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Facebook y la política local. 2

Estoy de acuerdo con Andrés García en que, entre otras razones,  el resultado ajustado de las elecciones municipales y las posibilidades que ofrece el Facebook (y otras redes sociales) han hecho que estemos asistiendo a una de las etapas de la historia de Benalup-Casas Viejas donde la participación ciudadana en la cosa pública es más intensa, solo comparable con la Segunda República y la transición a la democracia. Pero para entender lo que cambia y lo que permanece me parece más adecuado la comparación inicial que he hecho con el principio del siglo XX, el caciquismo y Serafín Romeu.




Aunque Facebook e internet como fenómeno global impone la rapidez y la ausencia de reflexión, no sólo no impide el debate sino que lo fomenta y por ello yo quiero plantear si el rol del Facebook en la política local es positivo o negativo. 



Ya he esbozado algunos elementos positivos, pero creo oportuno repasarlos aunque sea brevemente. El Facebook se ha convertido en la gran red social, en el gran medio de comunicación, de información, de intercambio, de debate, de polémica, de denuncia… en definitiva es un instrumento fruto y adaptado a las nuevas circunstancias, a los nuevos tiempos que nos ha tocado vivir. 



También son muchos los aspectos negativos que presenta el Facebook en su relación con la política local. Empecemos teniendo claro que Facebook es una empresa que funciona para ganar dinero en base al espionaje de los que “cándida y voluntariamente” publicamos nuestras fotos, ideas, sentimientos, reflexiones o preocupaciones. De hecho leo en una página de Facebook (prueba de que esto es la selva, un mundo sin leyes, solo la del más fuerte): “Sepan los usuarios de Facebook que son partícipes indefensos de un escenario, los académicos califican como el caso de espionaje más grande en la historia de la humanidad. De paso se convierten de manera inconsciente en los precursores del fenómeno de 'Big Brother' te está observando. Alusión directa a la intromisión abusiva del estado en los asuntos privados del ciudadano común para controlar su comportamiento social, tema de una novela profundamente premonitoria escrita en 1932 por el británico Aldous Huxley: 'Un Mundo Feliz.'”.



El segundo problema es el de la acontextualización, el de la pérdida de control de lo que publiquemos. Como se trata de un fenómeno relativamente reciente existe una evidente falta de educación y alfabetización en este nuevo lenguaje que ha llegado a situaciones como el esperpento de lo ocurrido con el dimitido concejal de Cultura de Madrid Guillermo Zapata. Todavía no hemos aprendido suficientemente que lo que se escriba en las redes sociales se universaliza, se globaliza y se extiende en el tiempo y en el espacio, es como si todos los comentarios los hiciera con un micrófono abierto hacia el infinito espacial y temporalmente. Por eso ya hay quien recomienda en plan jocoso que antes de hacer un comentario consulte con su abogado, ya que la gente sabrá no sólo lo que pensabas el verano pasado, sino desde que existe Facebook o Twitter. 



El tercer problema que presenta el Facebook para la política local es que tanto los partidos políticos, la voz de tu amo que directa o sibilinamente te indica a que comentarios hay que ponerle me gusta o compartir o comentar, como los usuarios de a pie se mueven en un clima político frentista, local, apasionado, vehemente y radicalizado que hace que se pierdan muchas de las virtudes de las redes sociales. A través de un estudio concienzudo de los me gustas, los comentarios y los que se comparten podemos establecer los distintos frentes políticos establecidos en la política local actual. Como dice Fran Sánchez Mazo: "las redes sociales son perfectas para convertir la tensión política en tensión social"



Pero además, como es un mundo sin regularización y visceral aparecen entonces, más de lo que sería deseado,  los peores vicios de las redes sociales;  el humor humillante, la mentira ofensiva, las falsas identidades, los anónimos impresentables y los comentarios hirientes.  Les he preguntado por email a distintos concejales del pueblo por el facebook y su relación con la política local. Dice José Julián Martínez Gracia: “a mi me parece lamentable que los partidos utilicen las redes sociales para el insulto”.  Dice Roberto Ríos: "El auténtico verdugo de Cabaña ha sido el Facebook  y wasap. En nuestro pueblo la información  que llegaba al ciudadano era la que quería  Paco a través de sus medios. Llámese Diario de Cadiz o noticias locales. Muy de vez en cuando octavillas pero muy difícil de mantener su periodicidad  y su reparto. Tampoco tenías opción a responder. Eso es lo que había. Hoy con Facebook  al minuto lo sabe el pueblo entero y puedes interactuar.  Estaba claro que cuando la gente se enterase caería el régimen". Por su parte Francisco González Cabaña comenta: "Facebook , con bastante frecuencia, es a la política real como los espejos cóncavos al esperpento, una deformación grotesca virtual de la realidad "

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