headerphoto

100 años de la colocación de la primera piedra de la iglesia

Foto Campua. 1933
Hoy se cumplen 100 años de la colocación de la primera piedra de la iglesia de Nuestra Señora del Socorro. Hace dos veranos en Salamanca un grupo de amigos coincidimos con la celebración del 500 aniversario de la construcción de su catedral. Además de asistir a la mejor explicación turística de las que he recibido en mi vida (hicimos un recorrido por los tejados de la catedral y el guía nos la explico desde el punto de vista antropológico), se nos ocurrió que cuando cumpliera nuestra iglesia 100 años se podría celebrar de alguna manera, como lo estaban haciendo en Salamanca. Localizamos en Jerez a la nieta de Juan Franco Girón, el maestro de obras y queríamos organizar algún tipo de acto... Hoy es el día del centenario pero no se va a celebrar de ninguna manera. Una verdadera lástima.




En un pleno del Ayuntamiento de Medina celebrado el 15 de junio de 1936 se aprobó la petición de un grupo escolar para Medina Sidonia. Entonces Suárez Orellana dijo:” está bien lo de los grupos escolares para Medina pero que no deben olvidarse los de Casas Viejas, que así como en la monarquía el edificio mejor era la iglesia, durante el segundo bienio el Cuartel de la Guardia Civil, ahora con el Frente Popular el mejor edificio de los pueblos debe ser la escuela”. La frase resume la historia del pueblo. Denota la carencia de infraestructura, la dependencia hacia Medina y como el pueblo se consolida como tal en la Restauración con la construcción de la iglesia y el segundo edificio en importancia era el cuartel de la Guardia Civil, instalación construida a raíz de los sucesos del 33. La construcción de edificios educativos no dio tiempo a realizarse en la Segunda República y habrá que esperar a finales del franquismo, 1969, para que se construya el C.P. Padre Muriel, el 1987 el C. P. Tajo de las Figuras y en 1991 el IES Casas Viejas. Está claro que la llegada de los auténticos equipamientos educativos y de otro tipo coincide con la reinstauración de la democracia y la consecución de la Segregación. 



Pero el edificio más antiguo, con más empaque, más tradicional y con  más monumentalidad es la iglesia.  De todos los hitos urbanos de B/CV (edificios privados, el hotel del campo de golf, la palmera de Utrera –ya desaparecida- , los edificios administrativos-ayuntamiento, escuelas, piscina, IES, teatro, pabellón deportivo, camping…) el más popular y el que domina el “skyline” del pueblo es la iglesia de Nuestra Señora del Socorro.



Casas Viejas era un lugar de hábitat disperso que al hilo de la consolidación del latifundismo en la zona a través de las subastas y los repartos de la desamortización en el siglo XIX se convierte en una población de hábitat concentrado. Pero esa conversión se hace con la oposición de la oligarquía asidonense a base de asentamientos ilegales, chozas. Además como se encuentra aislado y marginado de todos los centros de poder las malas condiciones del campo español se extreman en este caso. En este contexto en 1915 se decide construir una iglesia que sirva para consolidar la entidad local. De su realización se va a encargar quien detenta el poder en sus dos vertientes; política y económica; los propietarios de tierras, pues la administración central, provincial o local ni tiene fuerzas ni ganas para hacerlo. Y dejan constancia de ello en las placas colocadas en la iglesia y en la colocación de los nombres de los principales donantes en las basas de las columnas abocinadas de la portada. 



Tras su construcción resaltará por su monumentalidad, así se puede apreciar en la fotografía del 33 de Campua en el “skyline”, la iglesia destaca sobre el resto de edificaciones y, sobre todo, cuando la mayoría son chozas diferenciadas por “tunas”. Muchas veces el poder busca expresarse mediante obras faraónicas. El término tiene dos acepciones por un lado se asemeja con monumentalidad, espectacularidad, grandeza… por otro tiene un cierto sentido peyorativo  en cuanto a que se les consideran obras sobredimensionadas, con grandes costos económicos o de discutible utilidad. Estoy totalmente convencido de que si situamos la obra en su contexto histórico nos tendremos que inclinar por la primera acepción del término, ya que la iglesia es el edificio emblemático de Benalup-Casas Viejas. Y a ello hay que añadirle una segunda cuestión,  al mismo tiempo que expresión del poder, esas manifestaciones  cumplen una función comunicativa consistente en representar símbolos comunes que dan identidad a un pueblo,  y Casas Viejas carecía de ella. Así, desde principio del siglo XX la iglesia de Nuestra Señora del Socorro y la Iglesia de Casas Viejas se van a convertir en el elemento central de la sociedad casaviejeña. 



Creo que es una cuestión, que independientemente de la adscripción individual religiosa por la que optemos tenemos que reconocer. Una prueba de ello es que en marzo de  2015 la medalla honorífica del Ayuntamiento de B-CV con motivo de la celebración de 24 aniversario de la Segregación se le concedió a dos asociaciones muy ligadas a la Iglesia benalupense; la hermandad del Nazareno y la de Nuestra Señora del Socorro. 



Por eso no entiendo, como no se ha programado algún acto para magnificar un evento de tanta trascendencia como la construcción de la iglesia de B/CV. E insisto, independientemente de la adscripción política y religiosa que se tenga. Pero me parece que a veces el no realizar las cosas se debe, más que a una cuestión de carencia de recursos económicos, a la falta de ánimo, de iniciativa, de ganas, de espíritu constructivo, de curiosidad, de crear cosas, de inventar, de arriesgar… en definitiva de hacer. 



Y como me gusta terminar siempre con espíritu constructivo planteo que se podría estudiar la forma en que las administraciones civiles y religiosas locales pueden trabajar juntas para conseguir que el patrón, San Elías, y la patrona, Nuestra Señora del Socorro que no tienen carácter oficial se le otorgue. Tal iniciativa podría formar parte de la celebración del 25 aniversario de la consecución de la Independecia que se celebrará (¿?) el año que viene, 2016, Dios mediante. El poder siempre ha dejado como legado obras faraónicas y que aportan nexos comunes en los que identificarse a los pueblos. La historia es la gran seña de identidad de un conjunto de personas. Es aberrante intentar excluir el pasado de la construcción del presente y el futuro. No pueden existir los dos últimos sin el primero. Forman parte de un mismo lote. Celebrar un aniversario, en este caso el cien, es algo más que conmemorar 100 años de la primera piedra, significa fidelizar, aprender y entender nuestra historia, contactar y establecer nuevos vínculos. Significa aprovechar una cifra redonda para sumar y entendernos mejor. 
Fotografía Fernández. 1920. Visita del obispo a las obras de la iglesia

0 comentarios: