Los participantes en los Sucesos de Casas Viejas. Francisco Quijada Pino. 27

Dicen los historiadores que por  los caminos que transitemos de la II República siempre nos toparemos con los Sucesos de Casas Viejas. Para los que participaron (contando con sus familias, la gran mayoría del pueblo) los Sucesos no solo se los encontraron en esa etapa sino en el resto de su existencia. Todo se sobredimensionó tanto, les pilló tan de sorpresa que se adaptaron a lo que iba viniendo como podían. Francisco Quijada del Pino fue uno de estos casaviejeños que tuvo que afrontar la magnitud de estos hechos y sus repercusiones. Así lo vemos trajeado en la foto de Dubois  del juicio el 25 de junio de 1934,  en la sede de la CNT en la calle Santiago nº 1 de Cádiz. 



Francisco Quijada Pino había nacido en Casas Viejas el día 14 de Febrero de 1908.  Su mujer se llamaba Ana Ruíz y tuvo dos hijas, Isabel y Catalina.  Sus padres eran de Ubrique. Es decir que estamos ante otra familia de Sopacas, en este caso proveniente de la Sierra de Cádiz que se establecen aquí después de conocer la zona por las temporadas estivales de siega que pasaban en la zona. Murió de muerte natural, en Benalup en  1973, con 64 años.



Lo mismo que su hermano, Manolo, que iba morir calcinado en el casarón de Seisdedos, pertenecía al sindicato de oficios varios de adscripción anarquista. Estaba menos comprometido con la causa que él, hasta tal punto que no se habría enterado de los acontecimientos a no ser porque unos compañeros del sindicato fueron, según cuenta la tradición familiar, a la viña de su padre donde él estaba trabajando, para llevárselo a la calera y hacer una zanja que impidiera la llegada de vehículos motorizados al pueblo. En el sumario del juicio se puede leer: “Francisco Quijada Pino.- Fue uno de los que armados de escopetas, se dirigió a la entrada del pueblo, para impedir la entrada de refuerzos para la guardia civil, en socorro de sus compañeros. Artículo 255.” 



Al fracasar el movimiento no huyó al campo, se refugió en su casa. Francisco Quijada fue de los primeros en ser detenidos. Cuando Rojas se fue con sus hombres después de la razzia de las siete de la mañana dejó en el pueblo al teniente Sancho con 25 hombres de la Guardia de Asalto y al teniente García Castrillón de la Guardia Civil. Este envió a Cádiz al herido Juan Cabeza Ramírez, ordenó que abrieron bares y comercios  y practicó una primera docena de detenciones entre ellas las del propietario del bar que había sido arrasado por la fuerza del orden Cristóbal Torres Pacheco, por habérsele encontrado allí una escopeta, las de Manuel Guillén Gil, Juan Sánchez Fernández, Manuel Torres Sánchez, Emilio Vargas Gutiérrez y Francisco Quijada Pino. De la prisión de Medina se le traslada a la de Cádiz donde fue procesado el 7 de febrero. Francisco Quijada fue uno de los diez absueltos, por falta de pruebas, que coincidió con aquellos que no habían participado en el asalto a los cuarteles. 




Su familia cuenta que “Era inteligente, valiente, recto, sensible, limpio, presumido, poeta, cuando trabajaba en el campo hacía suelos, corchero de los mejores, cuando no tenía trabajo, se iba a la viña de su padre. Tenia una burra llamada Loli y un burro llamado Picha, y estaba en las sierras, se montaba en lo alto de una loma y gritaba: “Pichaaaaaaaa, Loliiiiiiiiiiii”, y venían los burros en  seguida, por muy lejos que estuvieran, y cuando llegaban, le daba un pedacito de pan a cada uno, y así los tenía dominados”. 



También  cuenta su familia que el traje con el que aparece en la foto de Dubois es el mismo que se puso cuando se casó. Si se observa el montaje de fotos de arriba nos daremos cuenta que el dato es cierto. La otra foto es vestido de soldado en la puerta de la iglesia del pueblo. Los abogados habían recomendado a los campesinos que acudieran al juicio decentemente presentados.  La CNT los organiza los lleva a su sede y le pide al fotógrafo Dubois  (que vivía muy cerca de la sede en la calle  Montañés 11) que inmortalice a los veinte campesinos que van a ser procesados y no estaban en la cárcel (seis no habían conseguido la libertad provisional). Dubois los organiza, los encuadra y en el salón central de la sede, con las fotografías de Fermín Salvochea, Ferrer y el escudo de la CNT realiza esta foto para la eternidad. Los campesinos de Casas Viejas sabían que iban a un acontecimiento importante y habían intentado vestirse para la ocasión. Muchos improvisaron, como el caso de Francisco Quijada Pino que utilizó el traje de boda para la ocasión. Era la única ropa digna que poseía. Pero en el conjunto de la foto no hay arrepentimiento, hay dignidad. Aunque no se le haya reconocido en su debido tiempo y forma.

Comentarios

Entradas más vistas

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Benalup 17

Íllora y Benalup-Casas Viejas. A propósito de la presentación de "Los sucesos de Casas Viejas. Crónica de una derrota".

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. Vencedores. 5

Los benalupenses de a pie durante el franquismo. El favor. 1

Crónica de una derrota anunciada

El habla de Benalup-Casas Viejas. Toponimia. Casas Viejas 18

VII jornadas gastrónomicas. Ruta gastronómica de la seta. BCV