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LA GANADERÍA ACTUAL EN BENALUP-CASAS VIEJAS . Por Enrique Carabaza Bravo. 1


Desde que comenzara, sobre mediados del siglo XIX, el proceso de modernización/intensificación de las prácticas agropecuarias en España, en general, y en Andalucía, en particular, el campo benalupense ha experimentado profundos cambios en las prácticas agrícolas y ganaderas.



La mayoría de las tierras del campo de Benalup-Casas Viejas eran de secano, se regaban, exclusivamente, con el agua de la lluvia. Sólo las pequeñas huertas situadas a orillas del Barbate eran terreno de regadío. El secano se sembraba, sobre todo de cereales, tanto panificables (trigo, cebada), como para el consumo del ganado (veza, avena).



El ganado tenía múltiples aplicaciones, como motor de sangre en la agricultura (bueyes, mulos, caballos) y los transportes (asnos, mulos, caballo, bueyes) y para la producción de alimentos. Gallinas, pavos, gansos (y sus hembras, las ocas) y patos, se criaban en pequeños corrales, prácticamente en cada casa y en cada choza, junto con palomas.




Los cerdos se criaban en los encinares y alcornocales, aprovechando la montanera (las bellotas), en grandes piaras y en las casas, donde se engordaba cada año dos o tres ejemplares para la matanza, de la que se alimentaba la familia durante todo el año.




La leche la suministraban cabras y ovejas. El consumo de leche fresca era menor que el de la actualidad, pero se producía mucho queso.



Las vacas, de las razas autóctonas RETINTA, BERRENDA EN COLORADO ANDALUZA, BERRENDA EN NEGRO ANDALUZA, NEGRA CAMPIÑESA, CÄRDENA o PAJUNA, se criaban todas para el trabajo. Se sacrificaba y consumía muy poco ganado joven. Se mandaba al matadero a las vacas más viejas. Esta carne era barata, por lo que era muy consumida por las familias más pobres (el 80% de Benalup). La carne más demandada, por los que tenían más dinero, era el chivo y el cordero, las crías de la cabra y la oveja.




Los asnos, los borricos, eran muy apreciados para tirar del arado, en huertas y fincas pequeñas, y como animal de transporte, llevando hasta 75 kilos de carga en los serones. El cruce de asno y yegua generaba el mulo, o la mula. Casi tan fuerte como un caballo y tan resistente y frugal en su alimentación como el burro, era muy utilizado por los agricultores para tirar del arado, de la binadora, de la grada o de cualquier otro apero agrícola. Para el transporte, sobre todo dentro del pueblo, se usaba el burdégano, de menor tamaño que el mulo. Era hijo de un caballo y de una burra.




Cuando a mediados del pasado siglo XX comienza la mecanización del campo, es decir, la aparición de los tractores, las cosechadoras y otras máquinas agrícolas, no sólo varía el trabajo agrícola. La ganadería se verá muy afectada por estos cambios en la práctica agrícola y por los cambios en la dieta, en los gustos alimenticios que se dan en la sociedad española.



Comencemos por las aves. El pollo y los huevos, hasta entonces artículos de lujo, se ponen al alcance de todo el mundo gracias a las granjas avícolas. En Benalup no hay, pero es normal ya encontrar granjas avícolas especializadas en la producción de huevos, con entre sesenta mil y ochenta mil gallinas ponedoras que generan otros tantos huevos diarios. Los pollos nacen y se crían, en 43 días, en granjas de engorde donde se alimenta entre sesenta mil y cien mil pollos.



Los cerdos se crían también en granjas especializadas, desde que nacen hasta que, con seis meses de edad y unos 90 kg.,s de peso pasan al matadero. Otros se engordan más, para producir jamones y materias primas para la industria charcutera. Así se aprovecha el llamado cerdo blanco. En la sierra se sigue criando el cerdo ibérico, que se ha transformado en producto de lujo. Este cambio se debe a que ya apenas se consume el tocino, la grasa del cerdo, porque genera colesterol, triglicéridos y otros males.
Las fotos son de Mintz

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