luego siguió con una presentación power point por mi parte sobre la historia del carboneo en B-CV. A continuación el acto central, que fue la visualización del montaje audiovisual que ha realizado Manuel Cepero sobre la realización de un horno de carbón vegetal por parte de la familia Cruz Guerrero y se cerró el emotivo acto con un pequeño regalo que los hijos le dieron en forma de homenaje a su padre José Cruz Cabañas.




Personalmente me llamaron la atención dos aspectos, que son las dos caras de una misma moneda. Primero, que la asociación micológica, Manuel Cepero y la familia Cruz se prestaran y se volcaran en la realización de un acto en torno al carbón, una de las actividades económicas más importantes en la sociedad tradicional de nuestro pueblo y la enorme cantidad de gente que acudió al acto. Así, el centro cultural Jerome Mintz estaba repleto, lleno como las grandes ocasiones que se celebran actividades de pueblo-pueblo. Estaban los organizadores, la familia y los amigos de estos, pero también había mucha gente interesada en el tema del pueblo, y de fuera de él. Tuve una conversación especial con Agustín Coca, profesor de antropología de Universidad Pablo Olavide de Sevilla, que había venido expresamente a asistir la actividad que me dejó impresionado. Él insistía no solo en la importancia y necesidad de realizar actividades de este tipo, sino también en la trascendencia que tuvieran una respuesta tan favorable como había tenido esta. 



Por eso el éxito de acto, tanto en su desarrollo como en la respuesta del público me conduce a otra reflexión un poco más profunda. Se trata de una actividad que valora el desarrollo sostenible, los recursos naturales, nuestro patrimonio antropológico, las cosas nuestras de toda la vida. Una actividad que tuvo lugar en el centro cultural Jerome Mintz, en el mismo salón donde están expuestas sus principales fotografías. Es como si la semilla que sembró el antropólogo americano con sus investigaciones y estudios germinará y diera su frutos.  



Siempre que voy al centro cultural me acuerdo de Mintz, ayer lo hice aún más si cabe. Me acordé de tantos años como estuvo viniendo al pueblo, de todas las dificultades que tuvo que vencer, de los obstáculos que le puso  el franquismo sociológico, de las dificultades idiomáticas (por ejemplo cuando pidió jabón (soap) y le subieron sopa). De todas las incomprensiones y silencios que sufrió durante tanto tiempo. También se me vino a la mente los muchos años que sus libros, sus fotos, sus películas, sus audios.... y todo su legado permaneció en donde habita el olvido. Tuve presente todo lo que ha llegado sobre su legado y todo lo que resta por llegar. La sensación que tuve cuando termino la actividad y estábamos en la posada Casas Viejas abarrotada de gente en el tercer tiempo del acto era la misma que cuando terminas de ver una hermosa película con final feliz y con el triunfo de los buenos. 



En días posteriores voy a publicar en este blog en distintas entregas la presentación sobre la historia del carboneo en B-CV. Reproduzco al principio un escrito que ha publicado en su facebook Manuel Cepero en donde agradece la colaboración que ha tenido para la realización de esta actividad. Yo quiero terminar, como el otro día y como termine ayer mi intervención, agradeciendo y mostrando mi gratitud infinita a la asociación micológica de los Alcornocales (y cruzar los dedos para que sigan en esta senda de creatividad tan interesante que llevan ya algunos años), a Manuel Cepero y a la familia Cruz por su implicación y complicidad con nuestra historia, nuestro entorno, nuestro patrimonio... en definitiva, con nosotros mismos. Gracias, insisto.


La presentación está realizada con las fotos de Enrique Mora


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