headerphoto

La inseguridad ciudadana

Nos quejamos de que  Facebook es un lavadero moderno, que sólo aparecen chismorreos, fotos familiares y de amigos y frases con muchos tópicos y típicos, amen de lagrimeo fácil. Siendo eso verdad, a mi entender, como la red es tan amplia cabe de todo, como en botica. Este verano he leído un debate por esta red referido al pueblo que me parece de una altura infinita. El tema era la delincuencia en el pueblo. Sabido es que este verano ha repuntado la inseguridad ciudadana  y han menudeado los pequeños robos. La alarma ha crecido exponencialmente.




En este contexto en el Facebook de Izquierda Unida de Benalup Casas Viejas apareció una entrada denunciando este repunte y reclamando medidas para atajarlo. Pero aparecía un importante matiz: “ A nuestro juicio este problema seguirá produciéndose a no ser que se ataje desde su raíz ( drogas, mala reinserción tras períodos carcelarios e inadaptación a la convivencia diaria)”. Samuel Montes de Oca Mateos respondió  rápidamente: “ ¿Mala reinserción tras periodos carcelarios? ¿Drogas?... Quien quiere se reinserta, las drogas son voluntarias nadie les obligó a tomarlas..... entonces ése no es el problema y la mala situación económica tampoco, ni tampoco es la inadaptación a la convivencia diaria (son así pq quieren) etc.... La solución es aplicar el Estado de Derecho y el Código Penal, como verdaderos instrumentos para acabar con ésta lacra".



A lo que mi compañera, Gemma Durán Calls, profesora de matemáticas del IES Casas Viejas respondió. “ Buenos días, respeto todas las opiniones aunque mi manera particular de ver la drogadicción y la delincuencia es diferente de como usted se la plantea. Las causas de caer en adicciones nunca son fáciles de definir, nunca pondría porqué quiere uno mismo y tampoco sólamente el aplicar el código penal sin más ayuda social tampoco creo que sea justo. Los antecedentes y la prisión no facilitan la reincorporación al mundo del trabajo y al duro camino de la reinserción”.



Para situar el debate tenemos que apartar algunas perogrulladas. Todos conocemos gente de familias desestructuradas que han terminado en la delincuencia y en la droga, lo mismo que también conocemos miembros de familias superacomodadas que también delinquen. No es lo mismo el caco tradicional que asalta una casa, que el que lo hace por internet o el que utiliza ingeniería financiera. Pero la pregunta sigue sigue siendo la misma. Los delincuentes ¿nacen? o ¿se hacen?. Aunque influyan las dos variables,  sea una mezcla de las dos ¿cuál es la más importante? Se es ratero porque se quiere o porque no se tiene más remedio. Influyen las condiciones económicas o simplemente hay gente que prefiere apropiarse de lo del otro, antes que buscárselo con el sudor de su frente, aunque sea metaforicamente hablando. 



En el siglo XIX en Casas Viejas eran muy comunes las calamidades. Consistían en periodos extraordinarios donde la lluvia o la sequía impedían a los jornaleros trabajar, por lo que solicitaban el auxilio de los propietarios o de las instituciones. Se hicieron tan comunes que pronto se ritualizan. El mecanismo siempre era el mismo. Las lluvias o la sequía imposibilitan que los jornaleros puedan ir a trabajar, generando los primeros corros en la Alameda del pueblo. Rápidamente aparecen pequeños robos que inquietan a los propietarios y a los funcionarios municipales. Se arbitraban medidas de ayuda para prevenir problemas de orden público, robos incluidos. En la década del siglo XX los maquis, en principio perdedores de la Guerra Civil y que se oponían al régimen franquista, terminaron practicando formulas cercanas a la delincuencia común, tras un complejo proceso. Parece claro que la actual crisis económica ha hecho que aumente la delincuencia, pero también es evidente que todo el que tiene problemas económicos, más bien lo contrario,  no termina en ella. 



Hay dos posturas claras. Para los marxistas, aplicando el principio del materialismo histórico, la estructura política, social, e ideológica de una sociedad está marcada por la economía, que es el elemento primordial al que se supeditan el resto. Son las condiciones económicas las que marcan la evolución de la persona. Así, el capitalismo que es injusto por naturaleza lleva aparejado una serie de contradicciones entre las que lleva incluida la aparición de la delincuencia por parte de los desposeídos. La propiedad es un robo y la solución está en la desaparición de la propiedad privada y su superación por una sociedad sin clases y sin propiedad privada. Para los liberales la propiedad privada es la base de la sociedad y de la libertad que caracteriza a las sociedades avanzadas y democráticas. Preservar esta debe ser la principal función del estado. Entre una y otra postura hay miles de matices y detalles, pero en el fondo todos nos situamos más cerca de una que de otra. 



A nivel científico este debate tiene su traducción en que si para la formación de la persona influye más la genética o el medioambiente. Si influye más la genética lo principal es como se nace, pero la libertad humana puede hacer que te sitúes en un lugar u otro. Que triunfes o fracases (¿?) en la sociedad es una cuestión individual y de valía personal. Los humanistas piensan que el medio ambiente influye más que la genética y que las personas nos hacemos a lo largo de la vida, por tanto influyen las circunstancias en que nos culturalicemos para nuestra evolución posterior. Los partidarios de la genética como factor más importante para explicar la personalidad humana explicarían la delincuencia como fruto de decisiones libres e individuales y por tanto la aplicación dura e inflexible de una ley que debe centrarse en asegurar la propiedad privada y castigar inflexiblemente al que atente contra ella. Los ambientalistas, por el contrario, serían más compresibles con ellos y orientarían su política contra la inseguridad ciudadana a cambiar las circunstancias que la hacen posible, al mismo tiempo que pondrían las tintas sobre las medidas regeneradoras y de reinserción en la sociedad. Así aparecen enfrentadas las posturas de los que piensan que hay que aplicar la ley de Talión y que la culpa de la delincuencia la tienen los jueces que dejan en libertad demasiado fácilmente a los que incumplen la ley o los que ven al sistema y lo mal que está montada la sociedad como únicos culpables de ella. En cuanto a las medidas a tomar contra los que delinquen son tan diversas como la cadena perpetua, (incluso he oído hablar del destierro) hasta los que se orientan por la educación, tipo juez Calatayud de Granada.



Los biólogos tienen un chiste para explicar esto de la genética y el medio ambiente. Dicen que si un hijo se parece al padre es cuestión de genética y si se parece al lechero es cuestión de medio ambiente. Yo, que tengo formación humanista y especializado en Ciencias Sociales coincido con esto con mi amiga Gemma, que es matemática. Y es que no todo es tan exacto como parece.

0 comentarios: